(Cuba) En Cuba hay libertad religiosa solo para las Iglesias reconocidas por el Gobierno

En respuesta a las acusaciones emitidas el 13 de julio en Naciones Unidas de que el Gobierno de Cuba atenta contra las libertades religiosas, se realizó en Santiago de Cuba, el pasado lunes, un coloquio sobre la libertad religiosa, en el que participó el Consejo de Iglesias, que agrupa las denominaciones reconocidas por las autoridades de la Isla.

La reunión, organizada por la Iglesia Evangélica Unida en Cuba Sínodo Luterano, se desarrolló en el Centro de Convenciones del Teatro Heredia y contó con la presencia de 36 invitados de 16 Iglesias evangélicas y de otras denominaciones religiosas, funcionarios del Ministerio de Justicia y de la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista de Cuba.

En cambio, fueron excluidos los líderes evangélicos que no comulgan con el Gobierno. Es el caso del pastor Alain Toledano, del Movimiento Apostólico de Cuba, quien, según la mencionada declaración de la ONU ha sido víctima de acoso continuado junto a su familia y los miembros de su congregación.

“No sabía de la existencia de ese evento al que nadie me invitó. Me imagino que eso esté relacionado con el reclamo que hizo la ONU sobre la persecución y desalojo que hemos sufrido”

“No sabía de la existencia de ese evento al que nadie me invitó”, dice a 14ymedio por teléfono. “Me imagino que eso esté relacionado con el reclamo que hizo la ONU sobre la persecución y desalojo que hemos sufrido. Nos han robado los bienes de la familia y de la iglesia, me han prohibido salir del país y no cesan de calumniarme”.

Para Toledano, “este Consejo de Iglesias no representa los verdaderos intereses de la Iglesia en Cuba, es un órgano fabricado por el Gobierno que responde directamente a los intereses políticos del Gobierno comunista.”

Hasta la fecha, el Gobierno cubano no se ha pronunciado oficialmente sobre las acusaciones de discriminación por motivos de creencias religiosas y de desarticulación de Iglesias constituidas en el país. Sin embargo, otros lo han hecho por él, empezando por el Consejo Nacional de Iglesias de EE UU (National Council of Churches, NCC), cuyo comunicado ha sido publicado por la prensa oficial.

En la misma línea se ha expresado la mayoría de los oradores en el coloquio de Santiago de Cuba al insistir sobre la existencia, desde 1990, de un diálogo constructivo entre la Iglesia, el Estado y el Partido Comunista. Hubo críticas para los pastores que mantienen “un testimonio politizado y agresivo en lugar de ser evangélicos, agentes de paz, lo cual les conduce a sentir y expresar públicamente un odio visceral contra el Gobierno” .

Sin embargo, en el teatro Heredia no todo fueron aplausos para el discurso oficial. El obispo Ismael Laborde habló sin rodeos: “En el modelo de socialismo estalinista que hay en Cuba pensar que la existencia de un solo partido implique la existencia de una sola ideología es un error histórico y un error político” .

Maikel V. Ramírez, de la Iglesia Pentecostal de Cuba, aseguró que las Iglesias evangélicas no estaban reconocidas aunque tengan marco legal. “No nos permiten hacer contratos ni siquiera para hacer obras sociales, es doloroso pecar y caer en negocios ilícitos para poder mantener a una comunidad, a pesar de que legalizamos la iglesia.”.

Ramírez preguntó por qué tiene que depender del Partido Comunista para invitar a un hermano a que predique en su iglesia, para hospedarlo, entre otras cosas , “¿Por qué tengo que rendir cuentas cuando quiero hacer mis eventos?” Y añadió: “Es por esto que necesitamos una ley de culto donde se nos reconozca porque mientras eso no exista, la Iglesia es invisible”.

El coordinador del Consejo de Iglesias en Santiago de Cuba, Alejandro Riveras Díaz, se pronunció a favor de una ley de cultos. “No tenemos personalidad jurídica, no tenemos voz en este país, la Constitución no nos contempla como una entidad, nos frenan la libertad porque necesitamos permisos del PCC para todo. Todo tienen que controlarlo, hasta para alquilar un local.”

En otra de sus intervenciones, el obispo Ismael Laborde, que había criticado la ideología del partido único, fue más conciliador con las autoridades. Aludiendo a la resolución de las Naciones Unidas, afirmó que “en Cuba nadie es perseguido por causa de Cristo y, si las personas tienen conflictos legales, no es por predicar el evangelio; normalmente esos conflictos se refieren a ilegalidades cometidas”.

Fue aún más allá. “Nosotros en Cuba tenemos más libertad que en Estados Unidos en ese sentido, lo que pasa es que esa libertad no está organizada. A mí nadie me prohíbe que predique en una parada de autobús, por ejemplo, esto no se trata de que la Iglesia defienda a un partido o a un Gobierno; la Iglesia incluso no es nacional sino peregrina universal, la Iglesia debe respetar las decisiones del César y en ese lugar la Iglesia debe ser profeta”.

Mientras el pastor Alain Toledano predicaba acerca del “gobierno del anticristo”, su templo fue atacado por un grupo de simpatizantes del régimen, que le hicieron un “mitin de repudio”

Un día antes del coloquio, que se realizó en la sala de una institución oficial con todos los apoyos requeridos, mientras el pastor Alain Toledano predicaba acerca del “gobierno del anticristo”, su templo fue atacado por un grupo de simpatizantes del régimen, que le hicieron un “mitin de repudio”.

Toledano contó a 14ymedio que, “cuando la policía se presentó en el lugar y pudo comprobar que dentro del templo todo estaba en orden, decidieron retirarse en lugar de detener los insultos, palabras obscenas y empujones que los manifestantes realizaban con total impunidad”.

En respuesta al argumento de que es perseguido solo por “incurrir en ilegalidades” ripostó que él “no había nacido cuando ya el comunismo perseguía a las Iglesias cubanas”. “Esto no empezó con nosotros. Las Asambleas de Dios tienen decenas de Iglesias que le han tumbado los templos, que le han quitado las casas, le han decomisado los bienes. La Iglesia bautista también tiene todo un historial. Los únicos que justifican esa represión son los que están todavía en ese Consejo de Iglesias. Son miembros de un organismo que está al servicio del Estado cubano”.

Fuente: 14ymedio