(China) El Partido Comunista reprime a sus miembros religiosos

La religión es identificada como la principal «fuerza oscura y malvada» detrás de las organizaciones del PCCh «débiles y tolerantes» que están siendo investigadas a lo largo de toda China.

En agosto de 2019, el Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh) puso en marcha un plan para la «rectificación centralizada de las organizaciones de base del Partido que sean débiles y tolerantes» en aldeas, comunidades, escuelas, empresas y otras entidades. Bajo la supervisión del propio presidente Xi Jinping, quien lanzó la campaña para «purificar» al Partido, bajo el tema «mantenerse fiel a la aspiración original y tener en mente la misión fundadora», las investigaciones sobre los miembros del PCCh se están extendiendo por toda China.

Notificación sobre la celebración de una reunión de miembros del PCCh para hablar sobre «el trabajo de rectificación de las organizaciones del Partido que sean débiles y tolerantes».

«Débil y tolerante» significa que dichas unidades del Partido están mal administradas, están rezagadas en lo que respecta a la implementación de las políticas del Gobierno central y están «infiltradas por fuerzas oscuras y malvadas», tales como la pornografía, los juegos de azar, las drogas, la corrupción y, por supuesto, la religión.

Según un informe publicado en Lincang Daily, siendo el mismo un portavoz del PCCh en la provincia de Yunnan, «la infiltración de fuerzas religiosas es el resultado de una ineficaz gestión en las organizaciones del Partido, lo cual está debilitando su liderazgo». La misma se manifiesta en la creciente cantidad de creyentes, en la insuficiente rectificación de lugares y actividades religiosas que no han sido aprobados por el Estado y en los miembros del PCCh que aún practican su fe, afirma el artículo.

En una calle de Shangbali, un poblado bajo la jurisdicción de la ciudad de Huixian, en la provincia de Henán, se exhibe una pancarta en la cual se les prohíbe a los miembros del Partido participar en actividades religiosas.

Según la información proporcionada en el sitio web del Comité del PCCh del condado de Linze en Zhangye, una ciudad a nivel de prefectura de la provincia nororiental de Gansu, 5078 miembros del Partido habían sido investigados antes de noviembre del 2019 tras la adopción del Plan de trabajo de represión especial de la fe religiosa de los miembros del Partido que viven en zonas rurales del condado de Linze. Como parte de la campaña, se han organizado 95 clases de educación ideológica para los miembros locales del PCCh, y siete personas que poseían creencias religiosas entre ellos fueron «transformadas», es decir, renunciaron a su fe luego de «críticas y educación».

En el condado de Zhangjiachuan de la ciudad de Tianshui, en Gansu, 148 miembros religiosos del Partido han recibido educación ideológica.

La campaña de rectificación en curso está causando temor entre los miembros religiosos del PCCh. «Un funcionario de la aldea me reprendió por usar un collar con una cruz y me llamó traidora», se quejó la directora de una asociación de mujeres de una aldea de la provincia de Fujian.

En Changyuan, una ciudad a nivel de condado de la provincia central de Henán, se borronearon los nombres de los miembros del PCCh que estaban grabados en 27 placas de reconocimiento exhibidas en templos, ya que donar dinero a lugares de culto es considerado una «actividad supersticiosa».

En la ciudad de Heze de Shandong, los nombres de los miembros del Partido que les habían donado dinero a los templos fueron borroneados en sus placas de reconocimiento.

«Xi Jinping exige que el Partido investigue y discipline a todos sus miembros, y este proceso nunca ha sido tan minucioso», le dijo a Bitter Winter un funcionario de un Gobierno rural de Henán.

Cuando el gerente de una empresa estatal solicitó unirse al PCCh, con la esperanza de avanzar en su carrera, se le pidió que proporcionara un certificado de la policía de su lugar de origen que demostrara que no había cometido ningún delito y que no poseía creencias religiosas. «Este es un procedimiento regular», afirmó el hombre. “Si descubrieran que alguno de mis familiares, o incluso los de mi esposa, poseen creencias religiosas, especialmente si son miembros de la Iglesia de Dios Todopoderoso o de Falun Gong, no podría unirme al Partido. Los miembros del PCCh o los funcionarios de aldea generalmente son sancionados si se descubre que sus familiares han asistido a la iglesia”.

Los nombres de los miembros del Partido Comunista Chino que estaban grabados en las placas de reconocimiento de templos emplazados en las provincias de Henán y Hubei han sido borroneados.

Según informes de medios de comunicación de China continental, los comités del Partido en dos aldeas del condado de Xinjiang, administrado por la ciudad de Yuncheng, en la provincia norteña de Shanxi, fueron sometidos a rectificación porque las localidades poseían extensas poblaciones de creyentes.

«Luego de que todos los miembros del Partido sean investigados para saber si poseen creencias religiosas, otros aldeanos serán sometidos al mismo procedimiento», le dijo a Bitter Winter el jefe de una aldea de Henán. “Si se descubren dos o tres creyentes reunidos, los mismos serán investigados de inmediato. Lo mismo está sucediendo en todo el país. El Estado ha establecido una cuota de creyentes a ser transformados para que renuncien a su fe. Si no podemos cumplirla, nos deducirán un 20% de nuestro bono de fin de año, y seremos criticados durante las reuniones del Gobierno del poblado».

Un exempleado gubernamental procedente de Henán le reveló a Bitter Winter que sus superiores le habían exigido demoler un templo como parte de su «revisión política» –siendo la misma una investigación sobre su postura política, lealtad al Partido y afiliaciones religiosas–. «No había nada de malo en ese templo, por lo cual no obedecí la orden. Posteriormente fui despedido por haberme rehusado a demolerlo”, recordó el hombre.

Un funcionario de aldea de la ciudad de Binzhou, en Shandong, afirmó que para acelerar la campaña de rectificación, sus superiores están alentando a los miembros del PCCh a que se denuncien entre sí, prestando especial atención a las creencias y actividades religiosas.

Una miembro del Partido procedente de la ciudad de Jiamusi, en la provincia nororiental de Heilongjiang, fue denunciada por ser cristiana en un mensaje anónimo enviado a sus superiores. La mujer se sentía sumamente sorprendida –siempre se había asegurado de practicar su fe con mucha discreción–. «Mi líder me ordenó renunciar a mi fe ya que el puntaje de desempeño de nuestra aldea podría verse afectado», añadió.

Las personas que deciden continuar practicando su fe y desean abandonar el PCCh corren peligro de sufrir posteriores represalias. “Si alguien se atreve a abandonar el Partido, el Gobierno seguirá indagando hasta descubrir la verdadera razón. Se meterán en un sinfín de problemas. Si quieres mantenerte sano y salvo, debes escuchar al Partido y hacer lo que se te ordene”, explicó un funcionario de aldea procedente de Henán.