El Presidente del Comité de Libertad Religiosa de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), Mons. Joseph E. Kurtz, presentó la próxima Semana de la Libertad Religiosa 2019, que se conmemora los días 22 al 29 de junio. La Iglesia en Estados Unidos convoca a los creyentes a «orar y actuar en apoyo a la libertad religiosa en este país y en el extranjero».
«Los Católicos enfrentan desafíos tanto en nuestro clima político actual de polarización como dentro de la Iglesia«, indicó el Arzobispo. «Las instituciones Cristianas de bienestar infantil y los Católicos que ejercen vida pública se encuentran con importantes obstáculos para su trabajo, mientras que nuestros hermanos y hermanas en lugares como Nigeria sufren de persecuciones violentas«. El lema seleccionado para animar la Semana es «Fortaleza en la Esperanza«.
La Semana de la Libertad Religiosa une la festividad de Santo Tomás Moro y San John Fisher, mártires de la persecución religiosa en el origen del anglicanismo en Inglaterra, con la Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo. La Semana reemplaza a la Quincena por la Libertad que se extendía al 04 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos, y que fuera creada para crear conciencia en medio de la fuerte controversia suscitada por el llamado Mandato Antinatalista y otras medidas que afectaban gravemente a los creyentes.
Las jornadas de la Semana sugeridas por los Obispos incluyen reflexiones sobre los cristianos en Medio Oriente, la fidelidad a la fe en el servicio público, la persecución a las minorías en Asia, la persecución a los cristianos en Nigeria y la libertad religiosa de las personas en prisión. Otras reflexiones tratan de la libertad necesaria para el servicio de adopciones y la valoración de la religión como un bien público.
Con información de Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos.
El papa Francisco llegó a Rumanía el viernes para una peregrinación de tres días por el país que, de muchas formas, completa el viaje realizado en 1999 por Juan Pablo II, la primera visita papal de la historia a la nación de mayoría ortodoxa.
Francisco mencionó ese viaje histórico en su discurso ante el gobierno rumano al elogiar los progresos del país otrora comunista desde que fue “liberado de un régimen que oprimía la libertad civil y religiosa”.
Pero advirtió que los rumanos deben unirse más que nunca para enfrentar los desafíos de hoy. Señaló que la partida de tantas personas en busca de trabajo deja aldeas enteras despobladas y debilita las raíces de la cultura rumana.
“Solo se puede considerar verdaderamente civil una sociedad en la medida que se ocupa de sus miembros más desfavorecidos”, dijo el pontífice.
Entre los momentos más importantes del viaje estará la misa que oficiará para católicos romanos, que en su mayoría hablan húngaro, en el santuario mariano más famoso del país, Sumuleu Ciuc, en la región oriental de Transilvania. Además beatificará a siete obispos greco-católicos que fueron martirizados durante el gobierno comunista, cuando los católicos sufrieron una brutal persecución.
Francisco se reunirá también con el patriarca de la iglesia ortodoxa rumana en el último de sus viajes a naciones pobres en las que los católicos son una minoría. En Rumanía, se dividen además entre dos ritos católicos, el romano y el greco-católico.
“Vengo para que caminemos juntos”, dijo el papa en un mensaje de video publicado en la víspera del viaje.
Francisco y el patriarca Daniel, jefe de la Iglesia ortodoxa rumana, dirán cada uno el Padrenuestro en la catedral ortodoxa, un enorme edificio nuevo al que Juan Pablo II donó 200,000 dólares para su construcción durante su visita en 1999.
El vocero vaticano Alessandro Gisotti destacó que los dos líderes religiosos rezarían en el mismo lugar pero no lo harían juntos, una distinción importante para muchos ortodoxos. Se esperaba la presencia de fieles, a diferencia de la visita reciente de Francisco a Bulgaria, donde se le permitió orar en la catedral ortodoxa en Sofía pero a solas.
La visita de Juan Pablo II en 1999, 10 años después de la caída del Muro de Berlín, fue la primera de un papa a un país de mayoría ortodoxa desde el Gran Cisma cristiano de 1054.
Juan Pablo II accedió a visitar solamente Bucarest y no Transilvania, donde residen la mayoría de los católicos del país. Por consiguiente, en muchos sentidos Francisco completa el itinerario que hubiera querido realizar el papa de origen polaco.
