(México) Inauguran monumento en honor a niños mártires de Tlaxcala

Este 4 de octubre se inauguró un monumento en honor a Cristóbal, Antonio y Juan, los Niños Mártires de Tlaxcala (México), a tres años de su canonización y en el marco del 495 aniversario de la fundación de la ciudad.

El monumento fue develado por el Obispo de Tlaxcala, Mons. Julio César Salcedo Aquino, el gobernador de la ciudad, Marco Antonio Mena Rodríguez, y la alcaldesa Anabell Ávalos Zempoalteca.

En un comunicado, Mons. Salcedo agradeció a las autoridades por su sensibilidad al “presentar a nuestro pueblo valores que ayuden a forjar una sociedad más humana, sobre todo ahora que vivimos tiempos adversos”.

El Prelado recordó que en un encuentro con el Papa Francisco, días después de la canonización de los mártires mexicanos, el Santo Padre señaló que “¡estos niños fueron valientes, generosos, audaces, creativos!”.

Además, señaló que la escultura de estos santos, elaborada por Ramírez Ponzanelli, será una proyección de los valores de “los mejores hijos que ha tenido Tlaxcala”, que son un “modelo de vida y santidad, no sólo para nuestro pueblo, sino para la Iglesia universal”. 

“Esta hermosa escultura nos alentará a asumir la vida, la fe y las responsabilidades que tenemos para bien de nuestras familias y de nuestro pueblo. ¡Muchas felicidades!”, concluyó.

Durante la inauguración, Mena Rodríguez resaltó que este monumento “forma parte de nuestra identidad” y pidió “que estos pequeñitos sean motivo de unión e identidad en Tlaxcala”.

Asimismo, Anabell Ávalos indicó que el testimonio de fe de estos mártires prevalece en las familias, “por lo que era necesario rendirles tributo con esta escultura en honor a su memoria, a su fe, inocencia, valor y a su fuerza”.

Niños mártires de Tlaxcala

Cristóbal, Antonio y Juan, los Niños Mártires de Tlaxcala, fueron asesinados por odio a la fe en México entre 1527 y 1529. Son considerados los primeros mártires de América.

Cristóbal nació en Atlihuetzia, en el actual estado mexicano de Tlaxcala, en el entonces Virreinato de Nueva España. Fue hijo del cacique Acxotecatl. Su educación se debió a la labor evangelizadora que los frailes franciscanos realizaban en la región entre los años 1524 y 1527.

Después de recibir el bautismo, trató de que su familia iniciara un camino de conversión y que abandonaran la adoración de los ídolos. Este compromiso de Cristóbal por la conversión de su familia provocó el rechazo de su progenitor, que no dudó en responder con ira ante su hijo.

Cristóbal murió a los 12 años a consecuencia de los golpes y quemaduras provocadas por su padre. Sus restos se enterraron en el antiguo convento de San Francisco, que en la actualidad es la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Tlaxcala.

Por su parte, Antonio y Juan nacieron en la localidad de Tizatlán, señorío de Tlaxcala. Al igual que Cristóbal, fueron educados por los franciscanos, aunque luego su formación la continuaron los dominicos.

Los niños trataron de erradicar la adoración de ídolos en su pueblo y en las aldeas de los alrededores. Sin embargo, pobladores de Cuautinchán, en Puebla, los golpearon en venganza hasta matarlos.

Cristóbal, Antonio y Juan fueron beatificados por San Juan Pablo II el 6 de mayo de 1990 en la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México. Fueron canonizados con otros 33 beatos por el Papa Francisco en una ceremonia celebrada en el Vaticano el 15 de octubre de 2017.

Fuente: ACI Prensa