(Estados Unidos) Número récord de llamadas de reversión de píldoras abortivas al ministerio pro-vida en medio de la crisis de COVID-19

La Red de Rescate de la Píldora Abortiva ha recibido un número récord de llamadas, que ayuda a las mujeres que buscan revertir los efectos de la píldora abortiva.

“Estamos viendo ahora que más del 80% de nuestras llamadas comienzan el proceso de reversión”, dijo Andrea Trudden, directora de comunicaciones de Heartbeat International, a Live Action. La Red de Rescate de la Píldora Abortiva está dirigida por Heartbeat International, un ministerio pro-vida cuyo objetivo es proporcionar alternativas al aborto para ayudar a las madres a mantener a sus bebés.

“Entendemos que este es un momento estresante para muchos, y algunas mujeres están comenzando un aborto químico porque es la única opción que pueden ver”, dijo, señalando que muchas de las llamadas provienen “del estacionamiento de la instalación de aborto o del coche en el camino a casa porque el arrepentimiento es inmediato”.

En el mes de marzo, 105 madres comenzaron el proceso de detener sus abortos inducidos químicamente en casa después de que llamaron a la línea directa de la RRPA.

Un aborto químico ocurre cuando una mujer ingiere mifepristona – que también se conoce como RU-486 – para bloquear la hormona progesterona, causando que el niño no nacido muera por falta de oxígeno y nutrientes. Cuando se extrae la progesterona, el revestimiento del útero, la fuente de alimentación del bebé, se rompe. La madre toma otra píldora entre 24 y 48 horas después para inducir contracciones y expulsar el cuerpo del bebé.

“Si una madre que cambia de opinión después de comenzar un aborto químico recibe un suplemento de progesterona antes de tomar la segunda píldora, existe la posibilidad de salvar la vida del bebé y continuar con un embarazo normal. La industria del aborto ha intentado desacreditar el proceso de reversión de la píldora abortiva y está usando la pandemia para presionar para expandir los peligrosos abortos de telemedicina”, señaló Live Action.

La película “Unplanned” (No planeado) de 2019 – que cuenta dramáticamente la historia de la ex directora de la clínica de Planned Parenthood convertida en defensora pro-vida Abby Johnson, como se cuenta en sus memorias de 2014 del mismo nombre – describe poderosamente este tipo de aborto químico. En la película, una angustiada Johnson se autoadministra las drogas, que obtuvo en la misma clínica de Planned Parenthood donde trabajaría más tarde para terminar su segundo embarazo.

Johnson es interpretada por la actriz Ashley Bratcher, quien desde entonces se ha asociado con Heartbeat International para ofrecer becas en nombre de la película a las madres que se enfrentan a un embarazo no planificado pero que desean conservar a sus bebés y continuar su educación en pos de sus objetivos profesionales.

El aumento de las llamadas para revertir el uso de la píldora abortiva a la Red de Rescate de la Píldora Abortiva se produce en medio de una pandemia mundial y el cierre de empresas y servicios estadounidenses considerados “no esenciales”, aunque los criterios para esa designación han variado de un estado a otro. En algunos estados, como Texas, Ohio y Alabama, se ha ordenado el cierre de clínicas de aborto, argumentando que los abortos no son procedimientos médicamente necesarios, aunque esas prohibiciones han sido impugnadas en los tribunales.

Fuente: Christian Post