(Internacional) Victoria provida en la ONU: los abortistas no consiguen aprobar el aborto libre para 2030

Ha fracasado el intento en Naciones Unidas de garantizar el aborto para el año 2030 aprovechando la crisis del coronavirus. La mesa de la 53ª sesión de la Comisión de Población y Desarrollo ha retirado un polémico párrafo relativo a garantizar el aborto en el 2030 por falta de consenso tras una campaña desarrollada a nivel mundial por la plataforma internacional CitizenGO -en España representada por Derecho a Vivir– que ha sido apoyada por más de medio de millón de ciudadanos.

El borrador de lo que pretendían aprobar era el siguiente:

“Nosotros, los representante de los gobiernos, con ocasión de la 53 sesión de la Comisión de Población y Desarrollo, en un momento de una crisis sin precedente provocada por el coronavirus nos comprometemos a asegurar para el 2030 el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluyendo planificación familiar, información y educación y la integración de la salud reproductiva dentro de las estrategias y programas nacionales. Así mismo nos comprometemos a asegurar el acceso a la salud sexual y reproductiva y a los derechos reproductivos en sintonía con lo acordado en el Programa de Acción de la Conferencia de Población y Desarrollo y la Plataforma de Acción de Beijing y los documentos emanados de Dichas cumbres2

La Comisión de Población y Desarrollo había estado estirando el tiempo para tratar de alcanzar el consenso, pero fracasó. Estos son los pasos previos de la ONU a perder la batalla contra la vida del no nacido:

-El 29 de marzo estaba prevista la 53º sesión de la Comisión de Población y Desarrollo.
-Debido al coronavirus la reunión física se suspendió y se aplazó a un encuentro virtual el pasado 29 de mayo.
-El borrador que la mesa llevó a la reunión del 29 de mayo contenía el polémico párrafo de garantizar el aborto en el 2030, así que varios países mostraron sus críticas.
-Como no hubo consenso en ese encuentro virtual, la mesa volvió a citar para el lunes 15 de junio. El resultado fue el mismo: ausencia de consenso.
-Así que la mesa se dio un nuevo plazo hasta el 22 de junio, manteniendo mientras tanto, reuniones bilaterales para tratar de convencer a los estados provida. Es decir, presión e injerencia ideológica. Aún así volvieron a fracasar. Y la mesa se volvió a dar un nuevo plazo hasta el pasado viernes.
-Y ya por fin el lunes 6 de julio, la mesa de la Comisión de Población y Desarrollo decidió tirar la toalla y renunciar a un texto de consenso.

Por cierto, que aunque por un lado, la ONU aboga por el aborto libre en general, por otro, su Fondo de Población denunció el aborto selectivo por sexo esta semana. “La interrupción de un embarazo cuando se determina que el feto es femenino, o la determinación y selección del sexo antes de la implantación, o ‘clasificación de esperma’ para la fertilización in vitro”, constituyen una “violación del derecho internacional” según el Estado de La Población Mundial 2020. ¿Querrá esto decir que la ONU pide el aborto de todos, pero no de todas

Lo que sí está claro es que la ONU no sólo ha aprovechado el coronavirus para aprobar el aborto libre. Su obsesión con la muerte del no nacido se remonta a hace unos años. En 2018, la Organización de las Naciones Unidas elaboró un informe que determinó que “los Estados de todo el mundo deben actuar ahora para despenalizar el aborto y hacer todo lo posible para garantizar que las mujeres y las niñas tengan derecho a tomar sus propias decisiones sobre el embarazo, según un grupo de expertos en derechos humanos de la ONU*.

“Las cuestiones relacionadas con el acceso a un aborto seguro y legal son la esencia del derecho fundamental de la mujer a la igualdad, privacidad y salud física y mental, y estas son condiciones previas para el disfrute de otros derechos y libertades. Esperamos que los importantes pasos tomados en algunos países para reclamar los derechos reproductivos de las mujeres, a través de referendos y acciones legislativas y judiciales, puedan seguirse en otros”, agregaron los expertos.

“Las preocupaciones sobre el aborto inseguro deben abordarse a través de la salud pública, la negligencia médica relevante y las leyes civiles. Por lo tanto, es crucial que los países demuestren su compromiso de eliminar la discriminación contra la mujer en sus legislaciones y avanzar en los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y las adolescentes, de conformidad con las normas internacionales de derechos humanos”, destacaron los expertos.

Y en 2019, la ONU pidió el libre acceso al aborto “seguro y legal” en todo el mundo como una cuestión de derechos humanos a través de un comunicado que recogía que “Todos los Estados deben reconocer que el aborto es parte de la atención médica y es una cuestión de derechos humanos, integralmente vinculado a la dignidad de las mujeres y las niñas”. Añadía, además, que garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos, formaba parte de la ‘Declaración política sobre la cobertura universal de salud’ el 23 de septiembre de 2019, firmada por Asamblea General de las Naciones Unidas. Poner fin al aborto inseguro en todo el mundo también formó parte hace veinticinco años de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, donde los gobiernos se comprometieron a evitar que ocurriera. Y 25 años después, la ONU sigue en la misma línea. De momento, la batalla del aborto libre para 2030, la ha perdido.

Fuente: Hispanidad