Mons. Esteban Li Side, Obispo de Tianjin, China, falleció el pasado 08 de junio a la edad de 92 años, los últimos de los cuales vivió en un pueblo remoto a donde fue enviado por las autoridades que no reconocieron su autoridad episcopal. Las Asociación Patriótica, órgano oficialista de control de la Iglesia, prohibió realizar un funeral público o darle sepultura en el cementerio católico.
La velación de Mons. Li Side, extremadamente sencillos, se realizó en una «cámara funeraria» en lugar de la Catedral, como correspondería a su autoridad. A algunos sacerdotes subterráneos se les concedió un permiso excepcional para acompañar el cuerpo del prelado durante apenas 10 minutos para poder orar por su eterno descanso. Curiosamente, los fieles reportaron a la agencia AsiaNews que «el gobierno local es mucho más civilizado que la Asociación Patriótica» y se obtuvo el permiso de celebrar Eucaristías y oraciones por el prelado en todas las parroquias.
Mons. Li Side fue ordenado Obispo en secreto en 1982, después de haber sido arrestado cuatro años y luego haber pagado una condena en un campo de trabajos forzados desde 1963 a 1980. Fue encarcelado nuevamente en 1989 por participar en la Asamblea de la Conferencia Episcopal China en Zhang Er Ce que exigió al gobierno el respeto de la libertad religiosa. En 1991 fue liberado, pero un año más tarde es enviado definitivamente al remoto pueblo de Liang Zhuang Zi, donde sirvió hasta el final de su vida.
La Iglesia en Tianjin sufrió la división entre una Iglesia subterránea bajo la autoridad de Mons. Li Side y una Iglesia oficial puesta bajo el mando de su Obispo auxiliar, Mons. José Shi Hongchen. Este prelado permaneció en la Diócesis tras el destierro del Obispo, pero falleció en 2007. Tras su muerte, la mayor parte de los sacerdotes afirmó su obediencia a Mons. Li Side. Tras la muerte del Obispo, su sucesor es el Obispo coadjutor, Mons. Melchor Shi Hongzhen, que tiene 92 años de edad y también fue puesto en arresto domiciliario y enviado a una población montañosa.
Al tener prohibido creer en Dios, miembros y funcionarios del Partido se comprometen a vigilar y perseguir todas las actividades religiosas.
La represión religiosa se ha convertido en una misión política esencial para el Partido Comunista Chino (PCCh). A los funcionarios comunitarios, al igual que a los funcionarios del Partido a nivel de aldea, se les exige que desempeñen un papel activo en la represión religiosa debido a su conocimiento directo de las formas de residencia en estas pequeñas comunidades. Pero, en primer lugar, a los miembros del Partido se les prohíbe tener la más mínima conexión con la religión y se los castiga por cualquier error en el control de las actividades religiosas.
Funcionarios encubren sus creencias religiosas
En el mes de abril, un poblado en el distrito de Mudan de la ciudad de Heze, en la provincia oriental de Shandong, convocó una reunión para todos los miembros del Partido, a quienes se les advirtió que no participaran en ninguna actividad relacionada con la religión. El requisito también debía ser observado por todos sus familiares. Si alguien es descubierto, será reprendido o incluso relevado de todos sus deberes y expulsado del Partido, dependiendo de la situación.
Uno de los asistentes reveló que el secretario del Partido de una de las aldeas fue reprendido públicamente en la reunión debido a que había contribuido con 3000 yuanes (aproximadamente 430 dólares) para la feria de un templo. El mismo también fue obligado a escribir una nota de autocrítica –un medio convencional para revocar o humillar personas en China–. Las autoridades locales también decidieron investigar el templo, utilizando el pretexto de verificar si había nombres de miembros del Partido en su placa de reconocimiento de donantes.
Algunos miembros del Partido y funcionarios que previamente habían donado dinero para para la construcción de templos se sintieron nerviosos. Para conservar sus puestos, decidieron ocultar sus nombres en las placas de donantes, dando como resultado que las placas de varios templos hayan sido alteradas quedando irreconocibles.
A fines de marzo, el Grupo Directivo de la Comisión Provincial de Inspección Disciplinaria estaba por arribar al condado de Mengyin, bajo la jurisdicción de la ciudad de Linyi, en la provincia de Shandong, para investigar el estatus religioso de los miembros del Partido. Aquellos funcionarios cuyos nombres habían sido grabados en las placas de los templos en agradecimiento a sus contribuciones monetarias decidieron actuar rápidamente: en un corto período de tiempo, las placas de reconocimiento de donantes de varios templos fueron destruidas. Los propietarios de algunos templos se resistieron a la destrucción, por lo que cubrieron las placas con diversos carteles y consignas de prevención de incendios o de protección ambiental para ocultar los nombres de los funcionarios.
«Si el equipo de inspección provincial descubre que miembros y funcionarios del Partido han donado dinero para construir templos y que incluso sus nombres han sido grabados en las placas de reconocimiento de donantes, se les revocará su membresía al Partido y se les relevará de sus funciones en el acto», afirmó un funcionario de la aldea.
Al mismo tiempo, miembros y funcionarios del Partido de la ciudad de Shangqiu, en la provincia central de Henán, también cubrieron con pintura sus nombres en las placas de reconocimiento de donantes de templos para salvar sus carreras.
