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(China) El 22 de septiembre se cumple el primer aniversario del acuerdo entre el Vaticano y China

Momento adecuado para llevar a cabo una evaluación formal del acuerdo. Si bien sería excesivo afirmar que todos los católicos chinos se oponen al mismo, su aplicación es problemática, los sacerdotes disidentes son perseguidos y las cuestiones teológicas subyacentes relacionadas con la libertad religiosa siguen sin ser resueltas.

Del texto secreto a las Directrices

El acuerdo entre el Vaticano y China del 2018 fue firmado hace un año, el 22 de septiembre de 2018, y su texto continúa siendo secreto hasta el día de hoy. En ocasiones, hemos sido criticados por nuestra actitud reservada con respecto al mismo. Bitter Winter no compartió el entusiasmo de algunos medios de comunicación del Vaticano, ni se unió a las duras críticas de quienes creen que el papa Francisco ha «vendido» a los católicos chinos al Partido Comunista Chino (PCCh).

Confieso que esto tiene algo que ver con mi experiencia personal. En el año 2011 me desempeñé como Representante de la OSCE (Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa) para combatir el racismo, la xenofobia, la intolerancia y la discriminación contra los cristianos y los miembros de otras religiones. Una de las lecciones que aprendí fue que la centenaria diplomacia del Vaticano nunca debe ser subestimada; siendo la misma una diplomacia peculiar, cuyo horizonte no está conformado por años o décadas, sino siglos. A pesar de que sé que el acuerdo entre el Vaticano y China fue parcialmente negociado a través de canales independientes de la diplomacia del Vaticano, creo que los diplomáticos pueden desempeñar un papel sumamente positivo en lo que respecta a su interpretación. Por otro lado, Bitter Winter ha continuado publicando detallados informes sobre la persecución de sacerdotes y obispos en China que, tras el acuerdo, se negaron a unirse a la Asociación Patriótica Católica China (APCC), una vez conocida como Iglesia Patriótica. Las fórmulas que hay que subscribir para inscribirse en el Gobierno y así unirse a la APCC son, como mínimo, teológicamente ambiguas, y muchos, sabiendo que no son correctas, se niegan a firmarlas.

Posteriormente, el 28 de junio de 2019, llegaron las Directrices del Vaticano del 2019, las cuales confirmaron en gran medida la situación que Bitter Winter describía a diario y dos de los principales puntos de nuestras evaluaciones del «problema» católico en China. En primer lugar, contrariamente a lo que algunos opositores del acuerdo continúan argumentando, el Vaticano ya no sostiene que no está permitido unirse a la APCC. El mismo afirma que sí está permitido y que los obispos y sacerdotes incluso están autorizados a firmar fórmulas teológicamente ambiguas, con la reserva escrita (si fuera posible) o al menos oral de que, independientemente de lo que firmen, no tienen la intención de adherirse a posiciones que no sean ortodoxas. Por supuesto que una reserva oral es suficiente y significa que cualquier persona puede firmar cualquier tipo de fórmula cuando lo desee. Incluso puede leerse entre líneas que unirse a la APCC es considerado por el Vaticano como la opción normal para los sacerdotes y obispos católicos de China. El Vaticano no cree que continúe existiendo una Iglesia Clandestina en China y en caso de que así fuera, la misma no poseería estatus teológico o canónico ante los ojos de Roma.

No obstante, existen objetores de conciencia individuales, es decir, aquellos sacerdotes y obispos que, por razones de conciencia, se niegan a registrarse y unirse a la APCC. Hemos escuchado comentarios tanto en Roma como en China sobre la falta de simpatía en el Vaticano por estos objetores de conciencia. Muchos en el Vaticano consideran su posición como residual y creen que desaparecerá gradualmente. Pero mientras tanto, con simpatía o sin ella, en sus Directrices, el Vaticano le pidió al PCCh que «respete» a los objetores de conciencia. Roma no recomienda su elección, pero tampoco la prohíbe, lo que significa que unirse a la APCC no es obligatorio.

Esta no es la interpretación del PCCh, quien continúa intimidando, hostigando, amenazando y encarcelando a los objetores de conciencia. Para el PCCh, el acuerdo del 2018 implica que todos los católicos existentes en China deben unirse a la APCC. En esto radica el quid de la cuestión, incluso más que en el nombramiento de obispos, donde parece haberse encontrado un modus vivendi, aunque tal vez uno donde la opinión del PCCh sobre quién debería ser elegido y finalmente nombrado por el papa pesa más que la del Vaticano. En aras de mantener buenas relaciones con Pekín, Roma puede abstenerse de promover o apoyar abiertamente a los objetores de conciencia, pero pide que se los «respete», que no se los encarcele, e insiste en que afirmar que todos deberían unirse a la APCC es una falsa interpretación del acuerdo.

¿Cuántos son los objetores de conciencia? No sabemos

Por supuesto, el acuerdo es secreto y no sabemos qué interpretación es correcta. No obstante, podremos ser perdonados si confiamos más en el Vaticano que en el PCCh. ¿Cuál es la opinión de Bitter Winter? A pesar de que nos especializamos en revelar y publicar documentos secretos del PCCh relacionados con la religión, tampoco conocemos el texto del acuerdo del 2018. Pero sí vemos sus efectos. Y tratamos de evitar dos excesos, ambos derivados de posiciones ideológicas más que de una sincera evaluación de la situación imperante en China. Algunos argumentan que, actualmente, todos o la mayoría de los católicos chinos están «en contra del papa Francisco», quien los ha «traicionado» y «vendido» al PCCh. Sospechosamente, esta posición es frecuentemente anunciada por católicos que no saben casi nada sobre China, pero están en desacuerdo con el papa Francisco en asuntos completamente ajenos a éste. Otros argumentan que está todo bien entre los católicos chinos, que el acuerdo creó una nueva primavera en la Iglesia católica china, y que afirmar que la persecución todavía existe es solo propaganda contraria al papa Francisco y a China, quizás propaganda «estadounidense». Obviamente, esta posición ignora que la persecución continua de los sacerdotes disidentes es un hecho establecido.

La verdad se encuentra en el medio. Los objetores de conciencia son perseguidos y sienten que no cuentan con el apoyo del Vaticano. Los mismos creen que las Directrices y otras declaraciones no son suficientes, y las contraponen a las declaraciones de altos funcionarios del Vaticano y de periodistas e intelectuales que se creen cercanos al papa, quienes aclaman a la APCC como una organización completamente legítima y uniendo a la misma (quizás luego de que cambie su nombre) el destino inevitable de todos los católicos chinos. Tras años de persecución, no es sorprendente que los objetores de conciencia no confíen en la APCC ni en el PCCh. Además, el continuo hostigamiento llevado a cabo contra todos los que se niegan a registrarse y unirse a la APCC confirma sus sospechas.

Por otro lado, no existen estadísticas confiables sobre el porcentaje de objetores de conciencia. En Bitter Winter contamos sus historias, ya que son personas perseguidas a causa de sus elecciones religiosas. Sus derechos humanos y su libertad religiosa no son menos dignos de protección que los de otras minorías perseguidas. No obstante, no podemos afirmar que la mayoría de los sacerdotes y obispos chinos que no formaban parte de la APCC antes del acuerdo son objetores de conciencia. Tampoco podemos negarlo. Simplemente, no contamos con datos confiables.

Una cuestión de principios

Más allá de los acontecimientos cotidianos en China, existe una importante cuestión de principios. Con el Concilio Vaticano II (o tal vez incluso antes), la Iglesia católica ha aceptado las modernas declaraciones de los derechos humanos como universales y no supeditadas a la religión y las creencias. En la declaración Dignitatis humanae del Concilio, la Iglesia católica ha afirmado solemnemente que la libertad religiosa es un derecho esencial de todos los seres humanos, basado en su dignidad e independiente del contenido de sus elecciones religiosas. La libertad religiosa, afirma Dignitatis humanae, significa que toda mujer u hombre tiene derecho a tomar decisiones religiosas sin ser hostigados por el Estado. Si bien la Iglesia católica obviamente cree que algunas elecciones son más teológicamente valiosas que otras, exige que los Estados no interfieran en el proceso que conduce a tales elecciones.

