Es un especialista en el diálogo interreligioso y forma parte de una comisión franciscana de encuentro con el Islam l Nos cuenta el papel de la Iglesia católica con los más desfavorecidos en Marruecos
-¿De qué perfil estamos hablando de los católicos en Marruecos?
-Estamos hablando de inmigrantes indios y paquistaníes que viven en este país, además de estudiantes subsaharianos que estudian en las Universidades marroquíes, de trabajadores europeos y latinoamericanos que tienen pequeñas empresas, aparte de los inmigrantes que están de paso por Marruecos.
-Habla usted de los inmigrantes que están de paso por Marruecos. ¿Es importante el papel que realiza la Iglesia con ellos?
-A nosotros nos interesa el tema de la inmigración desde el punto de vista pastoral. En este colectivo reconocemos un colectivo vulnerable y también suficiente. Es importante que la Iglesia pueda salir al paso para dar una respuesta a este colectivo, no solamente desde el punto de vista pastoral, sino también material para ayudar a su situación dramático.
-Vamos a volver a hablar de la visita del Papa a Marruecos. ¿Cómo fue el germen de esa propuesta de visita?
-Me consta que entre el Gobierno de Marruecos y la Santa Sede se llevaba mucho tiempo preparando esta visita. Había un interés muy importante tanto por parte del Papa Francisco como por parte del Rey Mohamed VI. El mismo monarca marroquí quería revivir el anterior desplazamiento de un Santo Padre, en este caso Juan Pablo II, que lo hizo en el año 1983 y se reunió con su padre el Rey Hassan II. Por fin se consiguió cuadrar las fechas, pero en los últimos meses se veía ya venir. Es un viaje que se está viviendo con mucho entusiasmos no solamente por parte de la comunidad cristiana, sino también por parte de la comunidad marroquí. Lo miran con mucha simpatía.
-¿Cómo está hoy en día el diálogo con el Islam?
-Formo parte de una comisión franciscana que tiene como objetivo ese diálogo con el Islam. Se están dando pasos muy importantes. En Marruecos se están haciendo muchos esfuerzos. Al final es el fruto de continuos y pequeñas reuniones de carácter interreligioso que se van produciendo entre la Santa Sede y el Islam y de otros que se continuarán haciendo a partir de ahora.
-¿En Marruecos tienen también contactos de esta índole?
-El primer foro que tenemos como franciscanos es el diálogo de la amistad. Cuando uno tiene relaciones con la gente del lugar se forman una relación de amistad y eso hace luego mucho más fácil poder entablar un tipo de entendimiento no solamente cultural sino interreligioso. En Rabat existe desde hace cinco años hay un centro de estudios ecuménico que está especializado en el análisis de la Teología con una perspectiva ecuménica de diálogo islamocristiano.
Se cuenta con profesores marroquíes en este centro. Se estudia Teología y está financiado a partes iguales por la Iglesia católica y por la Iglesia protestante sin ningún problema. Los alumnos son la mitad católicos y la mitad protestantes. Todo ello siempre orientado al diálogo ecuménico y al diálogo interreligioso.
Es una estructura de enseñanza desde el comienzo porque allí se están formando agentes de pastoral católico y futuros pastores que serán de la Iglesia protestante.
Fuente: El Faro de Ceuta