Como entonces, el tema de las propiedades confiscadas a la Iglesia católica y entregada a la ortodoxa por el régimen comunista sigue siendo un tema delicado en las relaciones. Gisotti dijo que no había planes para discutir públicamente el asunto, pero no descartó que las hubiera en privado.
“Vivimos en tiempos de paz y comprensión, pero deseamos que mejoren estas relaciones” entre las iglesias, dijo el vocero del arzobispado de Bucarest, Francisc Dobos. “No debemos tener miedo unos de otros, debemos confiar unos en otros. Esta visita debería volvernos mejores católicos y mejores ortodoxos, y en definitiva, mejores ciudadanos”.
El Departamento de Estado está tratando de impedir que los funcionarios chinos que participan en la persecución a Falun Gong ingresen a los Estados Unidos, según una declaración de un sitio web de EE.UU. que actúa como centro de información sobre la persecución de la práctica espiritual.
La agencia federal planea aumentar su escrutinio de las solicitudes de visa a los funcionarios extranjeros que han participado en graves violaciones de la libertad religiosa, según un comunicado de prensa del 31 de mayo del sitio web estadounidense Minghui.org.
Según el comunicado, estos funcionarios podrían tener sus visas de inmigración o de no inmigración (como las visas de turista o de negocios) rechazadas. Aquellos que ya han recibido visas podrían ser bloqueados para ingresar al país, según el aviso.
Según la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) Sección 212 (a) (2) (G), cualquier persona que se desempeñe como funcionario de un gobierno extranjero, que sea responsable o haya llevado a cabo directamente violaciones particularmente graves de la libertad religiosa en cualquier momento, son inadmisibles para ingresar a los Estados Unidos.
Las violaciones particularmente graves de la libertad religiosa incluyen las violaciones sistemáticas y continuas de la libertad religiosa, como la tortura o los tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes; detención prolongada sin cargos; causando la desaparición de personas por secuestro o detención clandestina de esas personas; u otra negación flagrante del derecho a la vida, la libertad o la seguridad de las personas.
Como parte de la evaluación, el Departamento de Estado contactó a varios grupos religiosos y espirituales como parte de su rigurosa investigación. Un funcionario del departamento pidió a los practicantes de Falun Dafa en los Estados Unidos que presentaran una lista de los funcionarios chinos que saben que están involucrados en la persecución, según el comunicado de prensa.
Los practicantes de Falun Dafa meditan en el Central Park de Nueva York, el 10 de mayo de 2014. (Dai Bing/La Gran Época)
Falun Dafa, también conocido como Falun Gong, es una disciplina tradicional de superación personal con ejercicios de meditación basados en los principios de Verdad, Benevolencia, y Tolerancia. La práctica se introdujo al público en China en 1992 y ganó popularidad rápidamente, extendiéndose desde China a más de 80 países.
Según una encuesta estatal, la práctica llegó a más de 70 millones de seguidores en 1999, aunque los practicantes estimaron que el número era de más de 100 millones.
Ante el temor de que su popularidad pudiera poner en peligro el gobierno del Partido Comunista Chino (PCCh), en julio de 1999, el entonces líder del régimen chino, Jiang Zemin, lanzó una persecución en todo el país, por la cual los practicantes fueron detenidos y enviados a prisiones, campos de trabajo y centros de lavado de cerebro, donde a menudo son torturados en un intento de obligarlos a renunciar a su fe. La supresión continúa hasta el día de hoy.
Lai Shantuo, presidente de la Asociación de Falun Dafa de Washington DC, confirmó a La Gran Época que los representantes de la asociación se reunieron con funcionarios del Departamento de Estado a principios de este año sobre la nueva acción. Los funcionarios les dijeron que si bien las leyes que restringen la entrada han existido durante algún tiempo, la administración de los Estados Unidos ahora las aplicará más estrictamente.
“Esto muestra que el gobierno de los Estados Unidos ha entrado en una nueva fase en su preocupación por la persecución de personas de fe en todo el mundo, especialmente en relación con China, el violador más grave de la libertad religiosa en el mundo”.
Lai agregó que la medida es una advertencia para los funcionarios involucrados en la persecución a Falun Gong en China, especialmente aquellos que están pensando en visitar o huir a los Estados Unidos.
“Les está enviando un mensaje de que no puedes perseguir a Falun Gong”.
Anteriormente en 2011, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, firmó una proclamación para suspender el ingreso de serios violadores de derechos humanos a los Estados Unidos como inmigrantes o no inmigrantes.
