(Vaticano) El acuerdo provisional Roma-Beijing listo para ser implementado

El 28 de febrero de 2019, el Cardenal Pietro Parolin, secretario de estado del Vaticano, declaró que es importante poner en acción el acuerdo provisional sobre la nominación de obispos en China. “Es una cuestión de la capacidad de la Iglesia para cumplir su misión de proteger la libertad religiosa de los creyentes y contribuir de manera efectiva al desarrollo espiritual y material del país”, afirmó.

El acuerdo provisional con el gobierno chino sobre la nominación de obispos requirió una larga preparación, señaló el Cardenal Parolin en la edición italiana de Vatican News. Este acuerdo es en realidad sui generis [en una clase propia], ya que fue “realizado por dos partes que aún no tienen reconocimiento mutuo”.

“Finalmente logramos un acuerdo, y esperamos que realmente dé frutos para el bien de la Iglesia y del país”.

El texto de este acuerdo provisional, firmado por China y el Vaticano, el 22 de septiembre de 2018, aún no se ha hecho público.

El 2 de febrero de 2019, la Santa Sede anunció la decisión del Papa Francisco de confiar una misión pastoral diocesana a cada obispo chino “ilícito” que ahora está en comunión con Roma. La espinosa cuestión del reconocimiento del clero “no oficial” continúa. Se trata del clero que se mantuvo fiel a Roma y se negó a someterse a Beijing, una cuestión que la Santa Sede anunció que intentaría resolver a través de un camino de diálogo, con una “actitud de mutuo entendimiento y paciencia”.

El 28 de febrero, el Cardenal Parolin habló en una conferencia sobre los “acuerdos entre la Santa Sede y los estados individuales”, en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Citó numerosos ejemplos de acuerdos concluidos en el pasado entre la Santa Sede y los estados “no cristianos” donde los católicos eran minoritarios, en particular con Túnez (1964), Marruecos (1983), Israel (1993) e incluso, más recientemente, las autoridades palestinas (2015). Con respecto a las naciones occidentales conocidas como “católicas”, afirmó: “siempre hemos tratado de garantizar la independencia de la Iglesia en relación con los intentos de los gobiernos de interferir en sus asuntos internos y en la nominación de obispos”.

Del 20 al 23 de marzo, el presidente chino Xi Jinping viajará a Italia. En China, se rumorea sobre un posible encuentro con el Papa Francisco, según escribió el Padre Bernardo Cervellera, jefe de Asia News, el 11 de marzo de 2019:

…el acuerdo Vaticano-Beijing y el levantamiento de la excomunión de siete obispos ilícitos parecen respaldar la idea de que, a partir de ahora, la única manera de vivir la fe en China es la de la Iglesia oficial, y que la comunidad clandestina debe desaparecer.

El Cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, declaró en una entrevista para Osservatore Romano el 3 de febrero de 2019: “Espero ya no tener que escuchar ni leer nada sobre las situaciones locales donde el acuerdo es instrumentado para obligar a la gente a hacer algo que ni la misma ley china manda, por ejemplo, unirse a la Asociación Patriótica”. Desafortunadamente, esto es exactamente lo que está sucediendo, según declaró el Padre Cervellera. “Hay incluso algunos obispos, entre los cuales están aquellos cuya excomunión fue levantada por el Papa Francisco, que proclaman que es hora de abandonar la Iglesia clandestina y unirse a la Asociación Patriótica. Y si los católicos clandestinos no lo aceptan, es porque tienen “razones personales”, según Monseñor Vincenzo Zhan Silu, vicepresidente de la Asociación Patriótica, que se ha convertido en obispo de Mindong en lugar del titular ordinario, Monseñor Guo Xijin, cuyo lugar tomó.

Cuando el presidente Xi Jinping esté en Italia, “quizás sea importante dilucidar el futuro de la Iglesia clandestina y la Asociación Patriótica”, concluyó el Padre Cevellera.

Fuente: Actualidad