Sam Brownback, el embajador extraordinario de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, hizo una declaración en Twitter el 29 de julio de 2019: “El 20 de julio se cumplieron 20 años desde que Falun Gong fue prohibido en China. Hoy en día, los practicantes todavía se enfrentan a la persecución a manos del gobierno chino, incluyendo arrestos, torturas y la renuncia forzada a su fe. Las acciones del partido comunista chino son inaceptables”.
Desde que se convirtió en embajador extraordinario para la Libertad Religiosa Internacional en febrero de 2018, Brownback ha abordado las violaciones de los derechos humanos contra los practicantes de Falun Dafa -también conocida como Falun Gong- en China en numerosas ocasiones.
En el Club de Corresponsales Extranjeros en Hong Kong el 8 de marzo de 2019, criticó la persecución del partido comunista chino (PCCh) contra Falun Gong y la sustracción de órganos aprobada por el estado a los practicantes vivos de Falun Dafa. “La opresión del gobierno chino se extiende a Falun Gong, cuyo abuso ha sido bien documentado”, comentó. “Persisten las acusaciones de que el gobierno chino sigue robando órganos a la fuerza a los prisioneros retenidos por su fe, incluyendo a los practicantes de Falun Gong y a los üigures”.
Dijo que el gobierno de Estados Unidos continuará instando al gobierno chino a poner fin al abuso y maltrato de los practicantes de Falun Dafa. “Esto ha durado más de veinte años y debe terminar. Además, deben abordar el asunto del paradero de los practicantes desaparecidos”, continuó.
El 21 de junio de 2019, cuando el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó su Informe Anual sobre Libertad Religiosa Internacional de 2018, el informe incluía a China como un “País de Preocupación Particular” (CPC) bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional de 1998 por haber participado o tolerado violaciones particularmente graves de la libertad religiosa.
Brownback dijo que China había declarado la guerra a la fe. “Hemos visto cómo el gobierno chino abusa cada vez más de creyentes de casi todas las religiones y de todas las partes del continente”, explicó.
Mencionó específicamente la sustracción de órganos aprobada por el estado del PCCh de prisioneros de conciencia vivos, incluyendo practicantes de Falun Dafa, üigures, budistas tibetanos y cristianos clandestinos.
Alertó a la opinión pública de que las atrocidades perpetradas por el estado chino deberían conmocionar la conciencia de todos.
Al régimen comunista chino le dijo: “No se equivoquen, no ganarán su guerra contra la fe. Esto tendrá consecuencias para su posición en su país y en todo el mundo”.
Los Gobiernos provinciales y municipales están intensificando las purgas en contra de iglesias y templos para demostrar a sus superiores sus logros en la represión de la religión.
Desde septiembre del año pasado, el Departamento de Trabajo del Frente Unidocentral (DTFU) ha estado ejecutando su primer programa nacional de supervisión, iniciado por el Comité Central del PCCh (Partido Comunista Chino) para verificar la implementación de las políticas religiosas en provincias y municipios a lo largo de China.
Durante la primera etapa de la iniciativa, llamada “autoinspección y corrección”, a las autoridades locales se les ordenó evaluar las medidas antirreligiosas que se están implementando bajo su jurisdicción y que presentaran un informe ante el DTFU. La segunda etapa se lanzó el 25 de octubre con equipos de funcionarios del Gobierno central desplegados en todo el país para examinar los resultados de la “autoinspección” e identificar las áreas que necesitan cambios para futuras políticas religiosas. Desde ese momento, para complacer a sus superiores del Gobierno central, las autoridades provinciales y municipales han estado sometiendo a los sitios religiosos y a los creyentes a una persecución sistemática y organizada.
En preparación para una nueva ronda de visitas por parte de los equipos de inspección del Gobierno central, planeada para este año, las autoridades locales están ahora redoblando esfuerzos para aplicar medidas enérgicas sobre los lugares de adoración.
De acuerdo con un documento, titulado Plan para dar la bienvenida a la segunda ronda de inspecciones religiosas por parte del Gobierno central emitido por una localidad en la provincia central de Hubei en el mes de abril, se ha lanzado un trabajo preparatorio previo a las visitas a través de la intensificación de la aplicación de medidas enérgicas sobre los sitios religiosos con base en la retroalimentación de las primeras inspecciones por parte del comité provincial. El edicto exige que todos los lugares de adoración que previamente pasaron inadvertidos y evitaron las investigaciones deben ser investigados y cerrados. El trabajo también incluye mayores medidas represoras sobre sitios de reunión cristianos privados, la erradicación de la religión de las escuelas y universidades, la represión de la “infiltración” cristiana extranjera y las publicaciones religiosas no oficiales.
A la espera de los equipos centrales de inspección, se han estado implementando a lo largo de la provincia actividades represoras similares. Dos sitios de reunión de iglesias domésticas en el distrito de Jiang’an de la ciudad de Wuhan fueron cerrados por la fuerza el 14 de abril y las autoridades saquearon sus bienes. Otra iglesia doméstica en el área también fue saqueada y cerrada después de que la policía desmanteló salvajemente la cruz y confiscó la caja de donativos, así como más de 100 biblias e himnarios.
En Huangshi, una ciudad de nivel prefectura en la parte suroriental de Hubei, múltiples templos budistas han sido clausurados y sus estatuas han sido quitadas como parte de esta operación para darle la bienvenida a las inspecciones del Gobierno central, lo cual ha dejado a los propietarios de los templos sin un lugar adonde ir.
“Las políticas son estrictas ahora. No es sólo tu templo el que está siendo cerrado; más de una decena de ellos han sido cerrados en toda la zona de desarrollo”, dijo un funcionario gubernamental mientras clausuraba el templo de Dongshan en la Zona de Desarrollo de Jinhai de Huangshi.
El 6 de junio, una decena de funcionarios de la villa acudieron al templo y lo cerraron, aduciendo que no contaba con licencia.
“Pagué más de 5000 yuanes (unos 7500 dólares) a la Asociación Budista China para obtener una licencia. Incluso tengo el recibo. ¿Cómo es que pueden clausurar el templo?”, argumentó enérgicamente el propietario del templo.
También mostró un documento que probaba que se le había entregado la gestión del templo. No sirvió de nada, pues aun así los funcionarios ordenaron la remoción de la estatua de Bodhisattva y bloquearon la entrada al templo.