“El respeto universal por los derechos humanos y el derecho humanitario y la prevención de atrocidades a nivel internacional promueve los valores de los Estados Unidos y los intereses fundamentales de los Estados Unidos”, afirmó la proclamación.
Esta no es la primera vez que un gobierno preocupado por la persecución a Falun Gong en China toma medidas para impedir que los funcionarios chinos ingresen a su país.
En 2017, un grupo de trabajo conjunto formado por diferentes cuerpos gubernamentales taiwaneses negó la entrada de al menos tres funcionarios del PCCh y miembros de sus “grupos de intercambio profesional”, porque estaban involucrados en la persecución de los practicantes de Falun Gong dentro de China.
El grupo de trabajo conjunto declaró además que ningún funcionario del PCCh vinculado a la “Oficina 610”, una organización extralegal del Partido creada con el único propósito de llevar a cabo la persecución, podrá ingresar a Taiwán en el futuro.
Al cierre de esta edición, el Departamento de Estado no ha respondido a una solicitud de comentarios.
Cathy He, Jennifer Zeng y Frank Fang contribuyeron a este informe.
En su primer discurso del viaje apostólico a Rumanía, el Papa Francisco defendió, este viernes 31 de mayo en el Palacio Presidencial de Bucarest, la plena identidad rumana de la Iglesia católica en el País.
El Santo Padre señaló que en Rumanía “la Iglesia Católica no es extranjera, sino que participa plenamente en el espíritu nacional rumano, como lo demuestra la participación de sus fieles en la formación del destino de la nación, en la creación y el desarrollo de estructuras de educación integral y formas de asistencia típicas de un Estado moderno”.
Por eso, “desea contribuir a la construcción de la sociedad y la vida civil y espiritual de vuestra hermosa tierra de Rumania”.
Explicó que “la Iglesia Católica quiere contribuir a la construcción de la sociedad, quiere ser un signo de armonía, esperanza de unidad y ponerse al servicio de la dignidad humana y el bien común. Desea colaborar con las Autoridades, con las demás Iglesias y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad para caminar juntos y poner sus talentos al servicio de toda la comunidad”.
En su discurso, el Papa destacó la pluralidad religiosa de Rumanía, un país principalmente ortodoxo donde los católicos son minoría.
Defendió que “las Iglesias cristianas pueden ayudar a redescubrir y alimentar ese corazón palpitante del que brote una acción política y social que partiendo de la dignidad de la persona lleve a comprometerse con lealtad y generosidad por el bien común de la comunidad. Al mismo tiempo, se esfuerzan por convertirse en un reflejo creíble y en un testimonio atractivo de la acción de Dios, promoviendo entre ellas una verdadera amistad y colaboración”.
Por otra parte, el Santo Padre invitó a los rumanos a “dirigir una mirada de conjunto sobre los últimos treinta años desde que Rumania se liberó de un régimen que oprimía la libertad civil y religiosa, la aislaba de otros países europeos y la llevaba también al estancamiento económico y al agotamiento de sus fuerzas creadoras”.
“Durante este tiempo, Rumania se ha comprometido en la construcción de un proyecto democrático a través del pluralismo de las fuerzas políticas y sociales, y del diálogo recíproco en favor del reconocimiento fundamental de la libertad religiosa y la plena integración del país en el amplio escenario internacional”.
Además, también subrayó el reto al que debe hacer frente Rumanía ante el fenómeno de la emigración, “que ha afectado a varios millones de personas que han abandonado sus hogares y sus países de origen para buscar nuevas oportunidades de trabajo y de una vida digna”.
“Pienso en la despoblación de tantas aldeas, que en pocos años han visto marcharse a un número considerable de sus habitantes; pienso en las consecuencias que todo esto puede tener sobre la calidad de vida en esos territorios y el debilitamiento de sus más ricas raíces culturales y espirituales que los sostuvieron en la adversidad”.
Por ello, quiso rendir homenaje “a los sacrificios de tantos hijos e hijas de Rumania que enriquecen con su cultura, su idiosincrasia y su trabajo, los países donde emigraron y ayudan con el fruto de su empeño a sus familias que quedaron en casa”.
“Pensar en los hermanos y las hermanas que están en el extranjero es un acto de patriotismo. Es un acto de hermandad. Es un acto de justicia. Continuad haciéndolo”, exhortó.