Funcionarios obligados a firmar promesas y garantías
Las autoridades también han adoptado políticas de alta presión para obligar a los miembros y funcionarios del Partido de cada aldea a tomar medidas enérgicas contra la religión de manera proactiva.
En el mes de marzo, el Gobierno de la ciudad de Yongcheng, en la provincia de Henán, exigió que los miembros y funcionarios del Partido de cada aldea bajo la jurisdicción de la ciudad firmaran un compromiso, garantizando que en la zona no hubiera lugares de reunión religiosa privados en funcionamiento. A los funcionarios se les encomendó la tarea de informar sobre las actividades llevadas a cabo en lugares pertenecientes a la Iglesia Católica Clandestina y a iglesias domésticas protestantes, así como también a grupos enumerados como xie jiao. El que no presente informes será expulsado del Partido o sancionado de otro modo.
Según el director de una aldea, a cada aldea se le asignó un oficial de asistencia religiosa, y todos tuvieron que firmar una Declaración de Compromiso de Responsabilidad Laboral del Oficial de Asistencia de la Aldea que exige que los mismos visiten regularmente los lugares donde se lleven a cabo actividades religiosas para inspeccionarlos, seguir el contenido de los sermones e intervenir si se descubre alguna violación. Los oficiales deben patrullar el área con frecuencia e impedir la construcción de estatuas religiosas o el establecimiento de lugares de reunión privados y otros incidentes similares, e informar de ellos sin demora a sus superiores. También deben estar atentos e informar sobre cualquier predicador que no pertenezca al poblado, personas que sean miembros de alguna organización xie jiao y lugares religiosos que reciban o proporcionen alojamiento a extranjeros, así como también cualquier actividad que tenga por objeto atraer a nuevos creyentes.
El director de la aldea agregó que de manera sumamente frecuente se llevan a cabo reuniones donde se habla sobre la cuestión de las creencias religiosas. “En la actualidad, todas las confesiones religiosas están siendo restringidas. Si se descubren reuniones privadas compuestas por tres a cinco personas, se les impondrá una multa de 50 000 yuanes [aproximadamente 7200 dólares]. Si se descubren cruces en los hogares de personas cristianas, se les revocarán su subsidio mínimo de subsistencia, el subsidio de granos, y otros subsidios básicos de subsistencia».
Según denuncias de la revista Bitter Winter, el nuevo objetivo de las autoridades de la provincia de Hebei, son las imágenes y monumentos en honor de los 120 mártires chinos canonizados por San Juan Pablo II en el año 2000.
El régimen comunista está sistemáticamente demoliendo y retirando las estatuas de los mártires que constituyen un ejemplo de fidelidad a Cristo en medio de la persecución, un modelo peligroso para quienes atentan contra la libertad religiosa en la actualidad.
Las primeras estatuas en ser retiradas fueron las del templo católico de la localidad de Dongxihetou, en la diócesis de Hengshui, en octubre de 2018. Los funcionarios amenazaron con arrestar a los fieles que contribuyeron con el costo de la elaboración de las estatuas, que veneraban a San Paulus Wu Anju, San Johannes Baptista Wu Mantang y San Paulus Wu Wanshu. La misma comunidad fue obligada a contratar una grúa para retirarlas.
El hecho pudo pasar inadvertido en medio de una larga campaña de demoliciones de símbolos religiosos, pero de manera casi simultánea un templo registrado en la Asociación Patriótica Católica también recibió la orden de desmantelar las estatuas de los mártires San Modeste Andlauer y San Rémy Isoré.
Según los católicos locales entrevistados por la revista Bitter Winter, el partido comunista chino está interesado en eliminar la memoria de los Mártires, que dieron su vida cerca del año 1900, por constituir un recuerdo constante de otros muchos mártires actuales que dan su vida bajo la dictadura comunista. Los Mártires continúan siendo fuente de inspiración para los creyentes que soportan una grave situación de vulneraciones a la libertad religiosa y una marcada división por la intervención de las autoridades en la vida de la Iglesia.
Muchos negocios se han visto obligados a cambiar sus nombres, eliminando cualquier tipo de referencia a la fe, incluso si los letreros no estaban destinados a ser religiosos en lo absoluto.
Las Reglas para el uso prohibido y restringido de nombres de empresas, promulgadas en agosto de 2017 por la Administración Estatal de Industria y Comercio, estipulan que los nombres de las empresas no deben contener nombres de organizaciones religiosas ni poseer connotaciones religiosas.
Bajo los requisitos de esta política, Henán, Heilongjiang, Shaanxi y otras provincias han puesto en marcha una serie de medidas enérgicas contra los letreros de las tiendas: se exige la modificación o eliminación de cualquier letrero que contenga palabras o símbolos relacionados con el cristianismo, el budismo, el islam u otras religiones. Según un infiltrado en el Gobierno, las autoridades planean eliminar todos los elementos religiosos existentes en los letreros para el año 2020.
En el mes de abril, un condado en la provincia central de Henán emitió un documento en el que exigía modificar los nombres de empresas o negocios industriales y comerciales individuales que contuvieran palabras religiosas, tales como, islam, Biblia, Santa María, Emmanuel, Bodhisattva, Mahoma, musulmanes, etc.
