(Hong Kong) El clero de Hong Kong se enfrenta a la detención, la extradición a China en las nuevas leyes de seguridad

El proyecto de una nueva y controvertida ley de seguridad nacional para Hong Kong, propuesto por China, ha suscitado la preocupación de que el clero vocal de la ciudad semiautónoma que ha apoyado el movimiento democrático pueda ser extraditado y juzgado en la China continental.

El Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo, la legislatura china del sello de goma, podría aprobar formalmente la ley, que amplía el control directo de Beijing sobre Hong Kong y erosiona los derechos humanos y las libertades de la ciudad, en una reunión del 28 al 30 de junio, según The Epoch Times.

Presentado la semana pasada para su deliberación, el borrador cubre cuatro categorías de crímenes: sucesión, subversión del poder del estado, actividades terroristas locales y colaboración con fuerzas extranjeras o externas para poner en peligro la seguridad nacional, de acuerdo con el organismo de vigilancia de la persecución cristiana International Christian Concern, con sede en Estados Unidos.

“En virtud de esas leyes, los clérigos de Hong Kong que han apoyado el movimiento democrático de Hong Kong, como el cardenal Joseph Zen y el obispo auxiliar Joseph Ha Chi-shing, podrían ser extraditados a China continental para ser juzgados, ya que Beijing los considera amenazas para el régimen”, dijo la Corte Penal Internacional.

“Otros cientos de líderes protestantes u organizaciones cristianas que se han manifestado activamente contra el gobierno de Hong Kong podrían correr la misma suerte, ya que Beijing ha dicho que considera las protestas masivas que comenzaron el pasado mes de junio como actos terroristas y cualquier llamamiento a la independencia de Hong Kong de China como actos de sedición”.

En 1997, China había acordado un acuerdo de “un país, dos sistemas” para permitir ciertas libertades para Hong Kong cuando recibió la ciudad de vuelta del control británico. La ley de seguridad socava la autonomía prometida.

“Esta ley compromete fundamentalmente a un país, dos sistemas y el incumplimiento del acuerdo de traspaso. Los detalles que están surgiendo ponen en peligro los derechos humanos”, escribió en Twitter el grupo británico Hong Kong Watch.

El Parlamento Europeo ha votado a favor de llevar a China a la Corte Internacional de Justicia de La Haya si se impone la ley.

Los Estados Unidos también han amenazado con revocar la relación comercial especial de Hong Kong con él e imponer sanciones a los funcionarios chinos y de Hong Kong.

La agencia estatal china de noticias Xinhua reveló una nota explicativa que resume el borrador, en la que se dice que Pekín establecerá una oficina del gobierno central en Hong Kong para gestionar los asuntos de seguridad nacional, informó The Wall Street Journal.

La oficina tendrá autoridad para evaluar la seguridad de Hong Kong, reunir y analizar información de inteligencia, asesorar y supervisar a las autoridades locales en materia de seguridad nacional y también manejar determinados casos penales, según el informe, que añadió que la oficina ejercerá jurisdicción sobre “un número muy reducido” de casos.

La oficina también estaría facultada para supervisar la educación sobre seguridad nacional en las escuelas de Hong Kong.

En caso de que hubiera discrepancias entre la nueva ley y la Ley Básica de Hong Kong, la primera prevalecería, según la nota explicativa.

“Hong Kong no será una cabeza de puente para las fuerzas exteriores que pongan en peligro la seguridad nacional [de China]”, escribió Carrie Lam, Directora Ejecutiva de Hong Kong, en Facebook, según el Times.

La CPI advirtió que “el notorio sistema legal de China y su falta de transparencia pueden fácilmente criminalizar a cualquiera y meterlo en la cárcel”. Muchos pastores y cristianos chinos, como el pastor Wang Yi, el anciano Qin Derfu, el pastor John Cao, están ahora en prisión por cargos falsos, como ‘subversión del poder del Estado’, ‘cruce ilegal de fronteras’ y ‘operación ilegal de negocios'”.

Respondiendo a la ley, el senador republicano Rick Scott de Florida escribió en Twitter, “La China comunista continúa su misión de destruir los derechos humanos y la autonomía en #HongKong. Sus planes para sofocar e intimidar a los que luchan por sus derechos básicos son claros. Los EE.UU. siguen apoyando al pueblo de Hong Kong”.

Fuente: Christian Post