El 10 de mayo, casi 20 funcionarios del Departamento de Asuntos Religiosos de Huangshi y de la Oficina de Asuntos Étnicos y Religiosos fueron al templo de Zhujia en la ciudad y ordenaron al propietario que cerrara el templo y que quitara las estatuas budistas que se encontraban en su interior. El 15 de mayo el templo fue clausurado después de que los funcionarios le confiscaron las llaves al propietario.
El propietario pidió en repetidas ocasiones las llaves, pero sin éxito. “El Gobierno dijo que el templo es pequeño y no cuenta con licencia. No es que no solicitáramos una licencia. Llenamos una solicitud cuando se construyó el templo, pero el Gobierno no quiso procesarla”, explicó el propietario. “El PCCh dice que hay libertad religiosa, pero no permite a las personas creer en el budismo. ¡No hay libertad en absoluto!”.
Muchos otros templos en Huangshi —el templo de Guanyin y el templo de Zhenru; el templo de Shiti del condado de Xin; el templo de Baiyi y el templo de Jinfo; el templo de Guanyu del condado de Yangxin y el templo de Guiyuan— también han sido sujetos a distintos grados de persecución.
Alguna vez fue un actor famoso en China. Luego se convirtió a la Iglesia de Dios Todopoderoso y escapó de la persecución religiosa huyendo a Corea del Sur. El PCCh sigue persiguiéndolo incluso ahí.
Noticias falsas
Hace un tiempo, un sitio web del Partido Comunista Chino (PCCh) afirmó que yo había “desaparecido” y que estaba “controlado” por un grupo religioso. También decía que yo no me preocupaba por mi familia y me negaba a ir a casa o a visitarlos. Como me encontraba ocupado filmando un documental sobre derechos humanos, no respondí a las noticias falsas.
Sin embargo, el PCCh ha sobrepasado el límite. Una vez más están difundiendo rumores sobre mí y me están difamando. Lo que es aún peor, coaccionaron a mis familiares de China continental para que vinieran a Corea del Sur para las falsas manifestaciones en contra de la Iglesia de Dios Todopoderoso con el fin de tratar de persuadir a las autoridades coreanas para que me deportaran de vuelta a China. Elevo una enérgica protesta en contra del acoso repetido por parte del PCCh hacia los refugiados de la Iglesia de Dios Todopoderoso en Corea del Sur y sus calumnias hacia mi creencia. He decidido no guardar silencio sino defender mis derechos humanos fundamentales y mi libertad religiosa. Es momento de decir la verdad.
Ser un actor en China
Soy un actor profesional chino, que ha aparecido en más de 30 series de televisión. Hice el papel de siete emperadores, uno tras otro, incluyendo el emperador Renzong de la dinastía Song en la serie de televisión Young Justice Bao. Mis admiradores me llaman “el especialista en emperadores”. Me considero simplemente un actor ordinario. Aquellos que me conocen personalmente pueden dar testimonio de que tengo una personalidad honesta y sincera. Los actores viven en un mundo caótico, donde no siempre es fácil mantener los valores de la honestidad y la integridad. Sin embargo, esos han sido mis principios rectores.
A pesar de mi exitosa carrera, todavía a menudo siento un vacío en mi corazón. En la comunidad del entretenimiento he visto muchas celebridades que son inteligentes y hermosas en la superficie, pero, tras bambalinas, apuestan, usan drogas y dan rienda suelta a sus deseos sexuales o se convierten en herramientas de políticos y viven una existencia exánime y prácticamente no humana. Con el objetivo de buscar el verdadero significado de la vida para mi alma, visitaba con frecuencia templos budistas famosos en Qinghai y Pekín, y participaba en predicación budista y otras actividades religiosas. A menudo oraba por mi carrera y por la seguridad de mi familia.
Conversión religiosa
Mientras participaba en la filmación de Towards the Republic, recibí noticias de que mi madre estaba gravemente enferma. Para poder cuidar de mi madre enferma renuncié a mi papel. Hasta que mi madre falleció en el año 2006, apenas si acepté algunos papeles y gradualmente desaparecí de la escena pública.
La muerte de mi madre me dejó a mí, un hombre de mediana edad, por primera vez con el profundo dolor de haber perdido un ser querido. Me di cuenta de cuán frágil y corta es la vida. La vida de un hombre pasa en un abrir y cerrar de ojos y lo que le espera es la enfermedad y la muerte. Me pregunté cuál era el valor y el significado de vivir en este mundo, de dónde venimos y hacia dónde vamos. Visité a varios Budas vivientes, pero no lograron disipar mi confusión.
Por casualidad conocí la Iglesia de Dios Todopoderoso. Las palabras de Dios Todopoderoso resolvieron gran parte de mi confusión. Descubrí que Dios Todopoderoso ha revelado en la Biblia los misterios que las personas no han podido desenmarañar por siglos. Dios Todopoderoso ha revelado muchos misterios a la humanidad, incluyendo cómo salva Dios a los humanos, cuál es su destino, cómo controla y gestiona Dios este mundo, la obra de juicio de Dios en los últimos días, etcétera. Al buscar e investigar cuidadosamente las palabras de Dios Todopoderoso, acepté formalmente el evangelio de Su reino.
Persecución
Ahora era un miembro de la Iglesia de Dios Todopoderoso. Comencé a participar en actividades eclesiásticas como predicar el evangelio y asistir a las reuniones.
En 2008, fui responsable de transportar suministros de la Iglesia en Pekín. Siempre veía a un grupo de policías armados con metralletas en la caseta de peaje afuera de la ciudad, deteniendo y registrando vehículos. Algunos hermanos y hermanas que llevaban a cabo el mismo deber que yo habían sido arrestados; algunos de ellos incluso habían sido torturados hasta morir. Durante el tiempo en el que hice equipo con mis amigos de la Iglesia para predicar el evangelio, fuimos perseguidos muchas veces por la policía del PCCh. En una ocasión, fuimos blanco de la policía en una villa y nos rodearon. Dos hermanas de la iglesia local fueron arrestadas, pero yo hui.