Según el propietario de una tienda local, se ha ordenado que se cambien todos los carteles que posean connotaciones religiosas, incluidas palabras y frases. El que no acate dicha orden deberá pagar una multa, y su licencia comercial será revocada.
«Puertas y Ventanas del Evangelio» fue cambiado a «Puertas y Ventanas de los Hermanos» (proporcionado por una fuente interna).
A mediados de abril, mientras inspeccionaban una tienda llamada Méng’ēn Fúshì(蒙恩服飾, Méng’ēn significa «recibir la gracia de Dios» y Fúshì significa «vestimenta»), los funcionarios reprendieron al propietario de la misma, afirmando: «¿Has recibido la gracia de Dios, pero no has recibido la gracia de Xi Jinping?” El dueño de la tienda se vio obligado a cambiar el nombre del establecimiento.
Un vecindario en el distrito de Xigong de la ciudad de Luoyang, en la provincia de Henán, fue inicialmente llamado Yē-cì Chéng (耶賜城, literalmente «Ciudad Otorgada por Jesús»). Dado que Yē-cì contiene el significado implícito «otorgado por Jesús», las autoridades ordenaron que el nombre fuera cambiado a Tiānxī Chéng (天錫城).
El pasado mes de noviembre, miembros del personal de la Agencia de Industria y Comercio de la ciudad de Luoyang inspeccionaron una tienda llamada Tiāngāng Shāngdiàn (天罡商店, literalmente «Tienda de la Osa Mayor») y le ordenaron a la propietaria de la misma que cambiara el nombre a Tiān-háng Shāngdiàn (天航商店, literalmente «Tienda Navegante de los Cielos» o «Tienda Navegante Celestial») ya que tiāngāng es también un término taoísta, que significa «Dioses de las estrellas de la Osa Mayor». Según otro comerciante anónimo, la razón por la cual la propietaria eligió el nombre original de la tienda fue porque el nombre de su hijo es Tiangang.
En el mes de enero, Hóng’ēn Guójì Yòujiào Zhōngxīn (鴻恩國際幼教中心, literalmente «Centro Educativo Internacional de Infancia Temprana de la Gran Gracia»), emplazado en el poblado de Longmen, bajo la jurisdicción del distrito de Luolong en Luoyang, se vio obligado a cambiar su nombre a Qǐ- Diǎn Míngxīng Yòu’éryuán (啟點明星幼稚園, literalmente «Jardín de Infantes Punto de Partida de Celebridades»). Las autoridades pensaron que la palabra hóng’ēn (鴻恩, que significa “gran gracia”) podría hacer que la gente pensara en la gracia de Dios.
«Centro Educativo Internacional de Infancia Temprana de la Gran Gracia» fue cambiado a «Jardín de Infantes Punto de Partida de Celebridades».
Del mismo modo, Yīdiàn Yòu’éryuán (伊甸幼稚園, literalmente «Jardín de Infantes Edén»), también emplazado en el distrito de Luolong, se vio obligado a cambiar su nombre a Lántiān Yǔ Yòu’éryuán (藍天雨幼稚園, literalmente «Jardín de Infantes Lluvia del Cielo Azul»).
«Jardín de Infantes Edén» fue cambiado a «Jardín de Infantes Lluvia del Cielo Azul» (la foto de la izquierda es captura de pantalla de WeChat).
En la ciudad de Luoyang, Shàngdì Měishíchéng (上帝美食城, literalmente «Ciudad de Comidas Gourmet de Dios») fue rebautizado como Shàngdì Měishíchéng (尚帝美食城, lo que significa «Ciudad de Comidas Gourmet del Emperador Shang»).
El documento procedente de Henán también establece que, en China, el árabe no es el idioma de una minoría étnica, y que los nombres de las calles y los letreros no pueden estar escritos en árabe ni incluir elementos relacionados con el islam: todos los edificios, instalaciones públicas y oficinas de comités de aldeas (o comunidades) en las que el Gobierno ha invertido deberán ser modificados por medio de renovación, redecoración y cambios de color y apariencia.
La arquitectura de estilo islámico de la Calle Beiji de Comida Halal de la ciudad de Jilin, en la provincia nororiental de Jilin, cuya construcción costó 100 millones de yuanes (aproximadamente 14,5 millones de dólares), fue demolida por la fuerza, lo que demuestra la determinación de las autoridades de destruir todos los elementos religiosos sin importar el costo.
A mediados de octubre del año pasado, miembros del personal del Comité de Asuntos Étnicos y Religiosos del distrito de Erqi de la ciudad de Zhengzhou, en la provincia de Henán, y de la oficina subdistrital local se presentaron en una mezquita donde descubrieron un vehículo con patrones y símbolos islámicos que estaba siendo preparado para un funeral. Los funcionarios rociaron con aerosol los caracteres chinos hánghǎi Qīngzhēnsì (航海清真寺, literalmente “La Mezquita Naútica”) y algunos símbolos islámicos del vehículo.
Los símbolos islámicos grabados en un vehículo preparado para un funeral fueron cubiertos con pintura (proporcionado por una fuente interna).
«La actualidad se parece a la época de Revolución Cultural. El Partido Comunista Chino (PCCh) ni siquiera dejará pasar un solo carácter relacionado con creencias religiosas: odia la religión y teme que el incremento en la cantidad de personas que creen en Dios afecte su régimen», afirmó un predicador cristiano local. «Xi Jinping está reprimiendo todas las religiones porque desea que todos crean en él, al igual que Mao Zedong hizo que la gente gritara ‘Larga vida al presidente Mao’».