En la actualidad, los derechos humanos y la libertad religiosa están siendo atacados. Algunos teóricos políticos musulmanes, rusos y chinos insisten en que los derechos humanos tal y como los conocemos, incluida la libertad religiosa, no son realmente «universales» sino «occidentales» o «estadounidenses». Utilizando diferentes argumentos, afirman que son culturalmente extranjeros y que no son apropiados para los árabes, rusos o chinos.

Estas teorías son incompatibles con la lógica de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, en mi opinión, también son incompatibles con Dignitatis humanae. No obstante, existen católicos adeptos a Putin (en su mayoría de derecha) que creen que Putin tiene razón cuando proclama que Occidente no puede imponerle la democracia liberal y los derechos humanos a Rusia, la cual posee una tradición diferente. Y existen católicos adeptos al PCCh (en su mayoría de izquierda) que insisten en que Xi Jinping tiene razón y que los derechos humanos «con características chinas» son diferentes de los derechos humanos tal como son concebidos en Occidente y consagrados en la Declaración Universal. Los mismos también creen que la libertad religiosa no puede ser la misma en la Unión Europea, Estados Unidos y China. Una universidad del Vaticano ha publicado un libro que incluye artículos que insinúan esta teoría, el cual cuenta con la bendición y el prefacio escrito por el Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin.

El cardenal tiene razón cuando afirma que ninguna iglesia católica local disfruta de ser una iglesia clandestina e, independientemente de las circunstancias políticas, los católicos prefieren no ser perseguidos y operar abiertamente. No obstante, como suele suceder, detrás del problema político subyace un problema teórico. Cuando la Iglesia católica adoptó el sistema de derechos humanos universales moderno, ¿fue un error o fue lo correcto? Si fue lo correcto, ciertamente es posible guardar silencio durante un tiempo sobre ciertas cuestiones en interés de la aplicación de un acuerdo con el PCCh –algo que el Vaticano parece ansioso por hacer– pero debe quedar claro que lo que está sucediendo en China respecto de los objetores de conciencia católicos y los miembros de muchas otras religiones que son perseguidos es moralmente inaceptable. Si declaramos que el apoyo de la Iglesia católica a la universalidad de los derechos humanos fue un error, basado en suposiciones colonialistas y orientalistas, entonces todo el edificio de la enseñanza social católica posterior al Concilio Vaticano II debería ser desmantelado.

Los que no son católicos también tienen derecho a la libertad religiosa

El problema es tanto teórico como político. La noción de libertad religiosa de Dignitatis humanae conlleva entre sus consecuencias que la antigua teoría de libertas Ecclesiae, que implica que lo importante es que la Iglesia católica sea libre sin tener en cuenta la libertad de otras religiones, ya no es una enseñanza católica aceptable. La Iglesia católica de Dignitatis humanae no está contenta solo con su propia libertad y alza la voz cuando algún creyente es perseguido, no para proteger su teología, con la cual los católicos pueden estar muy en desacuerdo, sino la dignidad humana de los que son encarcelados, torturados o asesinados a causa de su fe. Esta doctrina implicaría que los católicos en China, incluso si el PCCh los dejara en paz (lo cual no es el caso de los objetores de conciencia), no deberían estar contentos con esta situación si los protestantes pertenecientes a iglesias domésticas, los musulmanes uigures, los budistas tibetanos o incluso los miembros de Falun Gong o de la Iglesia de Dios Todopoderoso continúan siendo perseguidos. No resuelve el problema sugerir, tal y como hacen algunos periodistas católicos adeptos al PCCh, que todos estos grupos son «extremistas», «terroristas», «agentes estadounidenses», «sectas» o «cometen crímenes». En primer lugar, estas declaraciones son objetivamente falsas. En segundo lugar, si solo un grupo que ha probado no haber cometido ningún delito es perseguido, esto demuestra que la persecución no está motivada por los presuntos delitos sino por el deseo del PCCh de reprimir todas las formas de religión independiente.

Entiendo que, para algunos burócratas del Vaticano, un acuerdo con China es históricamente crucial y muchas cuestiones pueden ser sacrificadas en aras de lograr dicho objetivo. No obstante, la cuestión es si la Iglesia católica, por el bien de este acuerdo, está dispuesta a contradecir y repudiar las enseñanzas centrales sobre la universalidad de la libertad religiosa y su independencia con respecto a teologías y creencias, las cuales ha sostenido consistentemente luego del Concilio Vaticano II y ha defendido vigorosamente contra los críticos «tradicionalistas» de derecha.

También existe otro aspecto del problema. Desde el gran misionero jesuita Matteo Ricci (1552-1610), la Iglesia católica ha creído que, si en China solo las misiones fueran libres, una cantidad sustancial de chinos se convertirían al catolicismo. El libro que cité, el cual es una disculpa del acuerdo entre el Vaticano y China del 2018, admite que en China, el catolicismo no está en buena forma. Mientras que las iglesias domésticas protestantes (y, añadiría, los nuevos movimientos religiosos cristianos tales como la Iglesia de Dios Todopoderoso) experimentan un fenomenal crecimiento, la Iglesia católica se estanca o pierde miembros. La teoría sociológica predice que, cuando un régimen niega la libertad religiosa, las iglesias que apoyan al Gobierno pierden miembros, ya que son percibidas por los críticos del status quo, es decir, por el mismo electorado potencialmente más interesado en la religión, como contrarias a la libertad. El riesgo en China es que una Iglesia católica percibida como adepta al PCCh encuentre su santo grial de libertad religiosa (limitada) para los católicos, solo para descubrir que el grial está vacío y que una Iglesia que se lleva bien con un régimen ateo simplemente no es interesante para la mayor parte de los chinos, quienes buscan en la fe religiosa lo que el Estado-Partido no les puede ofrecer.

Fuente: Bitter Winter

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(China) Joseph Ha: «La Iglesia de Hong Kong está cerca de los jóvenes manifestantes»

«A tres meses de aquella primera y gran convocatoria, la situación actual, a mediados de septiembre, es que la voz de la gente es fuerte y clara»

«Hay que afrontar el conflicto existente entre los manifestantes y la policía, así como la insatisfacción por la labor desarrollada por el gobierno»

La Iglesia de Hong Kong está cerca de los jóvenes en este “difícil” momento y la tarea más urgente es la “reconciliación” en la sociedad, afrontando “el conflicto entre los manifestantes y la policía, y la insatisfacción por la tarea desarrollada por el gobierno”.

Es lo que afirma Mons. Joseph Ha Chi-shing, obispo auxiliar de Hong Kong, en una entrevista con AsiaNews.

El obispo, franciscano, ha sido una de las personalidades que ha permanecido más cerca de los jóvenes del movimiento anti-extradición, celebrando misas, participando en las vigilias y momentos solidarios, pidiendo un cese del fuego.

En sus inicios, unido por el pedido de cancelar la ley de extradición a China, el movimiento devino el cauce para el reclamo de una plena democracia y justicia en la sociedad. Muchos jóvenes sufren por la desocupación y por el alto costo de vida y de la vivienda, que los priva de un futuro.

Luego de las primeras manifestaciones, pacíficas, surgieron grupos juveniles marginales violentos, que fueron reprimidos por la policía con brutalidad, al punto de ser acusada de uso excesivo de la fuerza, reclamando una investigación independiente sobre su accionar.

En aquél momento el Card. Tong y algunos líderes cristianos suscribieron este reclamo. De todos modos, Mons. Ha ha querido resaltar que en la entrevista él expresa su punto de vista personal y no el parecer oficial de la diócesis de Hong Kong.