El PCCh culpó a la Iglesia de Dios Todopoderoso por el asesinato en el McDonald’s de 2014 y lanzó la Batalla de los Cien Días para comenzar una operación de arrestos a nivel nacional. Muchos hermanos y hermanas de la Iglesia fueron arrestados. Si yo continuaba practicando mi fe en China, no sólo perdería mi trabajo, sino que sería arrestado, sentenciado y encarcelado. Al no tener otra opción, decidí huir con los miembros de mi familia a un país democrático en el extranjero para buscar asilo político y ayuda humanitaria.
Convertirme en refugiado
En 2014, nuestra familia, constituida por tres miembros, huyó a Corea del Sur. Después de llegar ahí, mi familia y yo finalmente disfrutamos de la libertad de creencia. Mi hijo también está viviendo y creciendo feliz y saludable aquí. Decidí continuar con mi carrera. Además de actuar, también he probado dirigir algunas películas relacionadas con el evangelio y documentales que exponen la persecución y violación de los derechos humanos en China. En el pasado, obtuve fama haciendo el papel de varios emperadores. Aunque las películas cuyo tema son los derechos humanos no reciben tanta atención y no me traerán fama y fortuna, puedo utilizar los documentales para hacer que la gente del mundo vea claramente las acciones malvadas del PCCh en las que han masacrado y asesinado a cristianos, y llevar un rayo de luz y esperanza a aquellos que no tienen derechos humanos bajo la oscura opresión que enfrentan. Esta es una causa justa. Siento que hacer estas pequeñas cosas es mucho más importante que mi fama personal. ¡Esta clase de vida es fértil y significativa para mí!
Desde 2017, Crónicas de la persecución religiosa en China, la serie de documentales en la que participé, ha ganado premios en múltiples festivales internacionales de cine.
Fotografía promocional de Hasta el límite y de vuelta, un documental producido por la Iglesia de Dios Todopoderoso.
Acosado incluso en el extranjero
No obstante, el PCCh no nos dejó en paz ni a mí ni a mi esposa, sino que siguió persiguiéndonos y hostigándonos. Oficiales de policía de la Brigada de Seguridad Nacional, del Departamento de Seguridad Estatal y del Departamento de Seguridad Pública Provincial acudieron en repetidas ocasiones a la casa de mi hermana mayor y del hermano menor de mi esposa para instigarlos y coaccionarlos para que viajaran al extranjero y forzarlos a unirse a las falsas manifestaciones en un intento por influir en la opinión pública coreana y que nos deportaran de vuelta a China.
La primera farsa tuvo lugar en marzo de 2018. En aquel momento, yo me encontraba filmando en la iglesia. De repente, recibí una carta del Departamento de Policía del Ministerio de Relaciones Exteriores coreano, diciendo que un ciudadano coreano se había acercado a ellos, supuestamente en nombre de mi familia. Esta persona dijo que nosotros, una familia de tres personas, éramos chinos que estábamos desaparecidos y éramos controlados por la Iglesia de Dios Todopoderoso y solicitó la ayuda de la policía coreana para conocer nuestro paradero. Apenas podía creer lo que me dijeron. Mi hermana mayor sabía que yo había venido a Corea del Sur y, después de que llegué aquí, me mantuve en contacto con ella. Entonces, ¿cómo podía decir que estábamos desaparecidos? Debe haber alguien que mueva los hilos con un motivo ulterior.
A mediados de marzo, mi hermana vino a Corea del Sur. Con la ayuda del Departamento de Policía del Ministerio de Relaciones Exteriores coreano vino a nuestra iglesia. Cuando me reuní con ella, descubrí que dos policías chinos vestidos de civil la acompañaban. Le conté a mi hermana acerca de mi situación: estaba viviendo y practicando libremente mi fe en Corea del Sur. Durante nuestra plática, me di cuenta de que mi hermana no podía expresarse libremente, como si estuviera controlada por alguien. Sin mi consentimiento, los dos policías me tomaron fotografías y me mintieron diciéndome que lo hacían únicamente para informarles a mis amigos que yo estaba bien. Sin embargo, posteriormente el PCCh utilizó las fotografías en mi contra en sus sitios web propagandísticos, lo cual, por cierto, confirma que los dos hombres que acompañaban a mi hermana eran, ciertamente, agentes de seguridad.
Cuando nos visitó, mi hermana pudo ver que mi familia disfruta de una vida libre en el democrático país de Corea del Sur, lo cual contradecía la teoría del PCCh de que estábamos desaparecidos y éramos controlados por la Iglesia de Dios Todopoderoso. Se fue entonces y regresó a China sin ninguna preocupación.
Posteriormente, supe a través de mis amigos en China continental que los oficiales de la estación de policía de mi residencia registrada en China habían visitado a mis familiares. Mi hermana vino a Corea del Sur a buscarme, pero no de manera espontánea. Fue completamente incitada y manipulada por el Departamento de Seguridad Estatal. Como el PCCh la atosigaba y la perturbaba una y otra vez, no tuvo otra opción más que venir.
También había recibido noticias precisas de que, después de que mi hermana regresó a China procedente de Corea del Sur, fue llevada por agentes del Ministerio de Seguridad Estatal tan pronto como bajó del avión. No me atrevo a llamarla por teléfono, porque tengo miedo de causarle problemas.
Un “grupo de búsqueda de familiares” falso
Sin embargo, el PCCh no estaba dispuesto a dejar el asunto por la paz. Una vez más, extendió su mano maligna hacia el país democrático de Corea del Sur. A finales de agosto de 2018, el PCCh instruyó a la señorita O Myung-ok (오명옥), una activista coreana pro-PCCh, que organizara un “grupo de búsqueda de familiares” falso (con lo cual están familiarizados los lectores de Bitter Winter). Once familiares de refugiados de la Iglesia de Dios Todopoderoso (incluyendo el hermano menor de mi esposa) fueron llevados por el PCCh a Corea del Sur. Dirigidos y manipulados por la señorita O, montaron una falsa manifestación de cinco días en la Casa Azul (Cheong Wa Dae, la residencia del presidente coreano), en las instalaciones de nuestra Iglesia en Onsu y en algunos otros lugares, con el pretexto de “buscar a familiares”.
El 3 de septiembre, nos reportamos con la policía exigiendo ver a nuestro pariente. La policía arregló que mi esposa y yo nos reuniéramos con mi cuñado y todos nos sentimos muy felices de vernos. Después de saber que todo estaba bien con cada uno de nosotros, todos nos sentimos tranquilos. Cuando le pregunté cómo había venido a Corea del Sur, quién había organizado la manifestación y por qué nos buscaba de esa forma, él, sin embargo, cambió a propósito de tema.