La conferencia de tres días concluye con declaraciones que exponen la cruel represión llevada a cabo contra uigures y movimientos catalogados como xie jiao a manos del PCCh. Bitter Winter estuvo allí.
El 1 de junio de 2019, el vicepresidente de Taiwán, el Sr. Chen Chien-jen, concluyó el Foro Internacional sobre Libertad Religiosa de Taiwán, un evento de tres días organizado por ChinaAid, la Fundación Heritage, la Iglesia Presbiteriana de Taiwán y la Asociación Taiwanesa por los Derechos Humanos en China en el Colegio Bíblico Presbiteriano de Hsinchu, en Taiwán. La conferencia fue inaugurada el 30 de mayo con un discurso de la Presidenta de Taiwán, la Sra. Tsai Ing-wen.
El vicepresidente Chen presentó dos declaraciones preparadas por el Foro. La primera expuso «el cuerpo sustancial, creíble y creciente de evidencia no refutada de que el Partido Comunista Chino ha autorizado y sancionado —y continúa llevando a cabo— un programa sistemático de ‘sustracción de órganos’ con una horrible y cruel pérdida de vidas humanas». El mismo les pidió a todos los países civilizados que no «reciban ni acepten, directa o indirectamente, ningún órgano para trasplante procedente de China». Durante la conferencia se reveló que no solo los practicantes de Falun Gongson objetivo de la sustracción de órganos. Miembros de otros grupos incluidos en la lista de xie jiao, entre los que se incluye la Iglesia de Dios Todopoderoso y los musulmanes uigures, también son víctimas de la inhumana práctica.
La segunda declaración presentó la terrible situación de los campamentos de transformación por medio de educación emplazados en Sinkiang y concluyó que «el silencio frente a las atrocidades masivas constituye una luz verde para que los delitos se sigan cometiendo, y la inacción no es una postura neutral». Los oradores en la conferencia señalaron que, a pesar de que originalmente la cantidad de uigures, kazajos étnicos y otros musulmanes confinados en los campamentos se estimaba en un millón, la cifra sigue creciendo, y algunas fuentes gubernamentales estadounidenses creen que hoy en día está más cerca de los tres millones.
A la conferencia asistieron líderes religiosos y de diversas ONG, además de miembros de los parlamentos de varios países de Asia, Europa, Estados Unidos y África. En la misma se habló sobre los problemas relacionados con la libertad religiosa en varios países, incluidos Pakistán, Nigeria y Birmania, pero numerosos discursos se centraron en China, y además se leyó un mensaje del dalái lama expresando su apoyo a la iniciativa.
Massimo Introvigne presentando a Bitter Winter.
La conferencia a puertas cerradas se llevó a cabo con el entendimiento de que los comentarios allí brindados no deberían ser atribuidos a oradores específicos sin su autorización. No obstante, algunos de los participantes hablaron con los medios de comunicación y denunciaron la represión llevada a cabo contra todas las religiones en China, entre los mismos estaba incluida Nadine Maenza, una de las comisionadas de la Comisión Estadounidense sobre Libertad Religiosa Internacional, y el Dr. Bob Fu perteneciente a ChinaAid. El profesor Massimo Introvigne, editor en jefe de Bitter Winter, pronunció una conferencia en la que ofreció una visión general de la persecución religiosa en China. Insistió en el hecho de que todas las religiones son perseguidas en la China de Xi Jinping, incluidas las cinco religiones aprobadas, cuyos lugares de culto actualmente son frecuentemente demolidos o clausurados bajo varios pretextos. No obstante, las religiones no autorizadas, incluidas las iglesias domésticas, sufren una persecución más severa. Y la peor persecución de todas afecta a los grupos que el Partido Comunista Chino (PCCh) incluyó en su lista de xie jiao, como, por ejemplo, Falun Gong y la Iglesia de Dios Todopoderoso, cuyos miembros habitualmente son torturados, asesinados extrajudicialmente y se les sustraen sus órganos. «Obviamente, declaró Introvigne, los individuos que cometen delitos comunes deben ser castigados, y no pueden protegerse a sí mismos utilizando pretextos de libertad religiosa. Sin embargo, las listas de xie jiao son inherentemente represivas y no tendrían lugar en ningún país democrático. No le corresponde al Estado determinar qué enseñanzas son ortodoxas, e incluso las creencias religiosas consideradas no ortodoxas o heréticas por las principales religiones e iglesias deberían tener derecho a la libertad religiosa».
Músicos tribales taiwaneses en la cena oficial de la conferencia.
El PCCh utiliza métodos blandos y duros: desde el adoctrinamiento de representaciones para que alaben al Partido hasta la destrucción de cruces. El objetivo es erradicar las religiones.
Poyang es el condado más poblado de la provincia china suroriental de Jiangxi y cuenta con una amplia población de cristianos. Las autoridades locales están utilizando un sinfín de medios para acabar con las creencias religiosas en la región.
