(Tierra Santa) Sube la tensión en Jerusalén: Jordania protesta por el arresto de su personal en la mezquita de Al Aqsa

El Gobierno de Jordania presentó este lunes una protesta oficial ante Israel por el arresto de varios miembros del personal que custodia la mezquita de Al Aqsa en Jerusalén, lugar sagrado para el islam y el judaísmo del que Amán es custodio en base al tratado de paz firmado por ambos países en 1994.

“El Ministerio de Exteriores lanzó hoy un memorando de protesta oficial a través de los canales diplomáticos urgiendo a Israel, como un poder de ocupación, a que cese en sus violaciones y provocaciones”, indicó en un comunicado el portavoz de esa cartera, Daifallah al Fayed.

Entre las recientes “violaciones” israelíes, destacó la instalación de altavoces por parte de la Policía en los muros de este edificio sagrado y la detención de un número indeterminado de empleados del Departamento de Asuntos Religiosos y Asuntos de la Mezquita de Al Aqsa.

Una actuación “irresponsable e inútil”

Así las cosas, el portavoz denunció que la “irresponsable e inútil” actuación de la Policía israelí en Al Aqsa es una provocación a los “sentimientos de los musulmanes de todo el mundo y viola la situación legal e histórica de Jerusalén”, de acuerdo con la nota.

Al Fayed recordó que el Departamento de Asuntos Religiosos y Asuntos de la Mezquita de Al Aqsa de Jordania tiene la responsabilidad “exclusiva” de supervisar estas instalaciones sagradas.

Todo esto sucede después de que el Consejo de Seguridad Nacional de Israel se haya planteado el posible cierre de la mezquita por las altas tasas de mortalidad en Jerusalén Oriental a causa del coronavirus.

Las autoridades israelíes estiman que cada viernes ingresan al recinto religioso entre 18 y 22.000 fieles. Asimismo, denuncian que la mayoría de ellos no siguen las pautas de salud de prevención de Covid-19, rezando sin distanciamiento social y sin mascarillas.

Después de que el encargado de combatir el coronavirus del gobierno, Ronni Gamzu, solicitará incluir los barrios de la Ciudad Antigua de Jerusalén, que rodean al-Aqsa, a la lista de “ciudades rojas”, surgió la pregunta de cómo cerrar la iglesia del Santo Sepulcro, el Muro de los Lamentos y el Monte del Templo, a la luz de las sensibilidades políticas y religiosas.

Las autoridades israelíes estiman que cada viernes ingresan al recinto religioso entre 18 y 22.000 fieles. Asimismo, denuncian que la mayoría de ellos no siguen las pautas de salud de prevención de Covid-19, rezando sin distanciamiento social y sin mascarillas

En 1994, Israel y Jordania firmaron un acuerdo con el que quedaba reconocido el papel del país árabe como guardián de los lugares sagrados islámicos y cristianos de Jerusalén Este, que fueron ocupados junto al resto de Cisjordania por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967.

Las mezquitas de la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, incluyendo la de Al Aqsa, son el lugar más sagrado para los musulmanes tras La Meca y Medina (en Arabia Saudí) y el primero para el judaísmo.

Fuente: Religión Digital