(Costa Rica) Los obispos de Costa Rica defienden el papel de la Iglesia Católica como religión del estado

Los obispos católicos de Costa Rica, con el respaldo de la Alianza Evangélica, están en contra de una propuesta de reforma de la constitución que elimina el catolicismo como religión oficial del estado.

Los líderes cristianos de este país centroamericano sostienen que la medida está impulsada por un sesgo anticatólico y que, de hecho, erosionaría la libertad religiosa de la que se disfruta actualmente en todo el país.

Según el último censo, más del 70 por ciento de la población de cinco millones se describe como cristiana, con los católicos representando un poco más del 50 por ciento de la población total del país.

Sin embargo, María Vita Monge, diputada del Partido de la Unidad Social Cristiana, presentó la propuesta de desestabilizar la Iglesia, citando el hecho de que es el único país de la región con una religión estatal: De hecho, los únicos otros estados oficialmente católicos son Liechtenstein, Malta, Mónaco y la Ciudad del Vaticano.

La conferencia de obispos publicó un documento en respuesta ofreciendo una defensa del actual estatus constitucional.

“Los diputados que proponen la reforma constitucional al texto del artículo 75 y del artículo 194 de nuestra Carta Magna asumen acríticamente un texto de un sector que bajo el disfraz de un ‘laicismo benévolo’ busca una ‘neutralidad del Estado en materia religiosa'”, escriben los obispos. Esto, sin embargo, “no viene a proporcionar ningún beneficio o protección adicional a la libertad religiosa de los habitantes de la República”.

Los obispos también dijeron que “esta iniciativa está protegida por una justificación que resume los prejuicios marcadamente anticatólicos” que sólo son apoyados por una minoría de la población, hecho que se demuestra por el apoyo de la Alianza Evangélica para mantener los artículos de la constitución.

A esto aludió el año pasado Fabricio Alvarado, candidato presidencial del Partido Nueva República en 2018, quien dijo que se oponía al proyecto de ley porque el objetivo era hacer de Costa Rica un “Estado ateo, un Estado sin Dios, un Estado en el que las personas que profesan una religión no tienen derecho a expresarse”.

“Como sabemos, el Partido de Acción Ciudadana [el partido gobernante] promueve la eutanasia, el aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y promueve todos estos temas que van en contra de los valores del ser costarricense”, dijo.

La Corte Suprema de Costa Rica emitió una decisión en mayo legalizando el matrimonio entre personas del mismo sexo, un fallo que fue elogiado por el Presidente de Costa Rica Carlos Alvarado Quesada, miembro del PAC.

Los obispos sostienen que la nueva propuesta para la constitución “no refleja un desarrollo correcto de la libertad religiosa como un derecho humano fundamental y de importancia fundamental no sólo en la correcta concepción de un estado democrático, sino también especialmente necesario en el desarrollo de la persona humana; asume una visión individualista y sesgada del fenómeno religioso”.

A pesar de que el catolicismo es la religión oficial, la población de Costa Rica es libre de elegir su afiliación o no afiliación religiosa. Un cuarto de la población es protestante, y casi el 20 por ciento dice ser ateo o agnóstico.

Aunque la Iglesia Católica es la única religión oficialmente exenta de impuestos, la mayoría de las demás congregaciones están registradas como asociaciones culturales. Costa Rica prohíbe a los miembros del clero ocupar ciertos cargos públicos, pero esto sólo se aplica al clero católico, ya que es la religión oficial.

En la declaración, los obispos señalaron las razones históricas y sociológicas del desarrollo de la constitución de Costa Rica, llamándola “una nación que nació bajo la protección de la fe cristiana y específicamente de la fe católica”.

Los obispos también sostienen que no pueden apoyar el proyecto de ley, no porque estén en principio en contra de la idea de un estado laico, sino porque la propuesta no proviene de “un tratamiento positivo del fenómeno religioso en la sociedad, y no conduce a un tratamiento y desarrollo saludable de la libertad religiosa”.

“Más bien, se rinde ante posiciones que señalan, si no un prejuicio, una concepción individualista y reduccionista de la libertad religiosa y de la realidad religiosa, como un acto plenamente humano”, dijeron.

Monge dice que los cambios constitucionales propuestos buscan la seguridad jurídica de la pluralidad de religiones en Costa Rica, reconociendo al mismo tiempo el derecho humano a la libertad de pensamiento y de conciencia. El año pasado, solicitó una reunión con el Papa Francisco a través del representante del Vaticano en el país para discutir la “necesidad de un Estado laico en Costa Rica”.

“La solicitud se hizo después de que Su Santidad, como líder de la Iglesia Católica en el mundo, reiteró en varias ocasiones la necesidad de que los países sean laicos”, argumentó en una declaración publicada el fin de semana.

“Es fundamental que, al discutir un tema tan delicado, establezcamos un diálogo con el Secretario de Estado del Vaticano y el Santo Padre”, añadió. Monge propuso el proyecto de ley por primera vez en mayo de 2019, pero el debate se está calentando.

“Si el Santo Padre está de acuerdo [con un estado laico], no veo la razón por la que la Iglesia Católica en Costa Rica se opondría a que seamos un estado laico”, dijo.

Carmen Chan, la política que actualmente lidera el Partido Nueva República, dijo que “se opone totalmente” a los cambios propuestos.

“Tenemos claro el hecho de que el PAC y sus aliados se molestan cuando la Iglesia Católica o cualquier otra religión alza su voz para defender sus preceptos y valores religiosos”, dijo Chan recientemente. “Me llama la atención el hecho de que algunos activistas que han expresado públicamente que la Iglesia no debe expresar su opinión sobre cuestiones de interés nacional son los mismos activistas que hoy en día apoyan o promueven un estado laico, con características que pondrán en peligro la libertad religiosa en nuestro país”.

Fuente: Crux