En el mes de marzo, el Gobierno del condado de Poyang organizó una gira de presentaciones culturales bajo el tema «Venerar la ciencia y avanzar con determinación y gratitud», promoviendo el liderazgo del Partido Comunista y las ideas del ateísmo. Un funcionario gubernamental explicó: «Esta gira de actuaciones está destinada a guiar a las personas religiosas para que las mismas establezcan un sentido de gratitud y patriotismo, y así las amplias masas veneren a la ciencia, crean en el Partido Comunista, y se mantengan alejadas de la superstición y la religión».
Video: Escenas de la presentación de la gira cultural en el condado de Poyang.
Espectáculos para competir con Dios
El 26 de abril, la oficina subdistrital de Raozhou en el condado de Poyang instaló un escenario frente a la iglesia de las Tres Autonomías de Yongsheng (literalmente traducida como Vida Eterna) para llevar a cabo presentaciones en vivo. La gente que se hallaba congregada dentro de la iglesia no pudo celebrar reuniones debido a la fuerte música y a los ruidos provenientes del exterior. Los creyentes le pidieron al personal gubernamental que colocaran el escenario más lejos de la iglesia, pero dicho pedido fue rechazado. Uno de los funcionarios afirmó descaradamente que el escenario había sido colocado intencionalmente frente a la iglesia para evitar que las personas se congregaran allí.
Frente a la Iglesia de Yongsheng se estableció un escenario para llevar a cabo representaciones artísticas.
Una actriz que formaba parte de la presentación reveló que los espectáculos son creados para hacer que las personas “muestren gratitud, obedezcan y sigan al Partido”. “En la actualidad, cada vez hay más personas que creen en Jesús. Nos apresuramos para poder llevar a cabo dos presentaciones por día», explicó.
La estrategia del Partido Comunista Chino (PCCh) de realizar actividades recreativas para «competir con Dios por las personas» ha sido promovida de manera integral, en particular en la provincia china central de Henán, la cual posee la mayor cantidad de cristianos en el país. Muchos municipios están reemplazando los eventos de entretenimiento regulares creados para sus residentes con programas de propaganda que de manera inequívoca cantan alabanzas al Partido. Tal y como sucedió con el Gobierno de la ciudad de Luoyang, el cual, en el pasado mes de octubre, emitió un documento dirigido a todas sus agencias subordinadas, ordenando promover vigorosamente la propaganda atea y organizar eventos culturales específicos durante las festividades religiosas y los domingos, a fin de presentar un «buen espectáculo rival» y reducir la influencia de la religión.
El ateísmo funciona mejor si se comienza a una edad temprana
Niños interpretando canciones y bailes en alabanza al Partido Comunista.
Uno de los espectáculos presentados frente a la Iglesia de Yongsheng involucró a un grupo de niños vestidos con bufandas rojas y uniformes del Ejército Rojo, interpretando canciones y bailes en alabanza al Partido Comunista. Al día siguiente, el espectáculo fue presentado en una escuela local. Un funcionario de la comunidad, quien organizó el evento, afirmó que la decisión de actuar en la escuela fue tomada con el objetivo de fortalecer la educación ideológica de los estudiantes para que aprendan a creer en la ciencia y se alejen de la religión desde temprana edad.
Espectáculos culturales «rojos» en una escuela del condado de Poyang.
Inyectar a los estudiantes con ideología atea es una herramienta esencial para que el PCCh bloquee los caminos mediante los cuales la religión puede llegar a los niños. Desde el año pasado, el PCCh puso en marcha campañas tendientes a oponer resistencia a las creencias religiosas en los campus de todo el país, obligando a los estudiantes a firmar juramentos en los que prometen mantenerse alejados de la religión, alterando los clásicos literarios en los libros de texto para eliminar frases relacionadas con la religión y haciendo que los niños denuncien a sus familiares religiosos.
Lei Zhifeng, un comentarista independiente quien durante mucho tiempo se ha desempeñado como abogado, criticó el sistema educativo chino, afirmando: «El aparato educativo en este país está haciendo todo esto de manera constante, destruyendo las almas de todos los niños que nacen y se crían en China. Básicamente, todos estos niños han perdido la capacidad de pensar de forma independiente mucho antes de llegar a la edad adulta, formando un reflejo condicionado de desprecio hacia las creencias religiosas».
Cruces y símbolos religiosos eliminados de las iglesias
Numerosas iglesias de las Tres Autonomías fueron forzadas a enarbolar banderas nacionales luego de que sus cruces fueran derribadas.
Mientras que los actos propagandísticos adoctrinaban a la gente, los funcionarios del condado intensificaban su campaña a gran escala tendiente a demoler cruces y clausurar lugares religiosos. Solo en el mes de marzo, fueron desmanteladas cruces en más de diez iglesias de las Tres Autonomías emplazadas en el condado, utilizando el pretexto de que estaban situadas demasiado cerca de una carretera o de una escuela, y posteriormente fueron reemplazadas por banderas nacionales chinas.
Carta emitida por la Agencia de Asuntos Étnicos y Religiosos de la provincia de Jiangxi, relacionada con la visita de Cao Guoqing, jefe adjunto del Departamento de Trabajo del Frente Unido provincial, al condado de Poyang, el 14 de enero.