Protesta en Hong Kong por la ley de extradición a China

Protesta en Hong Kong por la ley de extradición a China

Su Excelencia, son tiempos difíciles para Hong Kong…

Sí, realmente es un período difícil. Rueguen por nosotros. Como usted sabe, la ley de extradición no solo ha sido el detonante, lo que dio inicio al movimiento. [Al principio] hubo dos grandes manifestaciones: la del 9 de junio, con un millón de personas; y la del 16 de junio, con 2 millones de personas en las calles. Si la propuesta de ley hubiera sido retirada en ese momento, la situación de ahora sería mucho menos tensa. Es realmente lamentable que las autoridades implicadas no hayan respondido al reclamo de la población.

Usted siempre ha estado cerca de los jóvenes, que conforman el grueso de los manifestantes. ¿Cómo se puede lograr que dialoguen con el gobierno?

A tres meses de aquella primera y gran convocatoria, la situación actual, a mediados de septiembre, es que la voz de la gente es fuerte y clara. Sin embargo, el diálogo no es la cuestión crucial por cambiar. La clave está en la reconciliación. Hay que afrontar el conflicto existente entre los manifestantes y la policía, así como la insatisfacción por la labor desarrollada por el gobierno. Es evidente que tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para aliviar las heridas en el alma y en el cuerpo de nuestras jóvenes generaciones. Pero no me pregunte cómo se hace. Realmente no sabría qué hacer, de no mediar la intervención del Espíritu Santo.

La Iglesia se ha mostrado cerca de los jóvenes y de su situación…

Nuestra fuerza y nuestras capacidades son muy limitadas. Solo podemos dar lo mejor de nuestra parte aprovechando todos los talentos que Dios nos ha dado para estar cerca de los jóvenes. Contamos con el poder de la conciencia, un regalo de Dios, que Él nos garantiza a todos. Con la guía del Card. Tong [el actual administrador apostólico de la diócesis – ndr], la diócesis se vale de todos los recursos de nuestras parroquias, de Cáritas Hong Kong, para servir a nuestra comunidad. En este momento, lo más esencial es brindar un apoyo psicológico y moral, y una orientación pastoral, a los jóvenes y a nuestros feligreses. Trabajamos duramente en estas áreas. Y una vez más, les pido: rueguen por nosotros.

La Iglesia, con los manifestantes de Hong Kong

Fuente: Religión Digital

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(China) Iglesias no oficiales reprimidas por negarse a ser controladas por el PCCh

A lo largo de China, los lugares de reunión religiosa que se oponen a cumplir las exigencias del Gobierno de unirse a la Iglesia de las Tres Autonomías son sellados y sus pastores son arrestados.

Si las iglesias domésticas se unen a la Iglesia de las Tres Autonomías, son automáticamente gestionadas por el Partido Comunista Chino (PCCh), el cual busca «normalizar» todas las religiones en China, reemplazando la fe con la ideología socialista y la cultura tradicional china. Muchos creyentes temen que eventualmente solo se les permita creer en el Partido Comunista. Debido a ello, numerosos pastores y predicadores de iglesias domésticas se niegan a unirse a la Iglesia dirigida por el Estado, enfureciendo claramente a las autoridades comunistas, quienes están intensificando la represión de iglesias domésticas al clausurarlas catalogándolas como lugares religiosos «no autorizados» o utilizando diversos pretextos.

Jiangxi: Un pastor fue arrestado y se confiscaron numerosas Biblias

El 6 de agosto, el Gobierno local clausuró un lugar de reunión perteneciente a una Iglesia doméstica emplazado en la ciudad de Jiujiang, en la provincia suroriental de Jiangxi, y arrestó e interrogó al pastor de la misma. Los miembros del personal del Departamento de Trabajo del Frente Unido de la ciudad y los oficiales de policía querían saber la cantidad de creyentes que componían la congregación, dónde se guardaba el dinero procedente de las donaciones y si la Iglesia tenía contacto con extranjeros. También intentaron obligar al pastor a revelar el paradero de un pastor perteneciente a otra iglesia, pero el mismo se negó a hablar. El pastor fue liberado más tarde ese mismo día, pero fue puesto bajo estricta vigilancia y se le prohibió abandonar la ciudad.

Aproximadamente un mes antes, una iglesia doméstica de Sola Fide emplazada en Jiujiang fue allanada por el Gobierno local. Según un miembro de la congregación, más de 20 funcionarios irrumpieron en la misma y confiscaron más de 300 biblias y otros libros espirituales, utilizando el argumento de que las reuniones de la iglesia eran ilegales ya que la misma se negaba a unirse a la Iglesia de las Tres Autonomías. Seis miembros de la iglesia, incluido el pastor, fueron arrestados y llevados a la estación de policía para ser interrogados.

Según un fiel de la iglesia, funcionarios de la Agencia de Asuntos Religiosos local trataron de convencer al pastor para que se uniera a la Iglesia dirigida por el Estado, prometiéndole la entrega de una vivienda y un puesto en el Gobierno, pero el mismo prometió a su congregación no comprometerse con el Gobierno. El lugar de reunión fue clausurado y los creyentes se vieron obligados a dispersarse en grupos más pequeños para poder seguir celebrando reuniones.

En Nanchang, la capital de Jiangxi, miembros del personal gubernamental de la ciudad irrumpieron en una iglesia de Sola Fide. El predicador les pidió que presentaran una orden de allanamiento, pero uno de los oficiales afirmó en tono altanero que podía realizar el tipo de registro que quisiera porque era un oficial de policía. Posteriormente, se confiscaron más de 1000 biblias e himnarios bajo el pretexto de que eran ilegales porque «no habían sido publicados por el Estado».

El 30 de junio, un lugar de reunión perteneciente a una Iglesia doméstica, emplazado en el distrito de Wanli de Nanchang, fue clausurado por no estar registrado, y la persona a cargo del mismo fue detenida para ser interrogada. Otros tres lugares de reunión emplazados en Nanchang también fueron clausurados.

Chengdu, Sichuan: una iglesia doméstica fue vaciada y clausurada

En el mes de mayo, la Iglesia Doméstica de Guanghua emplazada en Chengdu, la capital de la provincia suroccidental de Sichuan, fue clausurada por negarse a someterse al control gubernamental.

Los miembros de la congregación recordaron que, ese día, más de 20 funcionarios gubernamentales irrumpieron en el lugar de reunión y les ordenaron a los creyentes finalizar la reunión que estaban celebrando. Los oficiales de policía registraron las identificaciones de todos los creyentes que estaban presentes y los expulsaron de la iglesia. “Dense prisa y váyanse. No vuelvas más. Asignaremos gente para que vigile este lugar todos los días”, les gritó un oficial a los creyentes. Todas las pertenencias de la iglesia, incluidas las biblias, el podio, el equipo de sonido y más de 100 sillas, fueron retiradas por la fuerza del lugar.

La policía también preguntó si algún miembro de la Iglesia del Pacto de la Lluvia Temprana –una de las iglesias domésticas más prominentes de Chengdu y de todo el país que había sido severamente reprimida a fines del año pasado– había estado presente en el lugar de reunión. Aparentemente, las autoridades quieren asegurarse de que los miembros de la congregación de dicha Iglesia no continúen celebrando reuniones.

Oficiales de policía están allanando un lugar de reunión emplazado en Chengdu:

Para reprimir lugares religiosos, el PCCh a menudo utiliza una amplia variedad de pretextos. Hace seis años, las autoridades del poblado de Duqiao, administrado por la ciudad de Linhai, bajo la jurisdicción de la ciudad a nivel de prefectura de Taizhou, en la provincia oriental de Zhejiang, demolieron por la fuerza un lugar de reunión perteneciente a una Iglesia doméstica. Para continuar celebrando sus reuniones, los creyentes construyeron un cobertizo de bambú, pero funcionarios del poblado lo destruyeron en el mes de abril, alegando que «las medidas de control de incendios no alcanzaban los estándares especificados».

Durante la primavera, otro lugar de reunión perteneciente a una Iglesia doméstica emplazado en Duqiao recibió la orden de dejar de celebrar reuniones. «En China, el Partido Comunista toma las decisiones», afirmó con impotencia un predicador local. “Si los desobedeces, te arrestarán. No hay forma de persuadir al Partido Comunista”.