En el expediente que obtuvimos de la policía, descubrimos que mi cuñado había afirmado que su hermana mayor y yo vivíamos una vida feliz antes de creer en Dios Todopoderoso y que nos habíamos vuelto antisociales, excéntricos e indiferentes a nuestros parientes después de nuestra conversión; que yo no regresé a China para cuidar de mi suegra cuando estaba enferma y que también había arruinado el brillante futuro de mi pequeño hijo. Esto, sencillamente, era distorsionar los hechos y llamar negro a lo blanco. El informe declaraba que no regresamos a China a visitar a mi suegra cuando estaba enferma. De hecho, ella ya había fallecido antes de que nosotros viniéramos a Corea del Sur y mi hijo recibe una buena educación en este país y tiene muy buenas calificaciones en la escuela.
Confronté a mi cuñado acerca de esto y le pregunté por qué había dado información falsa a la policía. Sin dudarlo, negó ser el autor del informe y me dijo que lo había inventado el PCCh. El PCCh utilizó a mi pariente como una excusa para fabricar mentiras y manipular a la opinión pública. Hicieron esto para que nos deportaran —a los cristianos que adoramos a Dios Todopoderoso libremente en Corea del Sur— para ser encarcelados y perseguidos. Ese es su objetivo.
Otro engaño en 2019
Del 22 al 24 de julio de 2019, el PCCh recurrió a sus viejos trucos, y, una vez más, engañó y coaccionó a familiares radicados en China de cristianos de la IDT para que vinieran a Corea del Sur. Bajo el control de la señorita O, llevaron a cabo otra falsa manifestación con el pretexto de “buscar a familiares” –difamando y acusando falsamente de ser falsos refugiados a los cristianos de la IDT que huyeron a Corea del Sur– y solicitar al Gobierno coreano que los deportaran de vuelta a China. Una vez más, mi cuñado apareció en la manifestación. Esta vez, mi suegro vino con él.
Cuando llegaron a Corea del Sur el 21 de julio, mi esposa y yo fuimos al Aeropuerto Internacional de Incheon para recibirlos. Mi suegro extrañaba mucho a su nieto. Les propusimos ir a casa juntos y tener una reunión familiar apropiada, pero mi cuñado se rehusó. A pesar de nuestra insistencia, dijo que debían ir con la señorita O. Vinieron a “buscar a sus familiares”, pero si sus familiares estaban justo frente a sus ojos, ¿por qué no estaban dispuestos a reunirse con ellos? La respuesta es obvia. “Buscar a familiares” era sólo un pretexto. Llevar a cabo falsas manifestaciones y presionar al Gobierno surcoreano era la razón por la que el PCCh y la señorita O los habían traído aquí.
El 24 de julio, dirigido por la señorita O, el “grupo de búsqueda de familiares” se apostó frente a las instalaciones de la Iglesia e insultó y difamó a gritos nuestra fe. Mi cuñado se encontraba entre ellos. Las consignas que gritaba el “grupo de búsqueda de familiares” parecían haber sido cuidadosamente elaboradas y no tenían que ver en lo absoluto con la realidad.
Escuché a mi cuñado gritar deliberadamente “¿Por qué no me ves?”. Quedé muy sorprendido al escuchar estas palabras, porque, en el momento en el que bajó del avión, nos reunimos, y yo lo había invitado a mi casa. ¿Por qué mi cuñado no estaba diciendo la verdad?
Como si el guion se hubiera preparado por anticipado, mi cuñado gritó: “Cuando tu padre estaba enfermo y moribundo, ¿por qué no regresaste a verlo?”. Esto hizo que me sintiera todavía más seguro de mi suposición: todo lo que gritaba había sido minuciosamente elaborado por el PCCh para crear la ilusión de que estábamos “siendo controlados” y éramos “indiferentes hacia los miembros de nuestra familia”, con el fin de engañar a la opinión pública coreana y despejar el camino para el siguiente paso, que era que nos deportaran a China.
Bajo el control y el adoctrinamiento del PCCh, los familiares siguieron gritando, insistiendo en que no existe persecución religiosa en China. Sus palabras tienen un parecido sorprendente con los discursos de los diplomáticos del PCCh. Sólo el PCCh mismo diría y creería tales cosas. ¡Esto es ridículo! Es un hecho reconocido por el mundo que el PCCh persigue a las personas por sus creencias religiosas. Se reconoce ampliamente que China es el peor país en el mundo para la libertad religiosa. Fue la persecución del PCCh lo que hizo que yo no me atreviera a regresar a China para ver a mi padre por última vez cuando se encontraba en su lecho de muerte. Me duele el corazón cada vez que pienso en esto.
Resulta evidente que estos familiares han sido manipulados o coaccionados por el PCCh. Algunos hermanos y hermanas de la Iglesia que se reunieron con sus familias me dijeron que, durante sus reuniones, sus familiares mostraban un comportamiento inusual y actuaban de una manera sumamente sospechosa. Tan pronto como estos hermanos y hermanas mencionaban al PCCh o cuando se les preguntaba sobre las circunstancias de su visita a Corea del Sur para “buscar a sus familiares”, ellos se ponían nerviosos, como si no tuvieran libertad de hablar, o hablaban de una forma dubitativa y atropellada o simplemente no respondían o, incluso, evitaba la discusión levantándose y yéndose. Durante la conversación, todos recibieron mensajes y llamadas telefónicas que los instaban a terminarla rápidamente. Era evidente que estaban recibiendo instrucciones de personajes misteriosos que actuaban tras bambalinas.
Aunque esta farsa en la que el PCCh se coludió con O Myung-ok para su organización terminó nuevamente en vergüenza, el PCCh no tiene la intención de abandonar su plan conspiratorio. La señorita O y otras personas lanzaron a gritos una amenaza: ¡Regresaremos! ¡Regresaremos en una semana! Esta vez vinieron 20 personas. ¡La próxima, vendrán 50! Vendremos cada mes y cada año hasta que los llevemos a ustedes —gente que cree en Dios Todopoderoso— de vuelta a China.