Según el encargado de una iglesia de las Tres Autonomías, quien solicitó permanecer en el anonimato, tras la visita llevada a cabo por el equipo de inspección provincial a Poyang, el 14 de enero, todas las cruces y otros símbolos relacionados con la fe fueron retirados de las iglesias, e incluso las palabras relacionadas con la religión que se hallaban grabadas en sus muros exteriores han sido pintadas o desmanteladas. Cada semana, los funcionarios de la aldea envían personas a las iglesias para inspeccionarlas y tomar fotos que luego serán enviadas a sus superiores.
Video: La cruz de una iglesia de las Tres Autonomías emplazada en la aldea de Lei fue desmantelada.
El Departamento de Estado está tratando de impedir que los funcionarios chinos que participan en la persecución a Falun Gong ingresen a los Estados Unidos, según una declaración de un sitio web de EE.UU. que actúa como centro de información sobre la persecución de la práctica espiritual.
La agencia federal planea aumentar su escrutinio de las solicitudes de visa a los funcionarios extranjeros que han participado en graves violaciones de la libertad religiosa, según un comunicado de prensa del 31 de mayo del sitio web estadounidense Minghui.org.
Según el comunicado, estos funcionarios podrían tener sus visas de inmigración o de no inmigración (como las visas de turista o de negocios) rechazadas. Aquellos que ya han recibido visas podrían ser bloqueados para ingresar al país, según el aviso.
Según la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) Sección 212 (a) (2) (G), cualquier persona que se desempeñe como funcionario de un gobierno extranjero, que sea responsable o haya llevado a cabo directamente violaciones particularmente graves de la libertad religiosa en cualquier momento, son inadmisibles para ingresar a los Estados Unidos.
Las violaciones particularmente graves de la libertad religiosa incluyen las violaciones sistemáticas y continuas de la libertad religiosa, como la tortura o los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; detención prolongada sin cargos; causando la desaparición de personas por secuestro o detención clandestina de esas personas; u otra negación flagrante del derecho a la vida, la libertad o la seguridad de las personas.
Como parte de la evaluación, el Departamento de Estado contactó a varios grupos religiosos y espirituales como parte de su rigurosa investigación. Un funcionario del departamento pidió a los practicantes de Falun Dafa en los Estados Unidos que presentaran una lista de los funcionarios chinos que saben que están involucrados en la persecución, según el comunicado de prensa.
Los practicantes de Falun Dafa meditan en el Central Park de Nueva York, el 10 de mayo de 2014. (Dai Bing/La Gran Época)
Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una disciplina tradicional de superación personal con ejercicios de meditación basados en los principios de Verdad, Benevolencia, y Tolerancia. La práctica se introdujo al público en China en 1992 y ganó popularidad rápidamente, extendiéndose desde China a más de 80 países.
Según una encuesta estatal, la práctica llegó a más de 70 millones de seguidores en 1999, aunque los practicantes estimaron que el número era de más de 100 millones.
Ante el temor de que su popularidad pudiera poner en peligro el gobierno del Partido Comunista Chino (PCCh), en julio de 1999, el entonces líder del régimen chino, Jiang Zemin, lanzó una persecución en todo el país, por la cual los practicantes fueron detenidos y enviados a prisiones, campos de trabajo y centros de lavado de cerebro, donde a menudo son torturados en un intento de obligarlos a renunciar a su fe. La supresión continúa hasta el día de hoy.
Lai Shantuo, presidente de la Asociación de Falun Dafa de Washington DC, confirmó a La Gran Época que los representantes de la asociación se reunieron con funcionarios del Departamento de Estado a principios de este año sobre la nueva acción. Los funcionarios les dijeron que si bien las leyes que restringen la entrada han existido durante algún tiempo, la administración de los Estados Unidos ahora las aplicará más estrictamente.
“Esto muestra que el gobierno de los Estados Unidos ha entrado en una nueva fase en su preocupación por la persecución de personas de fe en todo el mundo, especialmente en relación con China, el violador más grave de la libertad religiosa en el mundo”.
Lai agregó que la medida es una advertencia para los funcionarios involucrados en la persecución a Falun Gong en China, especialmente aquellos que están pensando en visitar o huir a los Estados Unidos.
“Les está enviando un mensaje de que no puedes perseguir a Falun Gong”.
Anteriormente en 2011, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, firmó una proclamación para suspender el ingreso de serios violadores de derechos humanos a los Estados Unidos como inmigrantes o no inmigrantes.
“El respeto universal por los derechos humanos y el derecho humanitario y la prevención de atrocidades a nivel internacional promueve los valores de los Estados Unidos y los intereses fundamentales de los Estados Unidos”, afirmó la proclamación.
Esta no es la primera vez que un gobierno preocupado por la persecución a Falun Gong en China toma medidas para impedir que los funcionarios chinos ingresen a su país.
En 2017, un grupo de trabajo conjunto formado por diferentes cuerpos gubernamentales taiwaneses negó la entrada de al menos tres funcionarios del PCCh y miembros de sus “grupos de intercambio profesional”, porque estaban involucrados en la persecución de los practicantes de Falun Gong dentro de China.
El grupo de trabajo conjunto declaró además que ningún funcionario del PCCh vinculado a la “Oficina 610”, una organización extralegal del Partido creada con el único propósito de llevar a cabo la persecución, podrá ingresar a Taiwán en el futuro.
Al cierre de esta edición, el Departamento de Estado no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Cathy He, Jennifer Zeng y Frank Fang contribuyeron a este informe.