Fuente: Bitter Winter

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(China) China interroga a los pacientes sobre su confesión religiosa antes de prestar atención médica

Una denuncia publicada por la revista especializada en libertad religiosa en China Bitter Winter reveló que instituciones de salud chinas están indagando sobre las creencias religiosas de los pacientes en nuevo aspecto de la búsqueda de un férreo control del estado sobre la vida espiritual de los ciudadanos.

Según la publicación, varios casos se han documentado en las provincias de Hebei, Heilongjiang, Shandong y Henan y las campañas de presión en los centros de salud parecen haber iniciado en 2017. Según varios profesionales de la salud contactados por el medio informativo, sí existen directivas para incluir la información religiosa de los pacientes en las bases de datos, pero los médicos desconocen las intenciones por las cuales se recaba esa información en momentos críticos.

Una mujer en estado de embarazo fue llevada con una hemorragia al hospital en la provincia de Shangdong, y sus familiares fueron sorprendidos por la aplicación de un cuestionario centrado en las creencias religiosas en lugar de la salud de la paciente. «Ella tiene mucho dolor, ¿por qué le pregunta estas cosas'», cuestionó uno de los familiares, para luego ser informado de que el estado requería la información y que no era opcional preguntar por las creencias religiosas.

La base de datos a la cual se agrega esta información es administrada por el gobierno, según comentó un director de un hospital que reservó su identidad. «No solo la Oficina de Seguridad Pública revisa estos registros, sino que los empleadores también pueden acceder a ellos. Tan pronto como alguien tenga una ‘mancha’, estará restringido para comprar boletos para viajar. Los empleadores tampoco los contratarán», denunció. Otro empleado del sector médico afirmó que numerosos pacientes contestan con sinceridad este tipo de preguntas. «No es algo bueno. Puede parecer inocuo en este momento, pero el gobierno puede explotar esta información si le es necesario».

El temor a las represalias estatales ha causado que incluso los practicantes de una religión eviten recibir atención médica. Un hombre que profesaba la fe cristiana en la ciudad de Baoding y que tenía un historial de ocultarse tras padecer la persecución religiosa rehusó ser atendido por su diabetes. Incluso tras padecer un shock de insulina se negó a ser trasladado a un hospital como se lo sugería el médico que lo auxilió. «Prefiero morir antes de que mi esposa e hijo sean implicados y arrestados junto conmigo», indicó el hombre. Según afirmó Bitter Winter, el creyente falleció en el mes de septiembre de 2018.

La revista también denunció la prohibición explícita de la atención pastoral a los pacientes en los hospitales, con sanciones que incluyen el arresto de quienes estén involucrados. Los empleados deben firmar un documento donde reconocen haber conocido la directiva y al menos un centro hospitalario en Zhejiang exhibe un cartel con el texto: «Se prohíben las actividades religiosas en instalaciones médicas».

Fuente: Gaudium Press

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(China) La provincia de Jilin pone en marcha un programa integral para reprimir la «infiltración religiosa» procedente del extranjero

Documentos confidenciales exponen planes tendientes a consolidar las fuerzas de instituciones estatales a fin de implementar medidas represivas contra actividades y grupos asociados con países extranjeros.

Bitter Winter accedió a documentos confidenciales, emitidos por el Gobierno de la provincia nororiental de Jilin, los cuales exigen el fortalecimiento de la represión contra todo lo que esté afiliado a grupos religiosos procedentes del extranjero en la provincia. Como parte de la campaña, las autoridades provinciales están estableciendo una institución supervisora ​​para que gobierne el proceso y le exija a cada Gobierno local el establecimiento de iniciativas interinstitucionales para llevar a cabo una amplia represión contra las actividades religiosas llevadas a cabo por extranjeros.

Guiados por el Plan de trabajo a nivel nacional de la operación especial para investigar y lidiar con la infiltración cristiana extranjera según la ley, emitido el año pasado de manera conjunta por el Departamento de Trabajo del Frente Unido y el Ministerio de Seguridad Pública, las autoridades de China han estado reprimiendo a los movimientos y grupos religiosos procedentes del extranjero. Los cristianos surcoreanos son el principal objetivo de estas represiones, pero en el documento también se enumeran otros grupos: Jóvenes Discípulos de Jesús, testigos de Jehová, Cru (conocido hasta el año 2011 como Cruzada Estudiantil para Cristo), Iglesia Evangélica Luterana, Iglesia del Corazón Amoroso (사랑 교회), e Iglesia de Canaán (가나안 교회). Incluso los turistas comunes que visitan China son considerados sospechosos de llevar a cabo “infiltración extranjera” y son investigados a fondo.

Prevención e inspección conjunta en tres niveles

Uno de los documentos recibidos por Bitter Winter, titulado Medidas a ser implementadas en el trabajo de prevención e inspección conjunta en tres niveles, fue adoptado en el mes de mayo por la Oficina del Grupo Líder de Trabajo del Frente Unido bajo las órdenes del Comité del Partido Comunista Chino (PCCh) de Jilin. Concebido para ser implementado en tres niveles administrativos –provincial, de ciudad y de condado– el documento exige llevar a cabo inspecciones periódicas de los grupos religiosos a fin de «prevenir y resistir la infiltración religiosa», uniendo las fuerzas de varias instituciones gubernamentales.

Los lugares de actividad religiosa, las universidades, los pasos fronterizos y otros sitios bajo la jurisdicción de los tres niveles de gobierno son indicados como los principales objetivos de las inspecciones que deberán realizarse dos veces al año. La difusión de las enseñanzas cristianas, católicas y del budismo tibetano procedentes del extranjero, así como también los grupos religiosos catalogados por el PCCh como «extremos» son especialmente perseguidos.

En lo que respecta a las inspecciones en universidades, el documento prevé tareas detalladas, tales como la verificación de antecedentes de docentes extranjeros y la investigación de sus actividades, la detección de trabajo misionero en el campus, la recopilación de información sobre lugares y grupos religiosos establecidos en universidades y sus actividades, la censura en el ámbito ideológico y cultural, incluidos el control de publicaciones, las actividades de las asociaciones estudiantiles, la información en línea, los proyectos de cooperación con otros países, la ayuda financiera procedente del extranjero y la introducción de libros de texto extranjeros a China.

La labor de inspección dirigida a grupos y lugares religiosos consiste principalmente determinar si el clero o los creyentes viajan al extranjero para participar en capacitación teológica o si están en contacto con organizaciones religiosas extranjeras. Las donaciones procedentes del extranjero que no estén aprobadas por el Gobierno, el trabajo misionero no autorizado o las capacitaciones religiosas organizadas por extranjeros también se encuentran dentro del ámbito de las investigaciones.

Oficina para resistir la infiltración de fuerzas cristianas extranjeras

Según otros documentos que recibimos, la implementación de inspecciones parece estar siendo llevada a cabo a gran escala en ciudades y pueblos a lo largo de la provincia. Un edicto, emitido en julio por el Departamento de Trabajo del Frente Unido de una localidad de Jilin, estipula que a cada Grupo Directivo Municipal del Departamento se le confía la creación de una Oficina de Resistencia a la Infiltración de Fuerzas Cristianas Extranjeras, compuesta por cinco equipos: Investigación y Represión, Inteligencia de Alerta Temprana, Gestión de Sitios, Antiinfiltración Universitaria y Monitoreo de la Opinión Pública.

Bajo la administración de la Agencia de Seguridad Pública, el Equipo de Investigación y Represión es responsable de: reunir información sobre religiones relacionadas con el extranjero y realizar trabajos de reconocimiento y vigilancia, establecer una base de datos de miembros de grupos religiosos relacionados con el extranjero y seguir sus actividades, y clausurar lugares de reunión y seminarios clandestinos fundados por grupos religiosos extranjeros.

