(Uruguay) Establecen observatorio sobre discriminación e intolerancia contra cristianos

No se han constatado casos de persecución religiosa en Uruguay, es decir, de derramamiento de sangre por profesar una determinada religión. No obstante, en el país conocido como “el más laico de América Latina” existen actitudes hostiles hacia los creyentes. En este contexto, tras la lectura del libro “¿Democracia sin religión?”, publicado en 2014, un grupo de católicos descubrió la existencia del observatorio sobre la discriminación e intolerancia contra los cristianos en Europa. “Uno de sus referentes principales, Martin Kugler, es uno de los compiladores de esta obra que reúne varios artículos sobre la situación de los cristianos en Europa y Estados Unidos ante el avance de la dictadura del relativismo”, explica Álvaro Fernández, ingeniero agrónomo católico.

En julio de 2018 redactaron un memorándum con una serie de casos de intolerancia y discriminación contra los cristianos que fueron de pública notoriedad en Uruguay. Luego presentaron la idea del Observatorio al Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla, quien les dio su apoyo y los estimuló para llevar adelante el proyecto. Se armó la página web, se revisaron y clasificaron los casos y, recientemente, en medio de la pandemia, quedó publicado el sitio.

El Observatorio está integrado por la Dra. Laura Álvarez Goyoaga, abogada y escribana de la Arquidiócesis de Montevideo; el presbítero Dr. Gabriel González Merlano, sacerdote y abogado experto en libertad religiosa y docente de la Universidad Católica de Uruguay. También lo conforma Álvaro Fernández, con una trayectoria de más de veinte años en militancia provida y profamilia.

Sobre el marco teórico para justificar la creación de este espacio, Fernández cita el artículo 5 de la Constitución de la República: “Si bien el Estado se declara neutral en materia religiosa, reconoce el hecho religioso y le da un tratamiento exclusivo, diferente a la mera libertad de conciencia. Es muy respetuoso del estatus de la religión en la sociedad civil”, subraya Fernández. “Sin embargo, la neutralidad que se proclama en la Carta, en los hechos, habitualmente se convierte en indiferencia, cuando no en clara hostilidad hacia la Iglesia Católica, en particular, y hacia las religiones, en general”, añade. “Con escasas excepciones, la actitud de la mayor parte de los gobiernos del siglo XX y lo que va del XXI, ha estado más en la línea del ‘laicismo’ o del ‘integrismo laico’ –al decir de Martin Rhonheimer- que en la línea de la ‘sana laicidad” o la ‘laicidad positiva’”, detalla el experto.

Constatar intolerancia y discriminación

El aporte del observatorio consiste, por un lado, en la memoria, el recuerdo de algunos episodios significativos de intolerancia y discriminación que se han registrado y, por otro, en la argumentación racional, desde el sentido común en general y desde el Derecho en particular, “para demostrar por qué en muchas ocasiones no existieron ni por asomo las ‘violaciones a la laicidad’ denunciadas por algunos actores políticos o sociales”, enfatiza Fernández.

Se inspiraron en el modelo europeo porque fue el primero que conocieron. “Casi todos los observatorios registran casos más o menos emblemáticos y este es nuestro principal objetivo, pues requiere menos recursos. Los más desarrollados cuentan con un servicio de apoyo jurídico a las víctimas de intolerancia y discriminación”, puntualiza. Si bien no lo habían pensado en un principio, recibieron el ofrecimiento de un destacado abogado penalista local, quien está dispuesto a ayudar a las personas que lo necesiten.

Las víctimas de casos de discriminación o intolerancia pueden contactarse a través de la web del observatorio: primero documentan el caso y, si se necesita ayuda legal, recurren al especialista antes mencionado. En dicho sitio argumentan la distinción entre intolerancia y discriminación, y publican artículos sobre los acontecimientos reportados y ya verificados, además de enlaces de interés a otros observatorios. De aquí a diciembre, esperan organizar reuniones con algunos representantes de otras confesiones cristianas para intercambiar ideas y proyectar un trabajo de forma coordinada.

Fuente: Vatican News