Las intenciones siniestras del PCCh han quedado claramente expuestas. El PCCh ha utilizado a la señorita O para lanzar 10 falsas manifestaciones para hostigar y difamar a los cristianos de la IDT en Corea del Sur. Esto es verdaderamente raro en un país democrático. Considero que la señorita O es una vergüenza para el pueblo de Corea del Sur. Las campañas que ha lanzado a favor del PCCh en Corea del Sur son humillantes para el sistema democrático surcoreano. Deben detenerse.
Teresa Liu, una mujer católica de 86 años de edad procedente de China, comparte un notable testimonio de fe en Sídney, Australia, donde trabaja para llevar a la conversión a otros migrantes. Su vida, marcada por la persecución religiosa china, es un ejemplo para los creyentes locales que pueden practicar abiertamente su fe.
En 1957, Liu fue arrestada en Guangzhou, China, por el insólito crimen de pertenecer a la Legión de María, una institución descrita por las autoridades comunistas chinas como una forma de espionaje o una infiltración cultural extranjera. Su devoción mariana le mereció estar en prisión hasta 1977, sin haber pasado por un juicio justo y padeciendo tratos inhumanos como siete meses de confinamiento en solitario.
«Podría rezar el Rosario solo después de acostarme en la cama, en secreto», recordó la superviviente en diálogo con Catholic News Service. «Me sentía muy cerca de Dios en ese momento porque en mi corazón dije: ‘Jesús, ahora no tengo nada más que tú. No dejes que te deje'». Tras ese intenso sufrimiento, Liu abandonó China junto a su esposo, John Bosco Liu, en 1980. Él padeció también 22 años de prisión por su fidelidad a la Iglesia Católica.
Ya en la libertad del territorio australiano, Liu se dedicó a lo que más hubiera deseado hacer en su patria: durante décadas, ha trabajado como catequista, llevando la fe católica a otros migrantes chinos que no pudieron conocerla en su tierra natal por las severas restricciones a la libertad religiosa. «Ella apoya mucho todas las iniciativas en la parroquia, especialmente el trabajo de evangelización con personas de China que están pensando en convertirse en cristianas», comentó el P. Janusz Bieniek, párroco de la Parroquia de San Miguel en Hurtsville, Sídney. «Ella los reúne, habla con ellos, personalmente mantiene contacto con ellos y los alienta».
Liu afirma estar agradecida por una larga vida , que le ha permitido compartir «la historia de muchas, muchas personas en China». Para ella, la limitación a la libertad religiosa es un tema de la mayor actualidad. «Oren por China. La situación en China ahora de alguna manera es peor de lo que fue para nosotros. Quieren destruir todas las religiones», afirmó.
En noviembre de 2018, en reconocimiento a su entrega a este apostolado y su notable testimonio de fe, Liu fue honrada como Dama de la Orden Ecuestre de San Gregorio Magno, el honor más alto que la Iglesia otorga a los laicos. El nombramiento destacó su «compromiso excepcional con la fe», el cual se ha probado «a través de su alcance cristiano y la conversión de muchas personas en la Arquidiócesis de Sydney».
Las autoridades de la capital china ordenaron a los restaurantes y puestos de halal que remuevan inscripciones en árabe y símbolos asociados al Islam de sus carteles.
Los empleados de 11 restaurantes y tiendas de Pekín que venden productos de halal (carne sacrificada de acuerdo con la ley islámica) visitados por Reuters en los últimos días dijeron que funcionarios les habían pedido que quitaran las imágenes asociadas con el Islam, como la luna creciente y la palabra «halal» escrita en árabe, de sus anuncios.
Trabajadores gubernamentales de varias oficinas dijeron al gerente de una tienda de fideos de Pekín que cubriera el «halal» en árabe del cartel de su negocio, y luego lo vieron hacerlo.
«Dijeron que esto es cultura extranjera y que debería usar más cultura china«, dijo el gerente quien, como todos los dueños y empleados de restaurantes que hablaron con Reuters, declinaron dar sus nombres debido a la sensibilidad del tema.
La campaña nacional en expansión contra la escritura árabe y las imágenes islámicas marca una nueva fase en una medida que ha cobrado impulso desde 2016 y que busca garantizar que las religiones se ajusten a la cultura tradicional china.
La iniciativa ha incluido la eliminación de cúpulas con un estilo de Oriente Medio de muchas mezquitas alrededor del país a favor de pagodas de estilo chino.
China, que alberga a 20 millones de musulmanes, garantiza oficialmente la libertad religiosa, pero el gobierno ha hecho campaña para alinear a los fieles con la ideología del Partido Comunista.
Tras el acuerdo entre la Santa Sede y el gobierno chino el año pasado, el acoso a la Iglesia se ha mantenido y según muchos testimonios se ha acentuado. Miremos el caso de Fuzhou.
Ya el pasado 2 de julio, Gaudium Press noticiaba el terrible hostigamiento que sacerdotes y laicos sufrían de parte de las autoridades, en la provincia de Fujian, de la cual es capital Fuzhou. Ahora la información se centra en la presión que la llamada Asociación Patriótica Católica China (APCC) -órgano del Estado para el control de la Iglesia- hizo con el fin que los sacerdotes se inscribieran en ella.
En mayo, el gobierno coaccionó a Lin Yuntuan -antiguo administrador apostólico de la arquidiócesis de Fuzhou- y a más de 100 sacerdotes para que se unieran a la APCC. Aquel que no se sometiese era amenazado de arresto.
La introducción a la APCC obligaba al clero a la aceptación de una Iglesia católica «independiente, autónoma y auto-administrada», es decir una Iglesia dependiente totalmente del Estado comunista. Evidentemente el clero se negó, aún bajo la fuerte presión: «Si se unen a la APCC, no les provocaremos ningún problema. No sean necios. De lo contrario ¡serán duramente golpeados!», decía los funcionarios estatales. Ofrecían incluso que los presbíteros que atendían a comunidades «clandestinas», tras el ingreso a la APCC podrían seguir ejerciendo este ministerio. La amenaza del garrote, y el ofrecimiento de ilusas zanahorias.
El administrador Lin y los sacerdotes decidieron seguir el camino de la diócesis de Mindong: insertar, antes de la declaración de unión con la APCC, prerrequisitos que establecían la pureza de la fe. En esa línea, el clero de Fuzhou declaraba -antes de su posible unión con la APCC- que no se violarían los principios de la fe y la conciencia católicas, y se mantendría el contacto con la Iglesia católica romana. Esos eran los prerrequisitos. Pero estos no fueron del agrado de las autoridades, que los señalaron como inaceptables.
