(Europa) Las iglesias del Viejo Continente piden a la UE políticas que respeten a los refugiados

Varias iglesias y organizaciones religiosas, entre ellas el Consejo Ecuménico de Chise (Coe), la Conferencia de Iglesias Europeas (CEC) y la Comisión de Iglesias para los Migrantes en Europa (CCEM), junto con el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, han escrito una carta a la Comisión Europea para ofrecer ayuda a los migrantes y a las comunidades de acogida.

En el documento, las iglesias y las organizaciones religiosas reafirman su compromiso de apoyar a los migrantes y piden a la Unión Europea un pacto sobre el asilo y la migración, la aplicación del Pacto Mundial para los Refugiados y el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular, el respeto de los derechos humanos y la dignidad y la solidaridad efectiva entre los Estados miembros. La carta nació tras el incendio del campamento de Moria en la isla de Lesbos que dejó a 13.000 migrantes sin hogar. “La migración es una parte integral de la historia y la experiencia humana -dice la carta- (…).

Para las Iglesias y organizaciones firmantes del documento, “la solidaridad debería ser el principio rector que rige las migraciones y, en particular, la acogida de los refugiados”, de ahí la esperanza de que la UE rechace la política de miedo y disuasión y adopte soluciones basadas en sus valores fundamentales.

El documento insiste en que los acontecimientos en la frontera entre la UE y Turquía el pasado mes de marzo y ahora el incendio de Moria han demostrado que el problema de los inmigrantes y refugiados en Europa sigue sin resolverse. Y mientras que en el Viejo Continente la llegada de un millón de solicitantes de asilo en 2015 y de varios cientos de miles en los años siguientes es el desafío que hay que afrontar, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estimó en 2019 un total de 79,5 millones de solicitantes de asilo en todo el mundo, incluidos 45,7 millones de personas desplazadas internamente. De los que han cruzado las fronteras, el 85% se encuentran en países en desarrollo y el 73% en estados vecinos. Dos tercios de los refugiados del mundo son acogidos fuera de Europa: en África (31%), Asia (20%), Oriente Medio y África del Norte (13%) y América (3%).

La pandemia del Covid-19 ha exacerbado ahora las condiciones de vida ya inhumanas de los migrantes, señala la carta, debido a la falta de higiene en las instalaciones de recepción y a los drásticos recortes en la ayuda y la asistencia alimentaria. Las restricciones a la circulación interna y transfronteriza han reducido aún más el acceso de quienes necesitan protección.

Ante esta realidad, las Iglesias y las organizaciones religiosas se comprometen a “apoyar un enfoque más digno de la acogida, la protección y el cuidado de los migrantes”, a ofrecer ayuda, a promover la integración social y una coexistencia justa y pacífica. Por último, en la carta se insta a los medios de comunicación y a los periodistas a que respeten la dignidad humana de los migrantes y los refugiados, a que cuenten sus historias de manera equilibrada y a que eviten los estereotipos y las expresiones negativas.

Fuente: Religión Digital