El Congreso Judío Mundial (WJC, por sus siglas en inglés) junto a representantes de las comunidades judías de Hungría y Polonia, así como al relator especial de las Naciones Unidas sobre la libertad religiosa, se reunieron ayer en una consulta de alto nivel en Budapest para tratar el problema del antisemitismo y sus impactos en el derecho a libertad de religión o de creencias.
La reunión, organizada por la Federación de Comunidades Judías en Hungría (MAZSIHISZ), solicitó a los participantes que deliberen sobre los temas clave que se incluirán en el primer informe sobre antisemitismo que prepara el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Libertad de Religión o Creencia, Ahmed Shaheed.
El informe apunta a identificar los obstáculos existentes y emergentes en la lucha por la libertad religiosa, que se presentarán con recomendaciones a la 74ª Asamblea General de la ONU en octubre de este año.
Las deliberaciones se centraron en las leyes, políticas y prácticas que afectan este derecho, en particular para los judíos; identificar incidentes antisemitas, tendencias y otras experiencias de intolerancia o discriminación; respuestas estatales al antisemitismo; y las mejores prácticas para combatir el antisemitismo de actores no estatales.
Según informó el Congreso Judío en su sitio web, las sesiones fueron moderadas por Leon Saltiel, representante de WJC en Ginebra y Gerente de Proyecto para Contrarrestar el Antisemitismo; Andras Heisler, presidente de MAZSIHISZ; y Monika Krawczyk, Presidenta de la Unión de Comunidades Judías en Polonia.
El presidente de WJC, Ronald Lauder, elogió el evento como una «tremenda oportunidad para lograr un cambio serio en el enfoque del público hacia la proliferación de sentimientos e incidentes antisemitas que azotan a Europa hoy».
Asimismo agregó que “las mesas redondas como estas, que reúnen a las comunidades locales y representantes de organizaciones internacionales, son parte integral de nuestros esfuerzos para hacer de este mundo un lugar más seguro para los judíos y otras minorías”.
«Agradecemos al relator especial de las Naciones Unidas por tomarse el tiempo para comprometerse con los líderes judíos a escuchar de boca del caballo nuestras preocupaciones y recomendaciones sobre las mejores prácticas», dijo Lauder.
Después de las consultas, el Relator Especial de la ONU, Shaheed, describió el diálogo como «extremadamente útil para trazar un mapa de las diferentes formas en que se manifiesta el antisemitismo en el mundo actual, y la urgencia de abordarlo a nivel global».
La Junta de Gobierno del Congreso Judío Mundial aprobó en su reunión anual en Ottawa el 15 de mayo una resolución instando a las organizaciones internacionales a priorizar en los niveles más altos la lucha contra el antisemitismo y a fortalecer sus esfuerzos en esa lucha, al tiempo que acogió con satisfacción los esfuerzos de Shaheed para preparar el informe.
Con espíritu de encuentro y celebración el Instituto del Diálogo Interreligioso (IDI) organizó un Iftar de Ramadán–cena de interrupción del ayuno- en reconocimiento a los miembros de la comunidad musulmana en nuestro país. El mismo se llevó a cabo en la Comunidad Judía Bet El.
Estuvieron presentes Monseñor Oscar Ojea, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Omar Massud, ex presidente del Centro Islámico de la República Argentina, Ariel Eichbaum, Presidente de Amia, Federico Pugliese, Director de Cultos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Pamela Malewicz, Subsecretaria de Derechos Humanos y pluralismo Cultural.
Martín Maslo, presidente de Bet El brindó la bienvenida a los asistentes, y los co-presidentes del IDI, Guillermo Marcó, Omar Abboud y Daniel Goldman explicaron la intención del evento acorde a cada una de las tradiciones religiosas.
Con la mirada puesta en la libertad de culto y como parte de un espectro más amplio (por la reforma de la Constitución), la diputada Adriana Díaz presentó un proyecto de ley por el cual se prohíbe “la instalación y/o exhibición, permanente o transitoria, de símbolos religiosos en todos los edificios públicos de los tres poderes del Estado”.
En la fundamentación del proyecto, la legisladora observa que “no hay oficina pública, escuela pública, ministerio, dependencias legislativas (Diputados, Senadores o Concejo Deliberante) ni dependencia, en cualquiera de sus formas y objetos del Poder Judicial, en que no encontremos al menos un símbolo religioso de un culto”.