Continuaron las presiones y amenazas pues, al administrador y clero: «Eres legítimo sólo cuando el Gobierno central te hace legítimo», decían los oficiales estatales. Se aplicaba también una técnica ya conocida, y era la de varios funcionarios presionando a la vez a un único sacerdote.
Pero el clero de Fuzhou perseveró. Y finalmente, a finales de mayo, fueron firmados los acuerdos con los previos prerrequisitos. «Todos los sacerdotes firmaron de manera uniforme el acuerdo, principalmente, para impedir que el PCCh ‘dividiera y venciera’ y desintegrara a la diócesis desde dentro», dijo uno de los presbíteros. ¿Quedaron tranquilos los funcionarios estatales con esto? No.
Entre mayo y junio, y después de labores de investigación encubierta, por lo menos 10 lugares de reunión católicos que no constaban en los registros oficiales del Estado fueron clausurados, con pretextos del tipo de «violación de las leyes de la construcción». La libertad religiosa, se confirma, no es sino una fantasmagoría en China.
«Funcionarios del Departamento de Asuntos Étnicos y Religiosos provincial, la estación de policía local, y funcionarios de oficinas subdistritales y comunitarias frecuentemente vienen a presionarnos ahora», dice el regente de una iglesia en Fuzhou, que fue asediada por funcionarios estatales el pasado 9 de junio. «A menudo toman fotos o nos convocan a una ‘transformación ideológica’. El Partido Comunista Chino nos hace distanciarnos de la religión y someternos al Gobierno».
De acuerdo a un sacerdote, que pidió el anonimato, el PCCh no cesa su persecución a la religión: «El PCCh es una dictadura. Cada día en el que el Partido Comunista está en el poder es un día sin libertad de creencias, y seguiremos siendo perseguidos».
Después de la Reunión Ministerial de Washington, el PCCh movilizó a “académicos uigures y kazajos” para que firmaran una carta donde criticaban a Estados Unidos. Esto parece un engaño más.
Después de que en la Reunión Ministerial para Promover la Libertad Religiosa que se llevó a cabo en Washington D.C. la semana pasada, el secretario de Estado, Mike Pompeo, criticara el trato que China ha dado a los uigures, llamándolo “la mancha del siglo”, el sitio de noticias Tianshan –portavoz oficial del Gobierno del PCCh (Partido Comunista Chino) en Sinkiang– publicó una carta firmada por “académicos uigures y kazajos” dirigida a Mike Pompeo, la cual pretendía refutar sus comentarios.
Tengo algunas preguntas sobre la credibilidad de la carta. En primer lugar, ¿cómo pueden esos “académicos” e “intelectuales” conocer los discursos y comentarios que hizo Mike Pompeo en los Estados Unidos, si los medios de comunicación chinos no informan sobre la crítica que los gobiernos y funcionarios extranjeros hacen hacia China?
Las personas en China continental, donde el Estado tiene un estricto control sobre los medios, ni siquiera saben acerca de las protestas masivas en Hong Kong –que tuvieron un mes de duración– debido a que el público en general en China sólo tiene acceso a medios de difusión oficiales operados por el Estado, tales como CCTV, Xinhua News, etcétera.
En segundo lugar, ¿por qué y cómo los “académicos” pudieron, repentinamente, responder a un Gobierno extranjero?
Nadie en la región –incluyendo a los uigures– se atreve a responder o trata de responder a los asuntos internacionales de forma pública hasta ahora, y todo el mundo ha estado guardando silencio sobre asuntos como los llamados campamentos de transformación por medio de educación. Los académicos uigures han sido silenciados por el PCCh acerca de muchos de los asuntos mundiales y temas actuales, como el ataque terrorista del 11 de septiembre, la guerra de Irak, el surgimiento del Estado Islámico, el conflicto entre Israel y Palestina, el Brexit, el tsunami de Japón, etcétera.
A ningún académico uigur o funcionario gubernamental se le ha permitido responder a los incidentes que han ocurrido dentro de la región uigur, como los incidentes en Jotán (2014), la política de educación bilingüe (desde 2010), el influjo de migración de la etnia han a la región (principalmente, desde 1980) subsidiado por el Gobierno comunista, la transferencia de cientos de miles de trabajadores uigures a China continental (2009), la tasa de desempleo de uigures (desde el año 2000), el matrimonio forzado de mujeres uigures con chinos de la etnia han (2017), la desaparición de miles de niños uigures (desde 2010).
Sin embargo, esta vez, de la nada, a muchos “académicos” se les ha permitido reunirse y escribirle a Mike Pompeo con la misma voz. ¿Cómo es posible que China se volviera una sociedad tan abierta de la noche a la mañana?
En tercer lugar, ¿por qué los académicos verdaderamente prestigiosos y prominentes entre la sociedad uigur no firmaron esta carta?
Hay miles de estudiosos e intelectuales uigures que pueden representar al pueblo uigur en los medios, en los círculos académicos, en la cultura y en los negocios. Sin embargo, no vemos sus nombres en esta carta. Estos supuestos “académicos” e “intelectuales” que firmaron son únicamente personas que trabajan para el Gobierno chino y han sido la voz del Gobierno chino en muchos temas. Así pues, ¿puede esta carta hablar en nombre de la realidad que prevalece en la región uigur y representar las voces reales de, al menos, 15 millones de uigures y otros pueblos túrquicos en la región?
Muchos intelectuales uigures famosos fueron reportados como desaparecidos y detenidos desde que en 2017 se lanzó en la región la campaña antiuigur a gran escala. Por esta razón, queremos preguntar al Gobierno chino: ¿Dónde están esos académicos uigures famosos y prominentes?
¿Dónde están los presidentes y vicepresidentes de las universidades y colegios locales? ¿Dónde está el respetado académico y lingüista uigur, Arslan Abdulla de la Universidad de Sinkiang o Azat Sultan, expresidente de la Escuela Normal de Sinkiang y presidente de la Federación de Arte y Literatura de Sinkiang?
¿Dónde está Tashpolat Tiyip, el presidente de la Universidad de Sinkiang? ¿Dónde está Halmurat Ghopur, el presidente de la Universidad de Medicina de Sinkiang? ¿Dónde está Yalkun Ruzi, el escritor y periodista de la revista de educación de Sinkiang? ¿Dónde está el profesor y escritor Abdul Kadir de la Escuela Normal de Sinkiang? ¿Dónde está Rahile Dawut, profesora de la Universidad de Sinkiang? ¿Dónde están los editores en jefe y los editores adjuntos de más de 100 revistas uigures?
