(Pakistán) Así lucha la Iglesia por la mujer en uno de los lugares más difíciles del mundo: Pakistán

Con motivo del Día de la Mujer, en la que intervino la activista de derechos humanos Naureen Akhtar delante de mujeres cristianas y musulmana

Pakistán es un país especialmente difícil para las mujeres. Allí, una iniciativa de la Iglesia subraya su papel vital en la promoción de la paz y la armonía en la sociedad. La Comisión del episcopado pakistaní para el Diálogo Interreligioso y el Ecumenismo ha organizado una reunión en Lahore con motivo del Día Internacional de la Mujer, en la que intervino la activista de derechos humanos Naureen Akhtar en presencia de numerosas mujeres cristianas y musulmanas.

Akhtar dijo que el papel de la mujer es fundamental para lograr una paz duradera, ya que en los diversos ámbitos son pacificadoras y tienen un enorme potencial para resolver conflictos domésticos, sociales y religiosos. Pero advirtió que para desarrollar esa misión deben tener las mismas oportunidades y derechos en todos los niveles, para amplificar su voz en la construcción de la paz y el diálogo interreligioso.

También estaban presentes dos importantes líderes islámicos que subrayaron algunos derechos importantes de las mujeres que deben ser garantizados por el estado pakistaní: los derechos a la educación, a la herencia, y al trabajo. Por su parte el anfitrión del acto, el arzobispo Sebastian Shaw, invitó a todas las mujeres a desempeñar su papel vital para lograr una sociedad pacífica y subrayó que deben ser aceptadas y tratadas en la sociedad como ciudadanas con igualdad de derechos. Además confirmó que esa lucha forma parte de la misión de la Iglesia en Pakistán.

Gesto de libertad religiosa en la India

La situación en la India para los cristianos en general, no es nada fácil. En el primer domingo de Cuaresma, el arzobispo de Vasai en la India, monseñor Félix Anthony Machado, celebró el rito de la iniciación cristiana de adultos para 320 personas que expresaron públicamente su deseo de recibir el bautismo y firmaron una Declaración Jurada al respecto. El arzobispo mostró su satisfacción porque el acontecimiento tuviera lugar en la misión de Talasari, donde la mayoría de la población es tribal. La mayoría son adultos jóvenes con altos niveles de educación.

En la India las conversiones al cristianismo son vistas con creciente sospecha por el gobierno, que acusa a las Iglesias de proselitismo. Ante esas acusaciones los obispos han pedido a menudo pruebas de tal manipulación, pero nunca se han podido presentar. En todo caso, esas acusaciones promueven un clima de sospecha y agresividad contra los cristianos, que se traduce a veces en episodios de violencia y arrestos.

Fuente: COPE