Díaz, en el proyecto, plantea una serie de interrogantes: “¿La Justicia puede tener una religión y basar sus fallos en ella? Seguramente acordaremos que no puede ser así. ¿Entonces por qué permitimos la existencia de símbolos religiosos en los juzgados? Las leyes, decretos, declaraciones que tratamos y aprobamos en la Legislatura, ¿pueden estar basados en una religión en particular? Si no es así, ¿por qué permitimos la existencia de símbolos religiosos en la Legislatura?”
En este orden de ideas, señala: “Nuestro Estado es laico y como tal no puede ni debe hacer discriminaciones por cuestiones de religión o credo a ninguna persona. Eso es libertad de culto. Sin embargo, la presencia de símbolos religiosos en absolutamente todas las dependencias del Estado nos demuestran la existencia de un Estado Confesional en la práctica –lo que evidencia un comportamiento anticonstitucional-”.
La diputada aclara que la iniciativa “no está en contra del derecho de todo ser humano, y por ende de todos los catamarqueños a profesar un culto si así lo desea”, con lo cual “es precisamente para garantizar ese derecho que proponemos esta ley”. Es que, según contempló, “no puede haber favoritismo del Estado por una religión en particular”.
De esta manera, propone “garantizar el principio de laicidad del Estado y el efectivo cumplimiento de los de libertad de culto y de conciencia consagrados en la Constitución Nacional y Constitución Provincial”. A la vez, prohíbe la instalación y/o exhibición de símbolos religiosos. Incluso propone un plazo para que los símbolos sean removidos (seis meses).
Eso sí, la diputada hace excepciones, como en los cementerios, establecimientos, penitenciarios y hospitales públicos, donde “pueden tener un espacio ecuménico único que permita en forma igualitaria la práctica de los diferentes credos o religiones, debiéndose adecuar los espacios ya existentes”.
Con la caída del comunismo en 1989 y la llegada de la libertad religiosa, el ecumenismo ha sido un reto para las distintas confesiones que pueblan Rumanía, explica el sacerdote rumano Mihai Șona. Ahondar en la comunión es una de las claves de la próxima visita del Papa al país
«La situación en mi país no es de la más fáciles. Rumanía ha estado bajo la cortina de hierro del comunismo y por ello ha sufrido muchísimo», afirma Mihai Șona, sacerdote de 23 años de la Iglesia greco-católica rumana. Sin embargo, la caída del régimen totalitario en 1989 y la llegada de la libertad religiosa al país fue «un gran regalo de Dios para todos». Fue entonces cuando empezó a florecer una colorida diversidad de rumanos, húngaros, alemanes, judíos… en su mayoría ortodoxos, pero también católicos romanos, greco-católicos, calvinistas y luteranos.
En este contexto, los miembros de las distintas confesiones tuvieron que superar sus diferencias y aprender a vivir juntos. «Este es un ejercicio que siempre intentamos hacer», asegura el presbítero. Concretamente, «para la Iglesia católica es un desafío poder adentrarse cada día más en este camino de diálogo».
Alegría común ante la visita del Papa
Este empeño recibirá pronto un espaldarazo con la llegada del Papa Francisco a Rumanía este viernes, en un viaje de tres días en el que visitará Bucarest, Blaj, Șumuleu Ciuc y Iași y durante el que beatificará a siete obispos greco-católicos mártires «que dieron su vida por la fe y la Iglesia católica durante el régimen» comunista.
«El anuncio de la visita del Papa a Rumanía ha sido recibido con gran alegría por la Iglesia católica del país y también por parte de la Iglesia ortodoxa y por el Estado», asegura Mihai Șona. Y, si bien es cierto que «será una bendición para el país entero«, para los católicos, concretamente, «representará un encuentro del rebaño rumano con el gran pastor» y «fortalecerá la alegría y el don de ser católico». «Espero que su viaje sea un tiempo de oración, paz y fraternidad para las Iglesias y el pueblo rumano«.
Vídeo-mensaje de Francisco
Por su parte, el Pontífice ha asegurado este miércoles en un vídeo dirigido al pueblo de Rumanía que viaja al país como «peregrino y hermano» para «caminar juntos». Y ha añadido: «Caminamos juntos cuando aprendemos a custodiar nuestras raíces y nuestra familia, cuando cuidamos el futuro de nuestros hijos y del hermano que está a nuestro lado, cuando vamos más allá de los miedos y las sospechas, cuando dejamos caer las barreras que nos separan de los demás».