El Equipo de Inteligencia de Alerta Temprana, administrado por el Ministerio de Seguridad de Estado es el principal responsable de recopilar información exhaustiva sobre religiones relacionadas con el extranjero, analizar las características y patrones de actividades religiosas relacionadas con el extranjero, desarrollar tendencias de religiones relacionadas con el extranjero y proporcionar información de alerta temprana para campañas represivas.

Bajo la supervisión de la Agencia de Asuntos Religiosos, el Equipo de Gestión de Sitios se encargará del control de las actividades de los lugares religiosos relacionados con el extranjero. El Equipo de Monitoreo de la Opinión Pública está establecido en el marco de la Oficina de Información de Internet y es el principal responsable de la vigilancia y el control de la opinión pública en línea. La Agencia de Educación está a cargo del Equipo de Antiinfiltración Universitaria.

Instituciones gubernamentales unen fuerzas para luchar contra la religión

Un documento emitido por el Departamento de Trabajo del Frente Unido de otra municipalidad de Jilin, también prevé, en el mes de julio, la creación de la Alianza Conjunta sobre Trabajo Religioso, una iniciativa que reúne a representantes de más de 20 instituciones gubernamentales, los cuales deberán llevar a cabo el control a largo plazo sobre la religión, especialmente las actividades religiosas relacionadas con el extranjero. Además de los organismos que habitualmente llevan a cabo el trabajo antirreligioso, tales como el Ministerio de Seguridad de Estado, la Agencia de Seguridad Pública y la Agencia de Asuntos Religiosos, también participarán en el trabajo de la Alianza departamentos tales como la Agencia de Asuntos Civiles, la Federación de Mujeres, la Agencia de Comercio, el Comité de Higiene y Salud, y la Aduana de China.

En julio de 2019 se celebró en la provincia de Jilin una conferencia conjunta entre instituciones gubernamentales para movilizar el trabajo religioso (tomada de Internet).

La Agencia de Asuntos Civiles deberá informar y tratar con prontitud las actividades filantrópicas religiosas llevadas a cabo en hospitales, hogares de ancianos e instituciones similares por grupos que reciban fondos de organizaciones o personas religiosas procedentes del extranjero.

El Comité de Higiene y Salud deberá examinar minuciosamente las instituciones médicas en las que hayan invertido organizaciones religiosas o personas procedentes del extranjero, antes de permitirles operar, con el objetivo final de evitar que lleven a cabo actividades religiosas.

Dado que la mayoría de los creyentes son mujeres, la Federación de Mujeres estará a cargo de la educación ideológica de las mujeres mediante el fortalecimiento de la propaganda de la visión marxista de la religión, el ateísmo y los principios y políticas del PCCh relacionados con la religión.

La Oficina de Asuntos Exteriores se encargará de revisar las donaciones procedentes de organizaciones extranjeras, individuos y ciudadanos chinos en el extranjero que posean antecedentes religiosos, así como también los proyectos financiados por ellos.

La Agencia de Cultura, Radio, Televisión y Turismo será la responsable de evitar que grupos de turistas e individuos procedentes del extranjero lleven a cabo actividades religiosas en lugares turísticos.

La Aduana de China se encargará de garantizar que los extranjeros no introduzcan en el país materiales impresos y audiovisuales que posean contenido religioso.

Fuente: Bitter Winter

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(China) Shandong intensifica los ataques contra la Iglesia de Dios Todopoderoso

Las campañas de arresto de miembros de la IDT se intensifican, ya que el PCCh emplea herramientas de vigilancia de alta tecnología e incita a los residentes a denunciar a los creyentes que no tienen dónde esconderse.

La Iglesia de Dios Todopoderoso (IDT) es el nuevo movimiento religioso cristiano chino de mayor envergadura y el que ha sido sometido a una brutal opresión desde su fundación en 1991. En el año 2018, aproximadamente 24 000 miembros de la IDT fueron perseguidos solo a causa de sus creencias religiosas y por participar en actividades religiosas habituales, tales como asistir a reuniones y predicar el Evangelio. En el año 2019, la campaña nacional contra la Iglesia continúa vigente, y el Gobierno utiliza una amplia variedad de medios para monitorear, rastrear y reprimir a los creyentes de la misma.

La provincia china oriental de Shandong es una de las zonas donde la IDT ha sido atacada con mayor severidad, y desde la primavera, se han implementado allí operaciones de arresto masivo. Bitter Winter visitó la provincia para conocer mejor la situación.

En todas las aldeas se han establecido cajas de denuncias

Durante el pasado mes de abril, la ciudad a nivel de condado de Gaomi puso en marcha una operación especial integral para acabar con los xie jiao, siendo Falun Gongy la IDT los objetivos principales de la misma. Posteriormente, en cada aldea bajo la jurisdicción de la ciudad se han publicado notificaciones sobre la campaña tendiente a reprimir a estos grupos religiosos, acompañadas de cajas de denuncias donde los residentes pueden dejar pistas anónimas sobre los creyentes. También se han establecido líneas telefónicas especiales.

En China, cualquier movimiento religioso independiente que sea considerado hostil al Partido Comunista Chino (PCCh) o que crezca con demasiada rapidez puede ser incluido en la lista de xie jiao. Estar activo en cualquiera de estos grupos es considerado un delito, punible con una pena de prisión de tres a siete años «o más», de conformidad con el Artículo 300 del Código Penal Chino.

Para alentar a los aldeanos a denunciar a los creyentes, la notificación de recompensa establece que los soplones pueden recibir de 500 a 3000 yuanes (aproximadamente de 71 a 425 dólares) por cada pista informada y verificada.

Un funcionario de aldea le dijo a Bitter Winter que, además de instalar cajas de denuncias, el Gobierno también ordenó que en los lugares públicos de la aldea se pintaran con aerosol de cinco a ocho consignas antirreligiosas. La medida tiene por objeto disuadir a las masas de participar en actividades religiosas. “Cuesta 100 yuanes (aproximadamente 14 dólares) pintar con aerosol una consigna en un muro. Esto me preocupa ya que el comité de la aldea no posee dinero», se quejó el funcionario.

El mismo también expresó su descontento sobre la cantidad de mano de obra y recursos financieros invertidos por el Gobierno para llevar a cabo su campaña antirreligiosa. «Es una dictadura. En la actualidad, el PCCh está rediseñando el camino de la Revolución Cultural y vinculando las creencias religiosas a la política. Si el Partido Comunista te considera ofensivo, sin importar si tienes razón o no, te acusarán de un delito y serás castigado. ¡Xi Jinping es aún más despiadado que Mao Zedong!”, afirmó el funcionario.

Tecnología de punta utilizada para rastrear y controlar a los creyentes

Un oficial de policía procedente de la ciudad de Qingdao le dijo a Bitter Winter que la Iglesia de Dios Todopoderoso está creciendo demasiado rápido ahora, y sus creyentes deben ser monitoreados dondequiera que vayan. Debido a ello, el Estado está gastando mucho dinero para instalar cámaras de vigilancia de alta definición y sistemas de reconocimiento facial a lo largo de toda China, afirmó el oficial.

También reveló que, con la ayuda de equipos de vigilancia, las autoridades de la ciudad a nivel de condado de Jiaozhou determinaron que hasta 400 hogares eran sospechosos de ser lugares donde se llevaban a cabo reuniones de índole religiosa. Al examinar minuciosamente las imágenes, notaron que cada semana, grupos de personas ingresaban y salían de estos lugares en horarios fijos.

“La policía lo sabe desde hace mucho tiempo. Solo están esperando que el Gobierno les ordene llevar a cabo una operación de arresto unificada. Cuando llegue el momento, nadie podrá escapar», afirmó el oficial.

En Heze, una ciudad a nivel de prefectura con más de 8 millones de habitantes, un infiltrado en el Gobierno reveló que se había enviado personal especialmente asignado para localizar a los creyentes de la IDT. Cada uno de estos empleados conduce un escúter eléctrico, con cámaras de vigilancia ocultas instaladas en el manillar o en los faros. Tan pronto como un rastreador «localiza” un lugar de reunión, deja el escúter estacionado en la entrada del sitio. Dado que las cámaras de vigilancia ocultas están conectadas al teléfono móvil del rastreador, el mismo podrá seguir todos los movimientos de los creyentes.

