(Nicaragua) Informe sobre libertad religiosa responsabiliza a la dictadura de Ortega de perseguir a la Iglesia

El documento confirma que el Ejecutivo estuvo detrás de un intento de magnicidio contra el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez

El informe sobre libertad religiosa de la Comisión Internacional para la Libertad Religiosa de EE.UU (USCIRF, por sus siglas en inglés) acusó nuevamente al régimen dictadorial de Daniel Ortega y Rosario Murillo de atentar contra la libertad religiosa y de culto de los nicaragüenses, al tiempo que condenó los más recientes ataques de partidarios fanatizados del partido de gobierno contra la Iglesia católica.

“Desde el colapso del Diálogo Nacional (en julio de 2018), la Policía, los paramilitares y las turbas pro sandinistas han acosado a la Iglesia católica, a su personal y a sus feligreses”, acusa el gobierno de Donald J. Trump.

Según el informe, los fanáticos de la dictadura realizan diversas acciones que coaccionan el derecho de los nicaragüenses a profesar su fe cristiana, tales como la persecución y acoso a religiosos que abiertamente critican al régimen, la profanación de templos sagrados y el hostigamiento contra la feligresía que hace que algunos “renuncien a asistir a la misa”.

El informe señala que si bien el dictador Daniel Ortega señala que en el país existe “libertad religiosa” y que su régimen se manifiesta en la propaganda como “cristiano”; muchos líderes de la Iglesia manifiestan que la dictadura está “politizando la religión” y utilizando el lenguaje propio del cristianismo para manipular a la opinión pública.

“El gobierno ha utilizado lenguaje propio de la fe, buscó infiltrarse en parroquias y otorgó sumas de dinero para apoyar festivales para los santos patronos con el objetivo de ganar partidarios entre los devotos”, subraya el informe.

Ataques a la Iglesia aumentaron a partir de julio de 2018

El dossier sobre libertad religiosa de la administración estadounidense responsabiliza a Daniel Ortega de exacerbar el ánimo de sus partidarios fanatizados; quienes empujados por su discurso de odio contra la Iglesia emitido el 19 de julio de 2018, cuando llamó a los obispos “golpistas” y “terroristas”; dio apertura para que se hicieran sistemáticos los actos de hostigamiento contra la Iglesia, los obispos, sacerdotes e instituciones católicas.

“Las fuerzas pro-Ortega continuaron buscando infundir miedo en el clero católico y feligreses; incluso manteniendo una presencia amenazante cerca de las parroquias. Las fuerzas de seguridad rodean los templos durante la misa y filmaban a los que entraban y salían de los mismos”, puntualiza el informe.

El documento igualmente resalta que las tensiones entre el Estado y la Iglesia se acrecentaron nuevamente a finales de 2019, cuando el régimen deliberadamente utilizó a las turbas orteguistas para profanar varios templos; entre ellos la Catedral Metropolitana de Managua, así como el asedio violento a parroquias católicas donde opositores a la dictadura celebran misas en honor a los fallecidos durante la crisis sociopolítica debido a la represión gubernamental.

Monseñor Silvio Báez junto al padre Edwin Román, de Masaya. Foto: Cortesía

Monseñor Silvio Báez junto al padre Edwin Román, de Masaya. Foto: Cortesía

En primera instancia, el gobierno de Ortega trató de interrumpir un ritual que es fundamental para la fe católica. El cardenal Leopoldo Brenes informó en octubre de 2019 que la Dirección General de Aduanas (DGA), controlada por el régimen; estaba reteniendo varios contenedores de bienes donados en el extranjero, incluidos los vasos de vino utilizados en el sacramento de la Eucaristía”, remarca el documento.

El escrito detalla casos de hostigamiento como los vividos por el padre Edwin Román Calderón, en la iglesia San Miguel Arcángel de Masaya; así como la denuncia del obispo de Estelí y vocero del Episcopado, monseñor Juan Abelardo Mata, que al menos 7 sacerdotes de su Diócesis están amenazados por realizar una pastoral en favor de los derechos humanos.

Responsabilizan a la dictadura del exilio de Báez

El informe sobre libertad religiosa confirmó que el régimen dictatorial de Ortega estuvo activamente detrás de una campaña mediática de desprestigio contra el entonces obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio José Báez; a quien le armaron un audio manipulado para tratar de golpear su imagen pública dentro y fuera del país.

Las frases de monseñor Silvio Báez al anunciar su salida de Nicaragua. Foto: Cortesía

Las frases de monseñor Silvio Báez al anunciar su salida de Nicaragua. Foto: Cortesía

“Inicialmente, Báez mantuvo un perfil bajo, optando por realizar sus eucaristías en un seminario aislado de las afueras de Managua. Sin embargo, su situación (de seguridad) se volvió insostenible en junio de 2018 cuando un funcionario de la Embajada de EE.UU. en la capital nicaragüense llamó a casa del obispo para advertirle que podría ser objeto de un intento de asesinato”, revela el documento estadounidense.

De acuerdo con la administración norteamericana, la campaña mediática emprendida por la dictadura contra el obispo Silvio Báez; así como las graves amenazas contra su vida hicieron que el papa Francisco lo trasladara a Roma desde abril de 2019, de forma indefinida.

Fuente: Artículo 66