En su alocución, el Obispo de Roma también se ha referido a los siete obispos greco-católicos a los que beatificará el domingo 2 de junio. «Por lo que han sufrido, incluso hasta el punto de ofrecer sus vidas, es un legado demasiado precioso como para olvidarlo. Y es una herencia común, que nos llama a no distanciarnos del hermano que la comparte«, ha subrayado.
Periodismo y comunicación
Precisamente, Mihai Șona se ha trasladado estos días desde Roma hasta Rumanía para cubrir la visita del Papa colaborando con la Oficina de Prensa del Arzobispado greco-católico del país. Será, por tanto, una oportunidad para poner en práctica los estudios de periodismo que actualmente está cursando en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Santa Cruz gracias a una beca del Centro Académico Romano Fundación (CARF).
«En la escuela secundaria quería estudiar periodismo porque me encantaba escribir, pero el Señor tenía otros planes para mí«. Poco después, Șona recibió la llamada al sacerdocio en la Cuaresma de 2014 e ingresó en el seminario diocesano. Sin embargo, estando en Roma para continuar allí «mis estudios, descubrí que el deseo de estudiar periodismo era factible». Sintió entonces que ese era su camino para servir a la Iglesia, incluso una vez ordenado sacerdote.
«A través de mis estudios quiero servir a la Iglesia, a mi Eparquía y a mi obispo en este campo de la comunicación donde todo es tan cambiante. Esto es algo que debe tener en cuenta cada iglesia local, especialmente en su actividad de evangelización«, concluye el sacerdote.
Con la finalidad de reflexionar y deliberar sobre los retos y oportunidades que plantea el pluralismo religioso y cultural para la Iglesia Católica y para los Estados latinoamericanos, se realizó ayer en la sede de la CAL, es decir de la Pontificia Comisión para América Latina, la Mesa redonda titulada “Pluralismo religioso y cultural en América Latina: retos y oportunidades”.
Al respecto cabe destacar que ya en su Discursoa los miembros del Pontificio Colegio Pío Latinoamericanode Roma, del 15 de noviembre de 2018, el Papa Francisco se había referido a la fragmentación cultural, la polarización del entramado social y la pérdida de raíces que se está viviendo en Latinoamérica haciendo referencia también a los «modelos culturales que poco o nada tienen que ver con nuestra historia e identidad y que, lejos de mestizarse en nuevas síntesis como en el pasado, terminan desarraigando a nuestras culturas de sus más ricas y autóctonas tradiciones».
Reflexionar sobre los retos asegurando un diálogo auténtico
De ahí que el objetivo de este evento haya sido, además de reflexionar sobre estos retos, compartir las buenas prácticas que se estén llevando a cabo para asegurar un diálogo auténtico, el fortalecimiento de las identidades y la promoción de la interacción religiosa resaltando los elementos aglutinadores propios de la cultura latinoamericana como la fe cristiana y el respeto a la libertad religiosa.
Tras las palabras introductorias del Embajador argentino, Rogelio Pfirter, y de la alocución del Profesor Guzmán Miguel Carriquiry Lecour, siguieron una serie de intervenciones de diversos embajadores y representantes de embajadas latinoamericanas acreditadas ante la Santa Sede, profundizando sobre las realidades propias de sus países y de lo común que les permite mirar hacia adelante. El Profesor Carriquiry comenzó refiriéndose al MERCOSUR que, en su opinión, necesita ser repensado, reestructurado y relanzado, a fin de lograr “una mayor integración con la Alianza para el Pacífico, México y América Central y una razonable y beneficiosa apertura y cooperación con los más diversos mercados del mundo entero”. A fin de ir forjando – añadió – lo que el Santo Padre Francisco llamó “una Patria Grande en gestación” en su Discurso, precisamente, a un grupo de la Pontificia Comisión para América Latina, a quienes recibió en la Sala del Consistorio del Palacio Apostólico, el pasado 4 de marzo.
