(Francia) Obispos franceses: La fecha “impuesta” por el Gobierno para reanudar el culto infravalora la “vida litúrgica”

El Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal de Francia ha publicado un comunicado en reacción a las medidas de desescalada del confinamiento anunciadas por el gobierno nacional. Ayer por la tarde el primer ministro francés, Edouard Philippe, marcaba el 2 de junio como inicio de las celebraciones con asamblea en las iglesias, pero la fecha “impuesta” no ha dejado satisfechos a los obispos franceses, que opinan que se infravalora la “vida litúrgica” y se ponen derechos en peligro: “La libertad de culto es un elemento fundamental de la vida democrática”.

Según lo indicado por el gobierno francés, en el próximo desconfinamiento paulatino van a poder celebrarse funerales tanto en los templos como en los cementerios, pero con un aforo de hasta 20 participantes.

Lamentando que Pentecostés tendrá lugar antes que la reapertura de las iglesias, el episcopado ha invitado a los creyentes a practicar profundamente la oración individual y ha solicitado una reunión con el gobierno. Reivindicando su valor, por último ha juzgado que “la dimensión espiritual y religiosa del ser humano contribuye, estamos convencidos, a la paz del corazón, a la fuerza en la prueba”.

“Nos cuesta ver que la práctica ordinaria de la Misa favorezca la propagación del virus y obstaculice el respeto a los gestos de protección más que muchas actividades que se reanudarán pronto”

Comunicado íntegro de la Conferencia Episcopal francesa

«Tras el anuncio del Primer Ministro Edouard Philippe sobre el desconfinamiento, el Consejo Permanente de la CEF, en nombre de todos los obispos, lamenta la fecha impuesta a los católicos y a todas las religiones de nuestro país.

Compartimos la preocupación del Gobierno por limitar la expansión de la epidemia en la medida de lo posible, pero nos cuesta ver que la práctica ordinaria de la Misa favorezca la propagación del virus y obstaculice el respeto a los gestos de protección más que muchas actividades que se reanudarán pronto.

La dimensión espiritual y religiosa del ser humano contribuye, estamos convencidos, a la paz de los corazones, a la fortaleza en tiempos de prueba, a la fraternidad entre las personas y a toda la vida social. La libertad de culto es un elemento constitutivo de la vida democrática».

Fuente: Religion Digital