(Unión Europea) No se puede vetar el rito judío y musulmán en el sacrificio animal

Los estados miembros de la Unión Europea (UE) no pueden prohibir el sacrificio de animales sin aturdimiento previo en los ritos religiosos, según consideró este jueves un abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

El abogado general propone al tribunal con sede en Luxemburgo que declare contraria a la normativa europea una ley aprobada en la región belga de Flandes para vetar ese tipo de matanzas.

El caso se refiere a un decreto aprobado en julio de 2017 que veta el sacrificio de animales según los métodos judío y musulmán tradicionales y exige que sean aturdidos antes para reducir su sufrimiento.

Varias asociaciones judías y musulmanas recurrieron el decreto y pidieron que se declarara su invalidez total o parcial.

El Tribunal Constitucional de Bélgica, al que se planteó el recurso, se dirigió a su vez al Tribunal de Justicia de la UE para que aclare si la normativa europea permite una prohibición absoluta del sacrificio sin aturdimiento previo.

El abogado general constata que el reglamento europeo sobre la protección de los animales en el momento de su sacrificio contempla una excepción a la obligación de aturdimiento.

Esa excepción pretende garantizar el derecho de quienes profesan ciertas religiones a preservar determinados ritos religiosos esenciales y a consumir carne procedente de animales que se hayan sacrificado siguiendo estos ritos prescritos por la religión.

En la práctica, la normativa permite el sacrificio ritual de animales sin previo aturdimiento, exclusivamente para asegurar el respeto de la libertad de religión.

El letrado indica que aunque ese método de sacrificio “no consigue eliminar el dolor, la angustia y el sufrimiento del animal tan eficazmente como la matanza previo aturdimiento”, la excepción refleja el deseo de respetar la libertad de religión y el derecho a manifestar ésta o las convicciones a través del culto, la enseñanza, las prácticas y la observancia de los ritos, consagradas en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE.

Para el letrado, la disposición muestra el compromiso de la Unión con una sociedad tolerante y plural en la que subsisten y deben conciliarse opiniones y convicciones divergentes y, a veces, enfrentadas.

Añade que se permite la adopción de normas nacionales más estrictas para proteger el bienestar de los animales siempre que no se menoscabe el sacrificio ritual.

Y matiza que esas medidas no pueden consistir en prohibir el sacrificio ritual de animales sin aturdimiento previo o después de ser degollados porque ello vulneraría lo dispuesto en la Carta respecto de los fieles del Judaísmo y del Islam, para quienes estos rituales religiosos tienen una verdadera importancia religiosa personal.

Aunque la opinión de los abogados generales no es vinculante, el Tribunal de Justicia de la UE se inclina por sus argumentos en cerca del 80 % de los casos.

Fuente: Expansión