“ Necesitamos grandes consensos nacionales y populares en pos del bien común para poder encaminarnos hacia un futuro de esperanza ”
La cultura del encuentro y el mestizaje
Entre otras consideraciones y tras aludir a los dos fenómenos contemporáneos que cuentan con fuertes influjos en el desarrollo de un mayor pluralismo cultural en América Latina, como lo son las migraciones religiosas, por una parte, y la globalización, por la otra, el Profesor Carriquiry también se refirió a dos planteamientos típicos del pontificado de Francisco tales como: la cultura del encuentro y el mestizaje. Y concluyó preguntándose si en América Latina seremos capaces de afrontar los problemas y desafíos que se nos presentan polarizados, divididos, fragmentados y sin rumbos ciertos. De donde dedujo que “por cierto, necesitamos grandes consensos nacionales y populares en pos del bien común para poder encaminarnos hacia un futuro de esperanza”.
Por su parte el Embajador de Argentina se refirió al caso de su país hablando de la larga historia de integración, aunque en una sociedad predominantemente católica que ocupa el 29° puesto en el mundo en cuanto a mayoría católica, con la mayor comunidad judía en América Latina y séptima en el mundo, por ejemplo; además de otras pertenencias religiosas, incluso no monoteístas, si bien con un “acelerado crecimiento de Iglesias evangélicas y pentecostales”. Lo que, en suma, deriva en una convivencia pacífica de una población que es como un crisol de razas y donde la libertad religiosa es un derecho establecido.
La Asamblea General de las Naciones Unidas ha aprobado la conmemoración cada 22 de agosto del Día Internacional en conmemoración de las víctimas de actos de violencia basados en la religión o la creencia a instancias de Polonia, en una iniciativa respaldada por Brasil, Canadá, Egipto, Irak, Jordania, Nigeria, Pakistán y los Estados Unidos.
Se da la circunstancia de que la proclamación de esta jornada de denuncia contra la persecución religiosa se produce menos de un mes después de que Asia Bibi, la madre de familia cristiana paquistaní que ha pasado 8 años en el corredor de la muerte por una falsa denuncia por blasfemia contra el Islam, saliera por fin del país para reunirse con su familia, exonerada de toda culpa.
La persecución religiosa es un problema creciente en muchas partes del mundo, en especial contra los cristianos. Así lo han certificado entidades como Ayuda a la Iglesia Necesitada, dependiente de la Santa Sede, o la organización evangélica Puertas Abiertas.
En el último Informe sobre la Libertad Religiosa publicado por la fundación pontificia el pasado mes de noviembre, se detalla que 327 millones de cristianos viven en países donde se produce de forma sistemática persecución contra los cristianos y en otros 173 millones de personas sufren discriminación a causa de su religión, sea la que sea.
De los 196 países analizados en el informe, en 38 se cometen violaciones importantes contra la libertad religiosa. De estos, en 21 se sufre persecución directa y en 17 hay discriminación a causa del credo profesado.
Los países en los que más ha empeorado la situación en los últimos dos años sólo son 16, pero afectan a más de 3.000 millones de personas, lo que supone un 40% de la población mundial. Entre ellos se encuentran China, India, Corea del Norte, Birmania o Vietnam.
Especial preocupación en África
Especialmente complicada es la situación en países como Siria o Irak, debido a la presencia del radicalismo islámico -ahora en retroceso- pero la mayor preocupación se encuentra en la zona central de África, donde ha aumentado la incidencia de numerosos grupos yihadistas en países como Mauritania, Senegal, Camerún, Mali, Gambia, Burkina Faso, Níger, Nigeria, Sudán, República Centroafricana o Etiopía.
Según Ayuda a la Iglesia Necesitada, el 61% de la población mundial vive en países donde no se respeta la libertad religiosa, lo que significa que 6 de cada 10 personas en el mundo no pueden expresar con total libertad su fe.
Por su parte, la organización Puertas Abiertas en el mundo hay 245 millones de cristianos perseguidos, tal y como se refleja en su Lista Mundial de Persecución.
Según esta entidad, durante el año 2018 murieron en total 4.305 cristianos por su fe en todo el mundo. Lo que supone una aumento del 29% respecto al año anterior. También se ha visto un “alarmante aumento” en el número de iglesias atacadas, de 783 han pasado a 1.847 durante el último año.
Francia y España destacan en Europa
El Informe 2018 del Observatorio sobre Intolerancia y Discriminación contra los cristianos en Europa señala que Francia y España son los países donde se producen más casos de intolerancia religiosa seguidos de cerca por Alemania y Reino Unido.
En concreto, este informe detectó 153 casos de cristianofobia en Francia, 96 en España, 54 en Alemania y 53 en Reino Unido. Italia, Bélgica, Austria y Suecia también se destacan como países con mayor intolerancia religiosa.