(España) El Arzobispo alerta de que la obra del Teatro Principal de Valencia «viola la libertad religiosa»

Una obra de teatro, ‘Poder i Santedat’, que se va a estrenar el próximo días 16 en el Principal ha encendido todas las alarmas, ya desde el momento en que se ha visto el cartel anunciador: una imagen del Papa besando a un niño en la boca. El Arzobispo de Valencia, el cardenal Antonio Cañizares, en la carta del próximo domingo, que publicará el semanario ‘Paraula’, según confirmaron desde el Arzobispado, afirma con contundencia que la obra encierra una violación del «derecho inalienable a la libertad religiosa».

El prelado expone que «Dios no ha muerto. Tengo que proclamarlo ante el mensaje nefasto de Nietzsche, con tan gravísimas consecuencias para la humanidad y la derrota y ruina del hombre, o el de Manuel Molins y Francisco Azorín en su obra teatral, que financiada lamentablemente por organismos oficiales valencianos, en clara violación del derecho inalienable de libertad religiosa va a ser representada en un teatro de Valencia. Hay que decirlo con toda claridad».

La declaración del prelado no es la única. La asociación de Abogados Cristianos ha solicitado medidas cautelares al Juzgado para pedir la retirada de la obra porque considera que «ofende a los sentimientos religiosos».

La organización de juristas denuncia al presidente de la Diputación de Valencia, Antoni Francesc Gaspar; al director del Instituto Valenciano de la Cultura(IVC), Abel Guarinos; así como al creador de la obra y a su director, Paco Azorín. Los acusa a todos de un delito contra los sentimientos religiosos y a los dos primeros también de prevaricación. La organización de juristas afirma en su denuncia que «en el cartel de la pieza teatral se consuman ya los dos delitos denunciados ya que reconoce ir contra la Iglesia Católica y acusa a su máxima autoridad y a la curia romana de pederastia».

El presidente de los Seguidors de la Mare de Déu en declaraciones a LASPROVINCIAS dijo que se trata de un «despropósito» y mostró el «rechazo total» refiriéndose en particulat al cartel que consideró impropio desde el punto de vista de «la religión, como de los niños». Albiach también cuestionó que está «pagada con dinero público, de todos».

Desde la Asociación de Escuelas Católicas habló su presidenta, Vicenta Rodríguez. Se refirió al cartel y destacó que «la libertad de expresión está muy bien, pero hacer un cartel que hiere la sensibilidad de los católicos me parece innecesario». A estas palabras se sumaron las de Fernando Móner, presidente de la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios, quien abogó por la búsqueda «del equilibro entre la libertad de expresión y no ofender. Y todos tienen que ceder, pero no siempre los mismos». El vicepresidente de la Junta Central Vicentina, José Miguel López, habló del cartel promocional, que consideró «impresentable».

Sobre la obra, Abel Guarinos, director del IVC, destacó que en 2017 recibió el Premi Pere Capella –patrocinado por el Gobierno Balear– dentro de los Premios Octubre. Está coproducida por la Diputación y el IVC y Guarinos considera que «no hay razón para posponer o anular la obra». Guarinos destacó que «no intenta ofender a nadie» y que «es un texto que defiende los valores humanistas del cristianismo».

El texto, según puede leerse la página digital del IVC parte de interrogantes como «¿Puede haber libertad sin ética? ¿Puede existir la libertad sin justicia social? Molins plantea una enmienda a la totalidad comenzando por la Iglesia Católica. No contra la Iglesia de los pobres que debería ser, no contra la Iglesia de la Teología de la Liberación. Sí contra el Estado Vaticano y su oscurantismo. Sí contra sus inversiones en paraísos fiscales. Sí contra la curia romana que esconde casos de pederastia».

Fuente: Las Provincias