El 15 de junio, en Heze, 52 creyentes de la IDT fueron arrestados tras haber sido vigilados.

Policía de aldea y administradores de la red empleados para vigilar

En las zonas rurales donde las actividades religiosas son más frecuentes, la policía de aldea y los administradores de la red se han convertido en otra herramienta utilizada para investigar y denunciar a los que creen en Dios.

Según un oficial de policía de una aldea bajo la jurisdicción de la ciudad portuaria de Yantai, en el mes de marzo recibieron una orden para investigar los apartamentos de alquiler de la zona y vigilar a las personas que visitan la aldea. Los practicantes de Falun Gong y los creyentes de la IDT fueron señalados como objetivos. Tan pronto como la policía descubra a un creyente, deberá registrar su nombre completo, número de tarjeta de identificación, número de teléfono, dirección de contacto, así como también toda la información relacionada con su familia, parientes y amigos. También deberá registrarse la información sobre los creyentes religiosos que han sido arrestados y liberados en los últimos cinco años.

Según algunos informes, 138 agentes de policía habían sido asignados a un solo poblado bajo la jurisdicción de Qixia, una ciudad a nivel de condado administrada por Yantai.

Un administrador de la red procedente de Dongying, una ciudad a nivel de prefectura que se encuentra situada en la costa norte de Shandong, le dijo a Bitter Winter que el PCCh está reclutando vigorosamente administradores de red para monitorear a los creyentes. En el área urbana de Lijin, un condado bajo la jurisdicción de la ciudad que cuenta con más de 300 000 habitantes, se han contratado más de 700 administradores de la red. Supervisados ​​por ocho departamentos gubernamentales, entre los que se incluyen la Agencia de Asuntos Religiosos, la Agencia de Seguridad Pública y la oficina de la comunidad local, los administradores deben informar las actividades diarias llevadas a cabo en la aldea. Una de sus principales tareas es la investigación exhaustiva de la información relacionada con los residentes religiosos.

Utilizar un palangre para atrapar un “pez gordo”

Para descubrir más información sobre creyentes y lugares de culto, el PCCh está colocando intencionalmente bajo vigilancia secreta a personas que son liberadas de prisión, luego de haber cumplido una condena a causa de su fe, con la esperanza de que los guíen hacia grupos de feligreses de mayor envergadura.

Según una fuente que trabaja en el área de seguridad pública, cada creyente de la IDT arrestado es seguido en secreto tras ser puesto en libertad. El PCCh se refiere a este método como «utilizar un palangre para atrapar un pez gordo». En otras palabras, al seguir a un miembro de la IDT, el Gobierno puede obtener una imagen clara de otros creyentes y de la iglesia a la que pertenecen antes de ejecutar una operación de arresto.

Fuente: Bitter Winter

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(China) Libertad de creencia religiosa en China Popular

La coexistencia de las religiones y varias creencias religiosas es una realidad en la República Popular China. Hasta el año 2018 se contabilizaban más de 100 millones de creyentes; cifras que van en crecimiento en religiones como el budismo, el islamismo, el catolicismo y el protestantismo; así como también el Taoísmo, una religión propia del gigante asiático.

China tiene la política de libertad de creencia. Sin embargo, gran parte de los ciudadanos chinos no tiene una creencia religiosa. Es decir, son ateos. Pese a ello gran parte de las religiones pueden cumplir con sus actividades religiosa como rendir culto a buda, acudir a misa, recibir el bautismo, rezos y otras fiestas religiosas.

En la ciudad de Beijing, con 21 millones de habitantes hay diversidad de creencias religiosas. Entre las que destacan esta la católica pues se pueden encontrar varias iglesias católicas que no son diferentes a las tradicionales en América Latina. La única diferencia es que la homilía es en mandarín.

Existe gran afluencia de creyentes en templos religiosos del budismo, islamismo y de los Lamas, además de ser lugares turísticos para los extranjeros.

El estado Chino cuenta con la Administración Estatal de Asuntos Religiosos, organismo de subordinación directa al Consejo de Estado, a cargo de los asuntos religiosos.

Esta entidad se encarga de estudiar y plantear las orientaciones y políticas de trabajo religioso, elaborar las medidas de aplicación y organizar su cumplimiento, investigar y estudiar la situación religiosa en el país y el extranjero, estudiar los problemas teóricos de la religión, presentar sugerencias y opiniones de carácter político, guiar e impulsar la religión a actuar en el marco de las leyes, reglamentos y políticas, y proteger por ley la libertad de credo de los ciudadanos. El budismo es la religión que más influencia tiene. Se introdujo en la China Popular desde el siglo primero después de Cristo, pero fue hasta el siglo IV que se difundió en gran parte del país. Tanto así, que cuenta con el budismo de tradición tibetana, que es una rama del budismo chino, que se promulga principalmente en el Tíbet y Mongolia Interior. Sin embargo, hay otras zonas cercanas que también tienen presencia de esta religión, principalmente en la provincia de Gansu.

También se encuentra el Taoísmo, que surgió en la China Popular en el siglo II, siendo su fundador Lao Zi, que es venerado en el período de primavera al otoño. Mientras que el islamismo se introdujo a mediados del siglo VII en China y prosperó durante la Dinastía Yuan. Es la creencia principal de las etnias Hui y Uigur. La iglesia católica por su parte llegó en el siglo VII, principalmente en zonas que fueron pobladas por portugueses y otras nacionalidades de Europa. En Macao se establece mucha historia, ya que fue una colonia portuguesa y la religión que se profesaba era el catolicismo. Finalmente, la iglesia protestante llegó a comienzos del siglo XI.

Fuente: DiarioColatino

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(China) Los católicos son cada vez más intimidados para unirse a la Iglesia dirigida por el Estado

Las autoridades están haciendo todo lo posible para poner a los creyentes «desobedientes» bajo el control del Estado: las iglesias son clausuradas y las congregaciones son amenazadas y vigiladas.

Los Gobiernos provinciales y municipales de toda China están intensificando sus esfuerzos para clausurar los lugares de reunión clandestinos donde los objetores de conciencia que se niegan a unirse a la Asociación Patriótica Católica China (APCC) continúan practicando su fe. Dichas acciones gubernamentales están ignorando y distorsionando las directrices pastorales del Vaticano del 28 de junio, las cuales permiten que los sacerdotes y obispos católicos se unan a la APCC, pero también permiten la «objeción de conciencia» por parte de aquellos que creen que unirse a la organización dirigida por el Estado va en contra de sus principios.

Un documento confidencial exige la represión de lugares católicos clandestinos

Según infiltrados en el Gobierno, en el mes de abril, el Grupo Líder del Departamento de Trabajo del Frente Unido en un condado bajo la jurisdicción de Fuzhou, una ciudad a nivel de prefectura de la provincia oriental de Jiangxi, emitió un documento confidencial para intensificar el «trabajo de rectificación religiosa» contra las actividades católicas clandestinas llevadas a cabo en la diócesis de Yujiang.

Una de las cuatro diócesis de la arquidiócesis de Nanchang, la cual cubre aproximadamente el territorio de Jiangxi, la diócesis católica de Yujiang, reúne a creyentes procedentes de veinte condados emplazado en el este de la provincia, seis de ellos bajo la jurisdicción de Fuzhou. Al negarse a unirse a la APCC, algunas congregaciones allí continúan reuniéndose de forma clandestina, a pesar de los intentos de las autoridades de hacer que sean gobernadas por el Estado. Debido a ello, el edicto exige incrementar las investigaciones para determinar las actividades de los objetores de conciencia católicos, reduciendo aún más su espacio de supervivencia, debilitando sus capacidades para realizar actividades religiosas, e intensificando el control sobre los miembros clave del clero.

