(Internacional) El mundo tiene más católicos, pero se necesitan sacerdotes

Este domingo de resurrección tiene una particularidad: en el mundo hay más fieles católicos para celebrarlo que en años anteriores. Para 2013 la humanidad contaba con 1.254 millones de personas adscritas a esta confesión cristiana y ahora son 1.329 millones los que hacen parte de ella, según el censo de feligreses que publicó a finales de marzo el Vaticano, documentado en el Anuario Pontificio, un informe que realiza desde 1716 la Oficina Central de Estadísticas de la Iglesia.

En el ámbito del catolicismo, América es un lugar clave porque el 48 % de sus fieles están en esta parte del planeta. De ahí que el Santo Papa Juan Pablo II se refiriera a este como “el continente de la esperanza”, un término que también acuñó su sucesor y actual Papa Emérito Benedicto XVI y el ahora Sumo Pontífice Francisco. Detrás de América, Europa es el la zona con más fieles (ver Infografía).

Por ese escenario el padre Euclides Eslava, director del Departamento de Teología de la Universidad de la Sabana, considera que el futuro de la Iglesia en el mundo, de una manera significativa, depende de lo que hagan los católicos en América. “Esto también se argumenta en el índice poblacional y hay una invitación desde la Iglesia a que se nos renueve este afán misionero, que los jóvenes estén disponibles para enviar este mensaje de Dios”, afirma.

También hay más obispos en el mundo. El Anuario Pontificio estima que en la actualidad 5.377 personas ocupan ese rol en la Iglesia, comparadas con las 5.173 que lo desempeñaban para el 2013. Sin embargo, mientras unos números alegran a la comunidad católica, otros son poco alentadores para explicar por qué la cantidad de sacerdotes en el ámbito mundial está disminuyendo un 0,3 %, un papel necesario para guiar a los fieles.
Números que bajan
No todas las cuentas son alentadoras. También ha bajado la cantidad de seminaristas, que pasan de 118.251 en 2013 a 115.880 en 2018, un cambio que sienten todos los continentes y que significa que en el futuro puede persistir la escasez de sacerdotes.
La necesidad de tener más personas en esa vocación ha sido un tema recurrente en la religión que llevó, incluso, a que en el Sínodo de Obispos sobre la Amazonia que se realizó en octubre del año pasado los líderes de la Iglesia presentaran la propuesta al Sumo Pontífice de ordenar hombres casados solo en esta parte del mundo. Una iniciativa que Francisco rechazó en febrero de este año.

A pesar de esas cifras en descenso, todavía hay quienes deciden emprender el camino del seminario, un recorrido de nueve años que los lleva al sacerdocio. Junior Jordán es una de esas personas. Después de graduarse del pregrado de Ingeniería Civil sintió que su vocación era ser padre y ahora lleva cuatro años de preparación para ese fin. “En los seminarios se percibe que somos menos que en años anteriores y el mundo se seculariza cada vez más, lo que se ve reflejado en la vida religiosa”, cuenta Jordán.

La Iglesia es un equipo. Están los bautizados, que es sobre quienes el Vaticano entrega la cifra mundial de seguidores del catolicismo. Estos se convierten en fieles, laicos, diáconos, religiosas, seminaristas, sacerdotes, obispos… Un engranaje que puede hacerse más grande, dado que este miércoles Francisco anunció la creación de una comisión que estudiará si las mujeres pueden ordenarse como diáconos, un rol reservado solo para los hombres.

Si se mira el espectro de confesiones cristianas (las que siguen a Cristo) en el mundo, el catolicismo sigue siendo mayoritario en el continente. Las estadísticas de Pew Research Center, un centro de pensamiento que lleva el censo global de los devotos, indican que América tiene la mayor proporción de cristianos (más de un tercio de los del mundo, con un 37 %). De estos, casi el 86 % son católicos (ver Antecedentes).

Al revisar el panorama de Colombia, las cifras de esa organización actualizadas en 2010 apuntan a que el 82 % de las personas en el país es católica y el 10 % cristiana protestantes. El restante siguen otras confesiones. Hay una población significativa de católicos, pero en el ámbito mundial también crecen los seguidores del Islam.
El reto de expandirse
Cuando Francisco participó en la Jornada Mundial de la Juventud de 2019, en Panamá, le dijo a los jóvenes que no son el futuro, sino el presente de la Iglesia. El Sumo Pontífice les pide caminar junto a los mayores, convencido de que en la construcción de la comunidad católica los primeros andan más rápido y los segundos conocen el camino.

El padre Jorge Duque es un sacerdote joven, con quince meses de camino en el clero, y resalta que en el contexto eclesial actual se está haciendo una apuesta al laicado, senda que da a los fieles más protagonismo en la vida y las decisiones de la Iglesia. “Y dentro del laicado están los jóvenes que pueden mover la institución con su dinamismo, fuerza y ánimo, por eso el papa Francisco los ha invitado a ser influenciadores de Dios”, afirma.

La virtualidad toma protagonismo en la expansión de la fe católica. No obstante, el vicerrector en Universidad La Gran Colombia, Hernán Olano, apunta que la Iglesia se ha venido multiplicando en redes sociales, pero con esto hay un riesgo de que ocurra lo que Francisco ha llamado el apoltronamiento: vivir la religión en redes y no acudir a la Eucaristía.

“Con la escasez de sacerdotes los que tengan más acogida contarán con un mayor número de feligreses, con el peligro de crear una misa personalista, buscar en internet la Eucaristía de determinado padre solo porque tiene popularidad”, apunta Olano. Al final, sin duda, no deja de ser un escenario de expansión de la fe, algo que se evidenció en esta Semana Santa con las parroquias que hicieron sus celebraciones virtuales ante la imposibilidad de congregar a la comunidad de manera presencial, en una Semana Mayor atípica, pero con una buena noticia para la Iglesia: hay más católicos en el mundo.

Fuente: El Colombiano