¿Dónde están los más de 20 000 académicos religiosos e imanes que no firmaron esta carta, pero que serían quienes mejor podrían hablar acerca de la política religiosa china?
La carta se publicó justo un día después del discurso que el secretario Mike Pompeo pronunció en la Ministerial. Sólo podemos asumir que la carta fue escrita previamente por el PCCh para garantizar una respuesta inmediata a sus comentarios. De otra manera, ¿cómo pueden unirse tantas personas y escribir una carta conjunta, firmarla y publicarla con semejante rapidez?
Esta carta conjunta fue preparada y organizada por el departamento de propaganda del PCCh y no puede representar el punto de vista y la opinión del pueblo uigur, quien vive bajo una presión sin precedentes y bajo políticas de genocidio étnico encubiertas.
Los uigures en China continental y alrededor del mundo extienden su más sincera gratitud hacia el secretario de Estado Mike Pompeo. Ellos necesitan que el Gobierno de los Estados Unidos y otros gobiernos extranjeros defiendan sus derechos y hagan más por salvar a un pueblo que se encuentra bajo la amenaza existencial del Gobierno comunista chino.
El pastor de la iglesia Early Rain Covenant en China se enfrenta a nuevos cargos del gobierno comunista siete meses después de haber sido arrestado junto a 100 miembros de su congregación.
Además de «incitar a la subversión» y de intentar convertir a las personas en contra del gobierno chino, Wang ahora ha sido acusado de «actividad comercial ilegal«, informa Radio Free Asia.
Un cristiano local dijo a la agencia que el llamado cargo de negocios ilegales probablemente se deba al hecho de que las autoridades tienen poca evidencia para respaldar el cargo de subversión, que puede resultar en hasta 10 años de prisión.
«Quieren acusar al pastor Wang Yi de incitar a la subversión, pero incluso ellos saben que esta no es una acusación muy persuasiva», dijo la persona. «Así que esperan un avance en el uso de [delitos] económicos».
El pastor de la iglesia de 5,000 miembros, su esposa, Jiang Rong, y otros 100 miembros de Early Rain fueron arrestados el 9 de diciembre de 2018. Mientras Jiang Rong fue liberadadespués de seis meses, su esposo y otros cuatro miembros de la iglesia permanecen en detención secreta.
Algunos miembros de la iglesia que fueron detenidos y luego liberados describieron cómo la policía los torturó en un intento de volverlos contra Wang. Algunos afirmaron que la policía los ató a una silla y los privó de alimentos durante 24 horas.
Además, las autoridades saquearon y sellaron las propiedades de la Iglesia Early Rain Covenant, incluidas las oficinas, un jardín de infantes, un seminario y un colegio bíblico, y registraron las casas de muchos de sus miembros. La policía también obligó a los miembros de la iglesia a firmar un compromiso de no asistir a la iglesia nuevamente, y cerca de la mitad de los miembros originales de la iglesia siguen bajo la estrecha vigilancia de la policía.
«No hay nada que podamos hacer«, dijo un cristiano de apellido Li a Radio Free Asia. «Más de cinco o seis personas reunidas atraerán la atención … y si te encuentran, serás detenido«.
«Alrededor del 50 al 60 por ciento de los miembros de Early Rain están actualmente bajo vigilancia en este momento», dijo. «Sus teléfonos y [cuentas de redes sociales en] WeChat están siendo monitoreados».
Antes de su arresto, Wang publicó una carta en la que hablaba de «repugnancia» en el Partido Comunista.
“Creo que la persecución de este régimen comunista contra la iglesia es una acción muy perversa e ilegal. Como pastor de una iglesia cristiana, debo denunciar esta maldad abierta y severamente «, escribió el pastor.
“El llamado que he recibido requiere que use métodos no violentos para desobedecer las leyes humanas que desobedecen a la Biblia y a Dios. Mi Salvador, Cristo, también me obliga a soportar con alegría todos los costos por desobedecer las leyes malvadas «.
El Partido Comunista de China exige que los protestantes solo rindan culto en iglesias reconocidas y reguladas por el Movimiento Patriótico de los Tres Auto-Sí. En los últimos años, las autoridades han llevado a cabo una ofensiva contra todas las instituciones religiosas, incluidas las iglesias arrasadoras y la eliminación de cruces en los tejados.
China se ubica como la 27ª peor nación del mundo en lo que respecta a la persecución cristiana, según la Lista Mundial de Vigilancia de Open Doors USA. Open Doors ha expresado su preocupación de que los asuntos religiosos en China ahora «se encuentran con el Partido Comunista».
«Desde que el Partido Comunista se hizo cargo, la implementación de las regulaciones sobre religión, el tratamiento de los grupos religiosos, especialmente los cristianos, se volvió mucho más severo en todo el país«, se lee en la hoja informativa de Open Doors USA .
“Las medidas de represión contra los cristianos ocurren en todo el país y en iglesias aprobadas y no registradas por el estado. Los jóvenes están siendo retirados cada vez más de la vida de la iglesia; el culto es monitoreado por CCTV y espías; y a los maestros y trabajadores médicos se les dice que no se les permite tener ninguna afiliación religiosa «.
Este mes, el grupo de vigilancia de la persecución de China, Bitter Winter, informó que desde que se implementó la legislación del Reglamento de Asuntos Religiosos el año pasado, las escuelas de China han enseñado a los niños que el cristianismo es un «culto al mal».
Desobedeciendo los procedimientos legales y utilizando la violencia, funcionarios continúan reprimiendo lugares de culto no oficiales, con el objetivo final de erradicarlos completamente.
En las provincias del sur de China, la campaña del Partido Comunista Chino (PCCh) tendiente a eliminar a las iglesias domésticas se está intensificando. El año pasado, una de las iglesias domésticas más influyentes de Fujian, la Iglesia de Xunside, fue clausurada por la fuerza el 31 de mayo; y en Guangdong, la Iglesia de la calle Ronggui y la Iglesia Casa de David, así como también múltiples lugares de culto protestantes no oficiales dejaron de existir tras los ataques gubernamentales.