Poco después de que el documento fuera emitido, múltiples lugares de reunión católicos clandestinos existentes en la diócesis fueron clausurados. A mediados de mayo, cuando uno de ellos fue allanado por funcionarios, los mismos amenazaron a su propietario, un hombre de más de 70 años, con revocar sus beneficios de la seguridad social a menos que cerrara el lugar. También lo amenazaron con imponerle una multa de 200 000 yuanes (alrededor de 30 000 dólares) y arrestarlo si volvía a reunir a la congregación para celebrar misa.

Para evitar la persecución gubernamental, los creyentes comenzaron a reunirse muy temprano, a las 5 de la mañana. A pesar de ello, a fines de junio, funcionarios y oficiales de policía allanaron el lugar mientras se estaba celebrando una misa. El sacerdote logró evitar ser arrestado al escapar, y el propietario del lugar fue llevado a la estación de policía donde los agentes amenazaron con retener su tarjeta de identificación y sus documentos de registro de hogar como medio para obligarlo a cerrar el lugar de reunión. El propietario no tuvo más remedio que dejar de organizar reuniones para la congregación.

En el mes de abril, otro lugar de reunión existente en la diócesis fue clausurado, obligando a los creyentes a dispersarse en grupos más pequeños para poder celebrar reuniones. El lugar había sido construido en el año 2017 a un costo de más de un millón de yuanes (aproximadamente 150 000 dólares), los cuales habían sido recaudados por la congregación. En el pasado, católicos procedentes de cinco municipios solían asistir a misa en este lugar.

“Xi Jinping proclamó en las noticias que en China hay libertad religiosa. Eso es falso. Es mentira. Simplemente lo dice para que los extranjeros lo crean», afirmó un creyente. “Orar y asistir a misa es como librar una guerra de guerrillas, tenemos que escondernos, desplazándonos de un lugar a otro».

En el mes de mayo, una iglesia católica emplazada en la Diócesis de Yujiang no pudo evitar ser clausurada por el Gobierno local a pesar de haberse hecho pasar por una sala ancestral, siendo la misma un tradicional templo chino dedicado a los familiares fallecidos.

Los lugares clausurados son vigilados para evitar que los creyentes regresen a los mismos

A lo largo de toda China, los católicos que se niegan a unirse a la APCC continúan siendo perseguidos. A principios de junio, en el condado de Pingtan, bajo la administración de Fuzhou, la capital de la provincia suroriental de Fujian, dos lugares clandestinos fueron allanados y clausurados. Dos más fueron clausurados más o menos al mismo tiempo debido a que «no estaban autorizados», y además se citaron como motivo para la clausura de uno de ellos violaciones de las normas de seguridad contra incendios. Las autoridades amenazaron con demoler los lugares y arrestar a los creyentes si los mismos no dejaban de celebrar reuniones.

Para evitar que los creyentes reanuden las asambleas, el Gobierno del condado envió a más de una docena de miembros del personal del comité de la aldea para que lleven a cabo tareas de vigilancia fuera de los lugares. Los funcionarios se turnan a diario para vigilar las instalaciones y toman fotos regularmente como prueba de que las reuniones no se han reanudado, informando la situación a sus superiores. Las actividades de vigilancia a veces duran hasta las 9 de la noche, para asegurarse de que los miembros de la congregación no intenten celebrar una misa vespertina.

Uno de los funcionarios de la aldea le dijo a Bitter Winter que no pueden detener la vigilancia hasta nuevo aviso de los altos cargos del Gobierno del condado. “La presión de los superiores está siendo aplicada en cada nivel. No podemos hacer nada al respecto», añadió con impotencia. Para evitar que los creyentes ingresen a uno de los lugares, los funcionarios incluso colocaron pegamento en el cilindro de la cerradura.

El cilindro de la cerradura de un lugar de reunión estaba cubierto con pegamento.

En la ciudad de Baoding de la provincia norteña de Hebei, el Departamento de Trabajo del Frente Unido allanó una iglesia católica que se negaba a unirse a la APCC. Los creyentes fueron dispersados, y las mesas y sillas fueron retiradas de la misma. A pesar de las intimidaciones, la congregación continúa reuniéndose en la iglesia vacía, solo que ahora, alguien siempre hace guardia afuera para advertirles a los creyentes si las autoridades se presentan para allanar la iglesia nuevamente.

Fuente: Bitter Winter

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(China) China libera a anciano de la Iglesia Early Rain Covenant 8 meses después del arresto; el pastor sigue encarcelado

Un miembro de Early Rain Covenant Church en China fue liberado después de cumplir ocho meses en prisión, pero la ubicación del pastor de la iglesia sigue siendo desconocida.

Un grupo de Facebook que proporciona actualizaciones sobre la iglesia informa que Li Yingqiang, quien se encontraba entre los más de 160 miembros de Early Rain arrestados durante las redadas del gobierno comunista en la iglesia no reconocida el año pasado, fue puesto en libertad bajo fianza el domingo.

«Ayer, el élder Li Yingqiang fue liberado de la cárcel después de ocho meses de detención criminal«, se lee en la publicación. «Fue enviado de regreso a su ciudad natal, donde se reunió con su esposa e hijos«.

Li fue arrestado el 11 de diciembre de 2018, pocos días después del arresto del pastor Wang Yi y su esposa, Jiang Rong.

El gobierno trató de cerrar la iglesia como parte de una ofensiva contra el culto no sancionada por el estado, ya que a principios de 2018 se aprobaron regulaciones más estrictas sobre asuntos religiosos.

Según la BBC , los miembros de Early Rain adoran abiertamente y son muy públicos con su fe, algo que ha provocado la ira de un gobierno chino que ha reprimido constantemente la libertad religiosa para muchas religiones. Además, el pastor Wang ha sido muy crítico con el control ejercido por el estado sobre la religión en la vida pública.

Antes de su arresto en diciembre pasado, Li le dijo al South China Morning Post que las reuniones de adoración de la iglesia continuarán sin importar cuántas personas sean arrestadas.

«Incluso si nos quedamos sin los últimos cinco, la adoración y las reuniones continuarán porque nuestra fe es real«, dijo Li en diciembre pasado. «La persecución es un precio que vale la pena pagar por el Señor. Preferiríamos vivirlo«. que ocultar nuestra fe y esperamos que más iglesias chinas hablen y apoyen a nosotros «.

Li también dijo a la prensa que la represión que enfrentó la iglesia en diciembre no tenía precedentes y una señal de que las autoridades comunistas querían cerrar Early Rain «para siempre».

«La escala no tenía precedentes«, dijo Li en ese momento.

Aunque Li fue liberado, otros miembros de la iglesia aún están detenidos, incluido el Pastor Wang, quien fue detenido acusado de «incitar a la subversión del poder estatal».

Wang fue arrestado junto con su esposa, Jiang, el 9 de diciembre de 2018. En junio, Jiang fue liberado bajo fianza después de seis meses de detención.

Incluso después de ocho meses de detención, la comunidad de Early Rain todavía no está segura de dónde está detenido Wang, informa  Asia News .

El 10 de agosto, se publicó una declaración de emergencia sobre Wang en la página de Facebook de Ore por la Iglesia del Pacto de la Lluvia Temprana que explica que las autoridades en Chengdu están nombrando abogados para defender a Wang en lugar de permitirle que use sus propios abogados.

“El pastor Wang Yi es un fiel servidor de Dios y un pastor muy respetado que ha recibido mucha atención. Su predicación siempre se ha adherido a los principios de ‘Cristo como la única Cabeza’ y ‘la separación de la iglesia y el estado’ ”, se lee en la declaración de Facebook.

«De acuerdo con la posición que publicó abiertamente antes de su arresto, el pastor Wang Yi no acepta, no reconoce e incluso condena todas las acciones realizadas [en su defensa] por abogados designados por el estado, y se niega a aceptar abogados designados por cualquier persona pero él o los miembros de su familia inmediata «.

«Incluso si sus abogados autodenominados no pueden representarlo en este caso, preferimos que el pastor Wang Yi presente su defensa por sí mismo», continúa el comunicado. «No aprobamos ninguna acción tomada en su defensa por abogados designados por el estado».

