(Internacional) Religiosas de todo el mundo rezan unidas para “escuchar el clamor” de las víctimas del coronavirus

Una oración virtual para “escuchar el clamor de los que sufren” y rezar por todos los pueblos que padecen las consecuencias del Covid-19: es la iniciativa lanzada por la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), las religiosas de América Latina (CLAR) y la Conferencia de religiosas de Estados Unidos (LCWR).

La cita tendrá lugar hoy, 23 de julio, a las 15:00 hora europea a través de la aplicación digital ZOOM en este enlace.

Oración virtual transmitida en varios idiomas

En Vatican News hablamos con la Hermana Liliana Franco, religiosa de la Compañía de María y actualmente presidenta de la CLAR en Colombia, quien nos cuenta más detalles sobre este evento online que será transmitido con traducción simultánea en inglés, español, italiano y portugués; y que durará aproximadamente hasta las 16:30 ya que contará que rezos, canciones y testimonios concretos de personas que han vivido un compromiso significativo en este tiempo de pandemia, ayudando de manera voluntaria y solidaria a los más necesitados.

Rezando por los afectados por la pandemia

“Queremos unirnos para rezar por todos aquellos (y con todos aquellos) que están siendo víctimas del Covid-19. Por quienes han sido afectados en su salud y también por los afectados a causa de las brechas sociales que han aumentado a partir de la pandemia”, explica la Hermana Liliana Franco.

Que esta crisis nos transforme existencialmente

“Nos unimos para invitarlos a orar. A orar por los que más sufren, por las víctimas… esperando el fin de esta pandemia y deseando que todo este proceso de crisis que hemos vivido nos transforme existencialmente, ayudándonos a ser mejores seres humanos y a tener unas relaciones más armónicas y comprometidas entre nosotros y con la tierra”, añade la religiosa.

Finalmente, nuestra entrevistada anima a todos a que se conecten en ZOOM o también en las redes sociales de las entidades católicas organizadoras, para sumarse “a este espacio de encuentro y oración en el que nos sentimos hermanos más allá de cualquier frontera que pueda existir, y en el que todos experimentamos la necesidad de seguir orando y trabajando por un mundo mejor, sin perder la esperanza de que un mundo nuevo será posible”.

Fuente: Religión Digital