China dijo que no seguirá el ejemplo de Taiwán sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.
El gobierno de China declaró que no aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo como lo respalda el Parlamento de Taiwán.
China dijo este miércoles que no seguirá el ejemplo de Taiwán sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo, de acuerdo con Azteca Noticias.
El Parlamento de Taiwán aprobó un proyecto de ley este mes que apoya el matrimonio entre personas del mismo sexo. Más de 360 parejas del mismo sexo se casaron el viernes después de años de debate sobre la igualdad matrimonial.
En México, la 64 legislatura del Congreso de Hidalgo aprobó por mayoría el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Con un total de 18 votos a favor, dos en contra y ocho abstenciones la 64 legislatura aprobó la ley. Las bancadas del PRI, PT y Nueva Alianza se abstuvieron de votar.
A favor de la iniciativa fueron 15 votos de Morena, dos de Encuentro Social y uno del PRD. Dos de los tres diputados que integran la bancada del PAN en el Congreso de Hidalgo votaron en contra.
Alcanzando el objetivo final del PCCh de reducir su número a cero, las iglesias protestantes que no son controladas por el Gobierno están desapareciendo gradualmente de la capital de China.
Según un informe publicado el 9 de mayo por Radio Libre de Asia en su sitio web en idioma chino, el municipio de Pekín está implementando una operación para librar a la ciudad de todas las iglesias domésticas que se niegan a unirse a la Iglesia de las Tres Autonomías aprobada por el Gobierno.
Basándose en información procedente de la Fraternidad Cristiana China de Rectitud, con sede en Estados Unidos, la represión organizada está destinada a «reducir la escala, desorganizar y eliminar» a todas las iglesias domésticas, la misma está siendo supervisada por el Equipo Central de Inspección del Partido Comunista Chino (PCCh) y sus principales implementadores son el Ministerio de Seguridad Pública y la Agencia de Asuntos Religiosos. Según informes, la operación vigente en Pekín finalizará el 20 de mayo, pero continuará llevándose a cabo a lo largo de China, persiguiendo el objetivo final de reducir el número de iglesias domésticas protestantes a cero y eliminar el cristianismo de la esfera pública y del ciberespacio.
Durante los últimos meses, la represión contra iglesias domésticas puesta en marcha en Pekín el año pasado ha alcanzado niveles sin precedentes. Desde megaiglesias grandes y famosas, tales como la Iglesia de Shouwang, hasta pequeños lugares de congregación, las iglesias domésticas están siendo clausuradas una por una. Bitter Winter continuamente recibe informes sobre cristianos reprimidos que se niegan a que el Gobierno les diga cómo y en qué creer.
Qianhe Jiayuan Plaza, un edificio de oficinas emplazado en el distrito de Chaoyang en Pekín, fue el hogar de seis iglesias domésticas que fueron recientemente clausuradas. Una de ellas fue la Iglesia de Wenxin (溫馨教會), establecida hace más de diez años, con una congregación de aproximadamente 300 miembros.
La Iglesia de Wenxin recibió una notificación procedente de la Agencia de Asuntos Religiosos local, exigiendo que se mudara del edificio antes de las 10 de la mañana del 27 de abril. El día posterior a la clausura se instaló un control de seguridad en la entrada del Qianhe Jiayuan Plaza para poder registrar a todas las personas que ingresaban al edificio. Según miembros de la congregación, la presión de las autoridades comenzó en julio de 2018, cuando personal gubernamental comenzó a frecuentar la Iglesia de Wenxin para efectuar inspecciones.
«Antes de eliminar a la iglesia, el Gobierno parece haber llevado a cabo una exhaustiva investigación y un arduo trabajo de reconocimiento», afirmó uno de los miembros de la iglesia. El mismo añadió que luego de la clausura de la iglesia, la congregación se ve obligada a reunirse en pequeños grupos, de aproximadamente diez personas, para evitar seguir siendo perseguidos. «Tenemos que adoptar tácticas de la guerrilla clandestina y jugar al escondite con el Gobierno para poder celebrar nuestras reuniones», explicó el creyente.
Un fiel de una iglesia doméstica emplazada en el distrito de Chaoyang cree que la represión del PCCh continuará intensificándose, y que las iglesias domésticas que continúan funcionando enfrentan el mismo destino que la Iglesia de Wenxin. «La clausura de iglesias domésticas es una iniciativa a nivel nacional», añadió el hombre. «Al observar la actual actitud del Gobierno, incluso las iglesias de las Tres Autonomías serán eliminadas tarde o temprano».
Cuando, recientemente, el Departamento de Estado de los Estados Unidos dio a conocer públicamente su edición 2018…
Cuando, recientemente, el Departamento de Estado de los Estados Unidos dio a conocer públicamente su edición 2018 de su trabajo intitulado ‘Informe sobre Prácticas de Derechos Humanos por País’, China ocupó un lugar destacado, pero no precisamente debido a logros positivos.Este informe de carácter anual, presentado el pasado 13 de marzo, arroja nueva y cruda luz sobre China y sus recurrentes abusos contra los derechos humanos, incluyendo prácticas tales como persecución religiosa, internación de personas pertenecientes a la minoría uighur en campos de reeducación, y monitoreo incrementado de sus propios ciudadanos. Muchos presumieron que la veloz transformación económica china hubiera conducido, automáticamente, a mejoras en el ámbito de las libertades civiles y los derechos humanos. En lugar de ello, China se ha vuelto una nación más opresiva.
