(EEUU) Cristiana acusada por realizar estudios bíblicos en un codominio gana batalla judicial

Una mujer de Florida, quien presentó una demanda federal contra la asociación de propietarios del lugar donde vive quienes le prohibieron continuar con estudios bíblicos en la sala social del edificio, ha logrado recientemente el permiso para llevar adelante sus actividades religiosas, según comentó el representante legal de la mujer.

La sentencia establece que Donna Dunbar, una ministra laica, quien dirige un reconocido ministerio de comedores comunitarios junto a su esposo, «puede continuar usando el salón de uso compartido para realizar sus estudios bíblicos semanales, sin ser objeto de trato diferencial o restricciones», dijo en un comunicado el Instituto de Libertad Primaria, calificando a la sentencia de «excelentes noticias».

«La victoria de Donna es una prueba más de que formamos parte de un quiebre histórico dónde las personas de fe están luchando por sus derechos a la libertad religiosa como nunca antes», dijo el grupo.

Donna Dunbar, una ciudadana jubilada, comenzó un estudio bíblico con un pequeño grupo de mujeres el año pasado, en el salón de uso compartido en el Complejo de Departamentos Cambridge en Port Charlotte, Florida, durante dos horas los lunes por la mañana.

A los tres meses, Dunbar fue interpelada por la asociación de propietarios para que contratara un seguro de vida que cubriera a las personas que asistían a la reunión; algo que no se aplicaba a ningún grupo que se reuniera en el mismo salón. Después de varias disputas al respecto, Dunbar presentó su descargo y pudo continuar con sus reuniones.

Sin embargo, el presidente del complejo Cambridge lanzó una resolución que decía, «Servicios de oración o de carácter religioso, no pueden ser llevados a cabo en el salón de uso compartido.»

Dunbar recibió una carta donde se le explicaba la nueva resolución «prohibiéndole las reuniones de estudio bíblico en el salón». Dunbar presentó su queja alegando que inclusive habían puesto un cartel a la entrada del salón donde especificaba que la «música cristiana» estaba prohibida.

Pero ahora, «Donna será libre de vivir su fe y de usar el salón de uso compartido al igual que todos los otros residentes».

Fuente: Gaceta Cristiana