El 12 de mayo, en Guangzhou, la capital de Cantón, funcionarios pertenecientes a la Agencia de Asuntos Religiosos de la ciudad y a otros departamentos, acompañados por agentes de policía, irrumpieron en un lugar de reunión de la Iglesia de Enzhu, donde más de 70 creyentes se encontraban presentes. Ordenaron detener la reunión utilizando el argumento de que se trataba de una «actividad religiosa ilegal» y registraron la información de identificación del pastor y los creyentes.
Según miembros de la congregación, aproximadamente 40 oficiales de policía registraron el lugar de reunión y tomaron fotos de las instalaciones y de los creyentes, y a los últimos se les prohibió registrar el acoso llevado a cabo por las autoridades.
Varios oficiales de policía estaban vigilando el corredor situado fuera del lugar de reunión:
Los mismos detuvieron a cuatro creyentes, entre los que se incluía el pastor y fieles. La policía interrogó al pastor sobre el paradero del dinero procedente de las donaciones realizadas a la iglesia. Eventualmente lo dejaron ir, prohibiéndole reabrir el lugar de reunión, y amenazando con multarlo con 50 000 yuanes (aproximadamente 7500 dólares) si no acataba la orden.
El lugar de reunión de la Iglesia de Enzhu ha sido vaciado.
Los residentes de los edificios que rodean el lugar de reunión quedaron conmocionados por lo que les sucedió a los creyentes. «Desde que Xi Jinping llegó al poder, realmente no respeta la ley y el orden», comentó uno de ellos.
El mismo día, oficiales de policía, junto con miembros del personal de la Agencia de Asuntos Religiosos y de la Agencia de Seguridad Pública, irrumpieron en el lugar de reunión de una iglesia doméstica emplazada en la ciudad de Foshan. Sin proporcionar ninguna documentación, los impostores clausuraron el sitio, luego de que una docena de oficiales lo registraran y fotografiaran.
Un miembro de la congregación desafió a los oficiales de policía afirmando que los mismos no estaban manejando el caso de acuerdo con los procedimientos legales, a lo que uno de ellos respondió, gritando, que todos los creyentes serían inmediatamente arrestados si dificultaban la inspección. Un funcionario de la Agencia de Asuntos Religiosos afirmó que la iglesia no había sido aprobada por el Gobierno y, por lo tanto, su reunión era ilegal. También afirmó que el dinero procedente de las donaciones de la iglesia constituía una «recaudación ilegal de fondos», y utilizó esto como excusa para confiscar más de 600 yuanes (aproximadamente 100 dólares) de la caja de donaciones de la iglesia. Posteriormente, la policía llevó a más de una docena de creyentes a la estación de policía para interrogarlos.
A principios de abril, utilizando el mismo pretexto de «lugares religiosos ilegales», autoridades clausuraron por la fuerza una iglesia doméstica de Sola Fide emplazada en el distrito de Bao’an de la ciudad de Shenzhen, la cual contaba con más de 100 miembros.
Un creyente de una iglesia doméstica emplazada en Shenzhen le dijo a Bitter Winterque en octubre del año pasado, nueve oficiales de policía armados irrumpieron en una de las iglesias domésticas de la ciudad y arrestaron a un predicador mientras el mismo estaba celebrando una reunión, a la que habían asistido una docena de creyentes.
Durante su interrogatorio en la estación de policía, el predicador citó la biblia para debatir con la policía, lo que enojó a los oficiales. Uno de ellos electrocutó al predicador en el estómago utilizando un bastón eléctrico. Mientras el predicador yacía en el suelo jadeando en busca de aire y todo su cuerpo temblaba sin parar, el oficial lo regañaba, afirmando: «¿Te atreves a hablar de la Biblia con nosotros? ¿Acaso estás cortejando a la muerte? ¡Si continúas con tus creencias, verás lo que haré contigo!”. Posteriormente, el oficial pateó al predicador, quien permaneció en el suelo durante casi tres horas hasta recuperar sus fuerzas. El predicador fue liberado al día siguiente, luego de ser amenazado para que no volviera a celebrar más reuniones con la congregación.
Al ser presionado por la policía, el propietario del lugar de reunión le exigió a la iglesia que se mudara. Tras haberse trasladado a otro sitio, la congregación continúa reuniéndose, pero temen que con la represión de los cristianos que no forman parte de la Iglesia de las Tres Autonomías oficial, su futuro sea sombrío. Creen que el PCCh está arrestando y persiguiendo a los cristianos para hacer que la gente en China solo crea en el Gobierno.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang rechazó las declaraciones del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y el secretario de Estado, Mike Pompeo.
El gobierno chino exigió hoy a Estados Unidos respetar los hechos, desechar los prejuicios y dejar de interferir en los asuntos internos de China utilizando lostemas religiosos.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Geng Shuang rechazó las recientes declaraciones del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y el secretario de Estado, Mike Pompeo, sobre la política religiosa y la libertad de creencias en el gigante asiático.
Las declaraciones de Pence y de Pompeo sobre China confunden al público y llaman negro a lo blanco, aseguró Geng.
De acuerdo con el vocero, las afirmaciones de los dos altos representantes estaodunidenses en una conferencia sobre ese asunto celebrada en Washington son infundadas, desvían los hechos y van en contra del sentido común.
«El pueblo de China goza de plena libertad religiosa de conformidad con la ley y el gobierno protege y respeta las creencias de sus ciudadanos y otros derechos relacionados con este particular», aseguró Geng.
Por su parte, el diario estatal People’s Daily también ha exhortado a Estados Unidos a acabar con los «prejuicios» en relación con el tratamiento que reciben los uigures, una minoría étnica musulmana, en Xinjiang.
Pompeo describió el tratamiento por parte de China a la minoría uygur como «la mancha del siglo», antes de agregar que se trata de «una de las peores crisis humanitarias de la actualidad».
El vocero precisó al respecto que el gobierno chino no permite a nadie participar en actividades ilegales y criminales usando los temas religiosos y se opone resueltamente a que algún país o fuerza interfieran en los asuntos internos de China so pretexto de la libertad religiosa.
Señaló que la creación de centros de educación y capacitación profesional en la región autónoma uygur de Xinjiang ha sido una forma eficaz para asegurar al máximo los derechos básicos, incluidos los a la subsistencia y el desarrollo, de la población de Xinjiang.