Lo que está sucediendo hoy día en Xinjiang en mucho se asemeja a la RevoluciónCultural de Mao Zedong. Y, en la China moderna, el Estado cuenta con una tecnología cada vez más avanzada, a la hora de consolidar sus objetivos de índole totalitaria.
El informe del Departamento de Estado subrayó una serie de prácticas draconianas por parte de la República Popular. El informe describe la represión china contra el ‘extremismo’, lo cual resultó en la ‘detención, desde 2017, de entre 800 mil y hasta, posiblemente, 2 millones de uighurs, kazakos y otros musulmanes, en centros dedicados a la ‘transformación a través de la educación’. Estos ‘centros de reeducación’ han sido diseñados para instigar patriotismo y fidelidad al Estado, por sobre la lealtad étnica y religiosa. Las referidas prácticas fueron etiquetadas como los peores abusos ‘desde los años treinta’.
En su legislación que regula sobre asuntos religiosos, China equipara a todo sistema religioso con actividades extremistas, y evalúa con idéntica etiqueta a la oración, al ayuno religioso, y a la abstención de ingesta de alcohol. A efectos de monitorear tales comportamientos, China utiliza variados formatos de monitoreo, incluyendo seguimientos a través del Internet, vigilancia en video, y un modelo de ‘doble vía‘ hogareño, a través del cual se conmina a los ciudadanos a espiar a sus pares.
Más allá de la represión ejercitada contra minorías y grupos religiosos, los esfuerzos draconianos de vigilancia afectan, en rigor, a la totalidad de los ciudadanos chinos.
El informe presentado por el Departamento de Estado observa la implementación y el desarrollo contínuos de un ‘sistema de crédito social’, que monitorea ‘los registros académicos, las violaciones de tránsito, la presencia en redes sociales, la calidad de las amistades, la adhesión a las regulaciones sobre control de la natalidad, el desempeño en el propio empleo, hábitos de consumo, y otras cuestiones‘. A medida que el sistema se vuelve más avanzado, el gobierno se ha mostrado más agresivo al momento de implementar reprimendas. Los medios de comunicación estatales afirman que se ha bloqueado un total de 11 millones de traslados aéreos, debido a los ‘bajos puntajes’ obtenidos por ciudadanos.
Asimismo, el trabajo examina los más novedosos esfuerzos chinos tendientes a suprimir contenidos en el Internet, incluyendo la creación de la Administración China en el Ciberespacio, que ha clausurado un estimado de 128 mil sitios web, solo en 2017. Adicionalmente, plataformas como Google, Facebook, Twitter e Instagrama, así como también cualquier información que se comunique sobre Taiwan, el Dalai Lama y la masacre de Tiananmen de 1989, ha sido completamente eliminada de la Red. Por estos momentos, se evalúa que el gobierno emplea a decenas de miles de individuos, los cuales se desempeñan monitoreando contenidos online, y también promocionando propaganda gubernamental.
Pero la influencia china en el Internet trasciende las propias fronteras, y ha alcanzado ramificaciones más extensas en lo que tiene que ver con la relación con terceros países. Recientemente, se obligó a Mercedes-Benz a presentar una disculpa ante lso consumidores chinos, tras haber citado al Dalai Lama en un post de Instagram. En lugar de que las firmas occidentales utilicen su influencia para que Pekín morigere su sistema totalitario, se observa el proceso opuesto. Así, por ejemplo, la aerolínea estadounidense Delta Airlines y la firma española Zara (del rubro indumentaria) se vieron forzados a disculparse ante China, luego de haber listado al Tibet, a Hong Kong a Macao y a Taiwan como países independientes de Pekín.
De igual manera, esta influencia se ha hecho extensiva a Hollywood, en donde la influencia ejercitada por censores chinos ha llevado a cambios en los guiones de numerosas películas de gran taquilla, a efectos de morigerar el tratamiento de temas que pudieren tomados ser con sensibilidad por China. Por su parte, la República Popular parece no tener problema alguno, por cuanto produce películas que buscan promocionar la política exterior de su gobierno, al tiempo que arengan a toda suerte de sentimientos estadounidenses. Un ejemplo de ello es la taquillera película china ‘Wolf Warrior II’, que contiene material antiestadounidense y, en esencia, es la versión china de las series anti-rusas protagonizadas por el actor Sylvester Stallone en ‘Rambo’, en los años ochenta.
Gracias al carácter global de la economía china, los avances tecnológicos y la infuencia que ejerce sobre inversores del extranjero, Pekín ha logrado dar un paso adelante a la hora de efectuar controles estatales sobre sus ciudadanos.
Amén de ello, y debido al éxito que su economía pseudocomunista exhibe en el escenario mundial, otros países han sido obligados a someterse a sus estricta legislación de censura.
Estados Unidos debería considerar, cautelosamente, un compendio de medidas que hagan responsable a la República Popular China a partir de las serias violaciones contra los derechos humanos que se registran en esa nación del Asia -no solo porque es lo correcto sino porque, de no prestar al tema la atención que merece, las política extremas de Pekín continuarán obstaculizando a los procesos libertarios mucho más allá de sus fronteras.