(Puerto Rico) Trabajadores sociales abogan por la justicia social

En reconocimiento del Día Internacional en contra de la Homofobia, el Colegio de Profesionales del Trabajo Social (CPTS) reiteró ayer su compromiso con la justicia social y la defensa de los derechos humanos.

“Como profesión que enmarca su ejercicio profesional en los principios de respeto a la dignidad de las personas, la diversidad, la justicia social, los derechos humanos, la equidad y la democracia, debemos enfatizar que ofrecer terapias reparativas no tiene ninguna justificación cuando reconocemos que las diversidades sexuales no constituyen ningún problema en la vida de las personas. Lo que constituye un problema son las manifestaciones de discrimen, prejuicio, rechazo de la familia y la sociedad que experimentan estas, en el interés de que cumplan con las normas heterosexistas impuestas por la sociedad. No hay justificación empírica para la utilización de estas terapias”, expresó la presidenta del colegio, la doctora Mabel López Ortiz.

Denunció que es el mismo Estado el que a través de órdenes ejecutivas y los proyectos de ley ha traído a la consideración determinar que las profesiones que trabajan con asuntos de salud emocional y mental no están autorizadas a realizar este tipo de intervención, avalando el impacto negativo que tienen las mismas en la vida de las personas.

Rechazo a las terapias de conversión

“Las terapias de conversión o reparativas tienen un impacto negativo en la vida de las personas, ya que en su interés de tratar de modificar lo que los profesionales no consideramos un problema, se enfoca en una mirada estigmatizadora de las diversidades. Entendemos que permitir que los grupos religiosos se apropien de procesos terapéuticos que las diversas profesiones regulan dentro de estándares rigurosos de la ética profesional es aumentar la desprofesionalización y la intromisión de personas no cualificadas a jugar con la estabilidad emocional, mental y social de las personas”, indicó López.

Sostuvo que es a través de proyectos como el de libertad religiosa que se pretende usurpar la responsabilidad del Estado de proteger a los ciudadanos y ciudadanas del discrimen y el odio de grupos con ideologías conservadoras y que no abonan a una sociedad justa y equitativa.

“Proyectos como el de libertad religiosa, lejos de garantizar las libertades civiles, proponen una jerarquía en la cual la libertad religiosa o de cultos esta por encima de otros derechos. Esto alienta el discrimen entre ciudadanos de una denominación sobre otra, o el discrimen por el no reconocimiento y respeto de la diversidad”, agregó.

Por último, López expresó que como profesionales del trabajo social, “hacemos un llamado a los líderes políticos del País a reconocer que fueron electos para proteger los derechos de todas las personas. Avalar este tipo de proyectos legislativos legitima el discrimen, el odio y la violación de derechos a las poblaciones más vulnerables del País”.

Fuente: El Vocero