Wang estuvo entre varios líderes chinos que se reunieron con el presidente estadounidense George W. Bush en la Casa Blanca en 2006.

Durante las últimas dos décadas, China ha sido designada continuamente por el Departamento de Estado de los Estados Unidos como un «país de especial preocupación» por las graves violaciones de la libertad religiosa.

Además de la represión de China contra las iglesias cristianas subterráneas, el gobierno chino también persigue a miembros de otras tradiciones religiosas no reconocidas oficialmente por el estado.

A principios de 2018, el régimen comunista aprobó nuevas regulaciones sobre asuntos religiosos en China que prohibieron las enseñanzas religiosas «no autorizadas». Las nuevas regulaciones han sido objeto de escrutinio de activistas de derechos humanos en todo el mundo, incluida la Comisión de los Estados Unidos sobre Libertad Religiosa Internacional.

“[El] gobierno chino continuó persiguiendo a todas las religiones en un esfuerzo por ‘sinicizar’ las creencias religiosas, una campaña que intenta no solo disminuir y borrar la práctica independiente de la religión, sino también la herencia cultural y lingüística de las comunidades religiosas y étnicas , particularmente los budistas tibetanos y los musulmanes uigures ”, afirma el informe anual de USCIRF de 2019 .

Open Doors USA clasifica a China como el 27º peor país del mundo en lo que respecta a la persecución cristiana en su Lista Mundial de Vigilancia de 2019. Según Open Doors, que supervisa la persecución en más de 60 naciones en todo el mundo, la gestión de los asuntos religiosos en China ahora recae en el Partido Comunista de China, no solo en el gobierno.

«Desde que el Partido Comunista se hizo cargo, la implementación de las regulaciones sobre religión, el tratamiento de los grupos religiosos, especialmente los cristianos, se volvió mucho más duro en todo el país», explica una hoja informativa de Puertas Abiertas .

“Las represiones contra los cristianos ocurren en todo el país y en iglesias aprobadas por el estado y no registradas. Los jóvenes están siendo retirados cada vez más de la vida de la iglesia; el culto es monitoreado por CCTV y espías; y se les dice a los maestros y trabajadores médicos que no se les permite tener ninguna afiliación religiosa «.

Fuente: Christian Post

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(China) Los niños se vuelven víctimas de la campaña antirreligión

La política agresiva del PCCh para mantener a los niños lejos de las iglesias ha provocado traumas a estos y a sus familias. Testimonios de cristianos que se han visto afectados.

Desde el año pasado, el PCCh (Partido Comunista Chino) ha estado intensificando su control sobre la fe de los menores. Desde los jardines de infantes hasta las universidades, todas las escuelas han prohibido expresamente a los estudiantes creer en la religión y están promoviendo vigorosamente todo tipo de actividades antirreligiosas. Las escuelas incluso están exigiendo a los estudiantes que informen acerca de los miembros de su familia que creen en Dios. Y las consecuencias negativas de las campañas del PCCh en los planteles están comenzando a verse. Algunos creyentes informaron que sus hijos habían comenzado a tenerle miedo a la religión y a alejarse de sus parientes cristianos.

“Mi abuela es una mala persona”

Una cristiana de la tercera edad de la provincia noroccidental de Shaanxi contó a Bitter Winter que, debido a su fe, su nieto la considera una “mala persona” y se ha estado negando a llamarla “abuela” desde hace mucho tiempo.

Un día el año pasado, su nieto, que está en cuarto año de primaria, regresó a casa y le dijo con pánico que la maestra había exigido que todos los estudiantes reportaran a la escuela a sus familiares que creen en Dios. “Si no lo hacemos, estaremos protegiendo a personas malas. ¡Tú eres una mala persona!”, dijo el niño.

Claramente, este incidente ha puesto mucha presión sobre el niño, que tiene menos de diez años. “Si no hablo, si no informo, ¿acaso no seré yo también una mala persona?”, preguntó con los ojos llenos de lágrimas.

Desde entonces, el niño se ha distanciado de su abuela. “Algunas veces me acerco para tocarlo y de inmediato se quita y no me permite hacerlo. Tampoco me llama ‘abuela’. Piensa que su abuela es una mala persona”, dijo la anciana mujer. “Se ve un tanto intranquilo y no habla mucho con las personas”.

Este no es un caso aislado. Previamente, los cristianos han reportado situaciones en las que sus hijos han comenzado a odiar la religión como resultado del adoctrinamiento que reciben en las escuelas. “En la escuela, los maestros a menudo hablan de cómo no se permite creer en Dios; tiene un enorme impacto sobre los niños”, contó otro cristiano a Bitter Winter. “Anteriormente, mi hijo era muy obediente y a menudo cantaba himnos con nosotros. Ahora, no sólo no reconoce la existencia de Dios, sino que, incluso, ha comenzado a oponerse a mi creencia en Él”.

Ni siquiera los niños de kínder son pasados por alto

El padre de un niño que asiste a un jardín de infantes en la ciudad de Suihua en la provincia nororiental de Heilongjiang informó que, en mayo, su hijo le dijo que oficiales de policía fueron al kínder y preguntaron a cada niño si sus padres creían en Dios. Los agentes de policía amenazaron con picar a los niños en los glúteos con una aguja si no hablaban, dijo el menor.

Sus padres estaban angustiados, pero a pesar de lo mucho que le pidieron que les diera más detalles, el niño no estuvo dispuesto a decir nada más. “Solamente dijo que la maestra les prohibió hablar al respecto y nos pidió que no lo presionáramos. Luego, salió corriendo”, recordó el padre, que todavía no sabía de qué otra forma había amenazado la policía a los niños.

De hecho, ha habido casos frecuentes en los que la policía o el personal docente han utilizado métodos como el castigo corporal o las amenazas para presionar a los niños para que reporten a los miembros de su familia que creen en Dios.

Una maestra de kínder de la provincia nororiental de Jilin informó a Bitter Winter que las primarias, secundarias y jardines de niños locales recientemente proyectaron películas anti-xie jiao a los niños para adoctrinarlos con el sentimiento antirreligioso. El PCCh cataloga ciertas religiones de rápido crecimiento a las que no puede controlar como xie jiao y las reprime. En estos videos propagandísticos se añaden elementos atemorizantes y denigrantes acerca de las personas de fe.

“Los niños más pequeños tienen sólo tres años y los más grandes tienen seis. Algunos ni siquiera entienden lo que se dice. ¡Lo que el PCCh está haciendo al mostrar películas antirreligiosas a niños tan pequeños es verdaderamente terrible!”, dijo la maestra.

Los traumas psicológicos son difíciles de remediar

Los niños que siguen la creencia de sus padres en Dios enfrentan consecuencias todavía más duras. Una estudiante de tercer año de una escuela primaria en la ciudad de Shangqiu de Henán fue blanco de ataques en su escuela porque previamente había ido con su padre a reuniones en la iglesia.

Un día, en octubre pasado, el director de la escuela reprendió públicamente a varios estudiantes en una reunión escolar y les prohibió que siguieran las creencias cristianas de sus padres. Luego ordenó a una estudiante de tercer año que se parara frente a toda la escuela para ser castigada y criticada y la citó como un mal ejemplo que no debían seguir otros estudiantes. La niña estuvo llorando a lo largo de todo el proceso.

Posteriormente, cuandoquiera que el director se acercaba a ella, la golpeaba con la mano o con cualquier cosa que tuviera, amenazándola con expulsarla de la escuela si seguía creyendo en Dios. La humillación pública y el acoso constante por parte del director han puesto una enorme presión psicológica sobre ella.

“A menudo se niega a bajarse del autobús a la entrada de la escuela. A la hora de la salida, también evita a las personas cuando se va. Algunas veces llora de camino a casa”, dijo una de sus compañeras de clase. “A menudo le preocupa que sus compañeros hablen de ella a sus espaldas o que la maestra la regañe”. La niña también añadió que los ataques de la escuela han provocado que otros niños le tengan miedo a la religión y la eviten.

Fuente: Bitter Winter