(España) Tu Clausura Mi Clausura: campaña para ayudar a las contemplativas en España contra el coronavirus

El coronavirus está poniendo las cosas difíciles a los monasterios de clausura en España, que siempre han vivido con gran austeridad y que ahora se encuentran muy presionados. Un grupo de jóvenes empresarios católicos se ha coordinado con la fundación DeClausura, que trabaja con conventos desde hace 14 años, para intentar apoyar a los religiosos contemplativos con la campaña Tu Clausura Mi Clausura.

En España hay unos 800 monasterios de clausura con unos 9.000 religiosos de vida contemplativa, la inmensa mayoría mujeres. España es una superpotencia en vida contemplativa: se calcula que uno de cada 3 religiosos de clausura del mundo están en la patria de Santa Teresa de Jesús.

Agustín de Asís, portavoz de la Fundación DeClausura, explica a ReL cómo afecta el confinamiento y el coronavirus a estos monasterios.

“Son comunidades que se sostenían con austeridad, vendiendo dulces, o artesanía, o a veces contratados para tareas mecánicas de archivo, o con algún pequeño Museo, etc… tareas que se pueden hacer manteniendo una vida de oración. Muchos se apoyan también con las pensiones de religiosas que han estado dadas de alta como autónomas. También reciben donativos y en muchos sitios los vecinos tienen costumbre de regalarles comida, servicios…”, explica Agustín de Asís.

Pero el coronavirus y el confinamiento han alterado todo. “Muchos monasterios ya no pueden vender sus productos de alimentación o de artesanía. Algunas comunidades se han puesto a hacer mascarillas, pero no las venden, las dan para apoyar la lucha contra la pandemia. Con el confinamiento, los amigos y vecinos que acudían a darles comida o donativos en especie ya no pueden acercarse. La gente cambia sus prioridades: no van a dedicarse a comprar dulces, por ejemplo. Y no sólo hay un efecto económico: por ejemplo, al no trabajar para sus productos, cambia el ritmo del día, el ‘ora et labora’, y eso puede desanimar”.

Retos sanitarios y coronavirus en conventos

También hay retos sanitarios. El coronavirus puede llegar a un monasterio de clausura “por el sacristán, o con el demandadero, o por una hermana que ha ido al hospital a hacerse una operación de cadera”, explica Agustín de Asís, que también es portavoz de la Fundación Summa Humanitate, una fundación especializada en apoyar a personas ancianas, incluyendo religiosas y clérigos de edad avanzada.

“Cuando les telefoneas y preguntas cómo están, siempre dicen que bien. Pero a medida que sigues hablando con ellas, descubres más cosas. Por ejemplo, que tienen varias hermanas ancianas con coronavirus. Una religiosa me dijo: ‘estamos contentas porque tenemos un caso; así podemos sufrir con la sociedad que sufre’. Esas cosas te muestran que ellas tienen mentalidad especial”.

Una cosa que han experimentado en muchos conventos es que los teléfonos de asistencia médica de las administraciones no funcionan bien o están saturados. “En DeClausura hemos puesto en marcha un teléfono para que llamen, con una sanitaria voluntaria, que hace un primer servicio básico de telemedicina. Eso ya ayuda si ves que en el centro de salud nunca te descuelgan el teléfono”, explica Agustín de Asís.

“Una religiosa nos pedía que buscásemos un servicio de comidas porque en su convento son todas muy mayores y ‘si nos contagiamos todas, ¿quién nos cocinará?’. Y cuando le explicabas los servicios de cátering de la zona te decía: ‘uy, no, si nosotras con una sopa o un puré al día ya tenemos suficiente'”.

Donativos que ayuden durante la pandemia

Un grupo de empresarios jóvenes católicos han puesto en marcha una campaña para recaudar fondos para estas comunidades en apuros y también para concienciar de la necesidad de apoyar a los monasterios cuando puedan volver a ofrecer sus productos.

“Necesitan recursos para las necesidades básicas, que no es sólo alimentación, sino también limpieza, higiene… algo que estos días es más necesario que nunca”, señala De Asís.

“Estamos recibiendo 2 tipos de donativos: los puntuales y los recurrentes. Además, la campaña da visibilidad a la vida contemplativa. Muchos ven que es bueno apoyar a largo plazo a los monasterios. Cuando se normalice la situación, seguiremos dando el mensaje de que se puede ayudar a estas comunidades comprando sus productos”, añade.

En DeClausura insisten que no son los contemplativos los que piden donativos, sino que es una iniciativa de personas concienciadas la que pide para apoyar a los religiosos.

Entre las empresas iniciadoras de #TuClausuraMiClausura se encuentran Folk Sixty, Altum Faithful Investing o Bosco Films. Los perfiles de los empresarios engloban diversos sectores: pilotos de drones, expertos en comunicación, periodistas o economistas entre otros.

“Decidimos unirnos y poner aquello que cada uno sabía hacer. Si gratis recibimos su oración, gratis queremos ayudar a que sigan orando por nosotros”, declara en un comunicado Iván Jacques, uno de los impulsores del proyecto.

DeClausura, con sus 14 años de experiencia trabajando con monasterios, es el canal fiable para encauzar los donativos y asegurar que llegan donde se necesitan. “DeClausura nació como proyecto hace 14 años; surgió como proyecto con la Fundación Summa Humanitate. DeClausura no tiene contratado a nadie, se mueve solo con voluntarios, para apoyar a los monasterios”, explica De Asís.

Fuente: Religión en Libertad